Fue como si el destino hubiese escrito el guion. Transcurría el minuto 8 de partido. Alexia aceleró, intercambió el balón con
Ewa Pajor y marcó su gol 230 con la camiseta blaugrana. El mismo destino -y los 14 años que lleva
Alexia Putellas en el Barça- quisieron que fuera ante el Real Madrid, en el
Spotify Camp Nou en el día que jugaba su partido 500 con el club de su vida. Solo Alexia sabe qué pasará este verano con su futuro. Pero todo azulgrana sabe (y siente) que Alexia es el Més que un club en el Barça femenino. O, como dicen sus compañeras: “Alexia es el Barça”. La Reina de este equipo. La misma que ha marcado más goles ella sola al Real Madrid (16) que todo el conjunto blanco al Barça (12).Tras marcar, Alexia se abrazó con todas sus compañeras y, dirigiéndose primero a la afición del Gol Sur, le dedicó su clásica reverencia a un Camp Nou que volvió a responder con un ambientazo de los que no se olvidan. Un público familiar que no dejó ni un hueco vacío -a excepción de las dos primeras filas del Gol Norte por falta de visibilidad-. Ni el 2-6 de la ida ni la Semana Santa impidieron que niños y niñas, vestidos del Barcelona -muchos con la mascota de peluche CAT en sus manos-, llenaran el estadio con otro récord esta temporada: 60.067 espectadores. Ni siquiera el equipo masculino ha alcanzado tal cifra desde su regreso al estadio, siendo 56.662 el máximo aforo hasta la fecha. Fue en la Champions contra el Newcastle.Todos y todas alzaron sus cartulinas para dibujar un mosaico con los colores blaugrana. Del ‘More than empowerment’ (‘Más que empoderamiento’) del 31 de marzo de 2022, en el que se registró el primer récord mundial del Camp Nou con 91.553 espectadores ( también eran unos cuartos de final de la Champions contra el Real Madrid) se pasó a un mensaje en catalán: “El Nostre Camí”.Sonreía Pajor, la primera en pisar el campo en su estreno en el estadio. Igual que
Cata Coll u
Ona Batlle, también debutantes en el feudo blaugrana. En el palco aparecía un puntual
Rafa Yuste, presidente del club. A su lado se sentó el electo
Joan Laporta. Y otra sorpresa: la presencia de
Hansi Flick, que disfrutó del ambiente festivo con una grada que, a pesar de contar con una animación reducida por cuestiones de normativa, no necesitaba gasolina extra para animar. “Ha sido un día emocionante ”Era un día emocionante por lo que conllevaba jugar aquí”, decía
Cata Coll, portera que debutó en el nuevo estadio igual que otras titulares como
Ona Batlle, Pajor o Brugts. “Era un día para jugar bien y celebrarlo con la afición. No me han llegado mucho. Tengo la mejor defensa del mundo”, añadía la portera. “De las 20 mejores jugadoras del mundo, diez las tiene el Barça”, secundaba Pau Quesada, técnico del Real Madrid. “Me quedo con que hemos jugado los 90 minutos con la máxima ilusión. Ha sido muy emocionante”, sentenció Pere Romeu, también debutante en el banquillo del Camp Nou.Se entonó a capela el Cant del Barça, además del “¿Dónde está Florentino?” en referencia a la ausencia habitual del máximo mandatario del club blanco. Tampoco faltó el tradicional “boti, boti, boti, madridista qui no boti”. Un cántico que estos días ha cobrado más relevancia tras los insultos racistas de Cornellà en el España-Egipto masculino. Quizá por eso, antes de que empezara a rodar el balón, sonó con más contundencia que nunca el mensaje por la megafonía del estadio recordando la campaña Respect de la UEFA. Un mensaje que, en el fútbol femenino, resulta completamente innecesario, porque en materia de derechos y reivindicaciones van sobrados.Tras dos asistencias de Alexia a Graham Hansen y cinco goles, llegó el cambio de la capitana por Sydney Schertenleib. El Camp Nou la despidió momentáneamente con un “només hi ha una Reina:
Alexia Putellas”. Después llegó el sentido homenaje por sus 500 partidos. Todas las jugadoras se pusieron la camiseta con su nombre. Y la capitana, poco dada a emocionarse, recibía el cuadro con la elástica de sus 500 partidos que le entregó el presidente
Rafa Yuste. “Estoy en una burbuja. Siento orgullo viendo que equipo y afición vamos en la misma dirección. Si me dices en 2012 que todo esto iba a suceder jamás me lo hubiese imaginado. No son los 500 partidos. Es la grada llena, los niños… Hace 20 años estaba yo ahí sentada”, relataba Alexia.El camino ha sido largo. Cuando debutó con el Barça el 24 de agosto de 2012 -después de pasar por el Espanyol y el Levante para crecer-, el Barça todavía no había jugado ningún partido en la Champions, acababa de ganar su primera Liga -ahora va camino de la undécima- y solo tenía dos Copas de la Reina -el 16 de mayo podría alzar la duodécima-.“El Barça es el club por el que hago todo, por el que aprieto, me intoxico. Disfruto pero me llevo al límite y me pierdo muchas cosas pero no lo entiendo de otra forma”, decía Alexia. La sensación en el palco es que seguirá. Y, si fuera por su familia, seguiría 500 partidos más. De momento, la Reina quiere estar en la final de Oslo el próximo 23 de mayo.Redactora de La Vanguardia desde 2018. Sigue la actualidad deportiva del FC Barcelona. Colabora en RAC1, Catalunya Ràdio y TV3. Licenciada en Periodismo por la UAB y en Publicidad y RR.PP. por la UOC