No han sido tiempos fáciles para el grupo francés de distribución
Fnac Darty en España, un “agitador cultural”, como se definen, especialistas en de artículos electrónicos, libros y música. Desde el 2020, la filial ha encadenado pérdidas que han provocado varias inyecciones de capital desde la matriz para mantener a flote el negocio. Según explica
Domingo Guillén, director general de
Fnac España a
La Vanguardia , “la pandemia fue un punto de inflexión para nosotros y para todo el comercio minorista. Hubo un empujón fuerte del canal online, pero luego hubo que reequilibrar los pesos con las tiendas físicas”, explica, movimiento que exigió una reorganización profunda del modelo de negocio.Sin embargo,
Fnac España ha emergido por fin con una nueva estructura y una estrategia renovada. El año 2024 marcó el inicio de este cambio de tendencia, con incremento en ventas pero pérdidas de 12 millones, el quinto año consecutivo. En el 2025, la compañía ha consolidado su posición con resultados que califican de “extraordinarios”, logrando un crecimiento del 6,6% en ventas (en superficie comparable) y una facturación de unos 300 millones de euros. “La filial española ya aporta al negocio total. Estamos en números positivos tanto en beneficio bruto como en retorno sobre el capital”, asegura el director general de la filial. “Es un modelo sano, que funciona y que nos permite seguir creciendo”, afirma. Coincide, además, con las reaperturas de tiendas emblemáticas como la de
L’Illa en
Barcelona, la de
Callao en
Madrid y el traslado a la Rambla de la que tenía en el centro comercial El Triangle, también en
Barcelona, que han tenido también impacto respecto a las menores ventas previas.DatoEl Club Fnac en España cuenta con 1,2 millones de socios, que suponen el 50% de las ventas de la filial y que aspiran a ampliarEsta recuperación es fruto de la puesta en marcha del plan estratégico Beyond Everyday, una hoja de ruta proyectada por la matriz hasta el 2030 que busca redefinir la relación con el consumidor y crear “un ecosistema” que se basa en tres pilares: servicios de valor añadido, experiencia de cliente diferencial y crecimiento, con la sostenibilidad y la economía circular como parte del ADN de la empresa.Así, esta reorganización de equilibrios físico y online que ha sustentado la transformación dan paso a una experiencia omnicanal, donde las dos plataformas de venta se complementen y el cliente pueda moverse en ambas. La tienda es el lugar de la experiencia y el descubrimiento, mientras que el online funciona de “escaparate infinito”, afirma Guillén, apoyándose en un sistema logístico capaz de servir cualquier referencia en 24 horas. “El 21% de nuestras ventas ya son en el canal online, pero el 51% de los pedidos se recogen en tienda”, explica como ejemplo de su sistema omnicanal.Ganancias Las ventas en superficie comparable de la filial española han crecido un 6,6% en 2025Los planes de expansión son claros: tras renovar sus tres grandes tiendas insignia en
Madrid y
Barcelona, la compañía prevé modernizar dos establecimientos y abrir tres tiendas nuevas al año para sumar un total de 15 nuevos establecimientos en el 2030, priorizando capitales de provincia de más de 200.000 habitantes. El modelo ideal de local para el Fnac del futuro se sitúa entre los 800 y 1.200 metros cuadrados ubicados en calles céntricas o centros comerciales estratégicos, un espacio “optimizado que permite mostrar todas las categorías de producto”, explican.Uno de los hitos más celebrados por la marca es haber logrado rejuvenecer su base de clientes, captando masivamente al público de entre 18 y 25 años. Este nuevo público convive con la columna vertebral de la empresa: el Club Fnac. Con más de 1,2 millones de socios activos, este programa de fidelización es el principal motor de ingresos: “Más del 50% de las ventas las hacemos a nuestros socios”, refleja Guillén, que aspira por supuesto a ampliar esta base.Tienda FNAC de la Rambla de
Barcelona .Mané Espinosa / La VanguardiaFinalmente, la compañía no descarta acelerar su presencia mediante adquisiciones estratégicas, siguiendo el ejemplo del grupo con la compra de Unieuro en Italia. “Es uno de los ejes de nuestro plan. Si tenemos la oportunidad de algo que nos permita crecer de forma inorgánica más rápido, iremos adelante con ello”, apunta Guillén. La matriz vive sin embargo el proceso contrario después de que el multimillonario checo Daniel Kretinsky lanzara en enero una oferta para hacerse con la mayoría del capital del grupo francés
Fnac Darty, oferta que valora la empresa en 1.100 millones.Licenciada en Derecho y Periodismo. Master de Periodismo y de Periodismo Jurídico UAM/El País. Ha trabajado como redactora de Empresas en Cinco Días y como directora de comunicación de ANFAC.