Ante un público realmente conmovido inauguraba este Jueves Santo el Festival de
Peralada su 4.ª edición de Pascua. Vespres d’Arnadí y el
Cor Francesc Valls ofrecían una meditación alegórica y moral en la que el sentido de la justicia –el de
Poncio Pilato– lucha, sin suerte, por prevalecer. Este es el tema del oratorio Il Cristo condannato, de
Antonio Caldara, que
Dani Espasa ha recuperado y estrenado, así, mundialmente en tiempos modernos, para lo cual ha elaborado una edición de la partitura a partir del manuscrito del compositor italiano, que por entonces era segundo maestro de capilla en la corte vienesa de
Carlos VI del imperio romanogermánico.Hablamos de 1717. El Jueves Santo de aquel año, Caldara, que ya se había convertido en figura del barroco tardío –había pasado por Roma, Milán, Bolonia y Madrid–, daba continuidad a la tradición instaurada en la Viena de 1660 de interpretar oratorios por estas fechas del calendario. Este oratorio suyo, para cinco voces solistas más coro mixto, había permanecido inédito en tiempos modernos, por lo que el descubrimiento de Espasa supone esta Pascua un doble hito: también por lo emotivo de la obra.Collboni, Cester o Montilla asisten al que ha sido el estreno mundial de este oratorio en tiempos modernos“Confieso que lo creo inocente, pero me muerdo la lengua porque no quiero decidir todavía su suerte. Habla el Cielo y mi corazón lo siente claramente; aun así, me someto al criterio humano y no me opongo a los que le sentencian a muerte”. Estas palabras, en italiano, las entonaba en la iglesia del Carme de
Peralada el bajo francés
Nicolas Brooymans en el papel de
Poncio Pilato.El maestro
Dani Espasa y el barítono Josep ramon Olivé en un momento del estreno mundial en tiempos modernos del oratorio ‘Il Cristo condannato’ de Caldara en PeraladaMiquel Gonzalez/Shooting“Con vuestras dilaciones, señor, frustráis la venganza del pueblo. Que muera Cristo (y lo haga en la cruz). O compartirás su condena”, respondía virulento Josep Ramón Olivé como Jefe del Pueblo (judío).El texto de
Pietro Pariati, habitual colaborador de Caldara, parte del episodio de los Evangelios sobre el juicio y pasión de Jesús. Y aunque Caldara compuso 70 óperas (y 30 misas y 30 oratorios), no es una narración dramática convencional: recurre a figuras alegóricas para hablar de la culpa y el arrepentimiento: la mujer de Pilato (Montserrat Seró) es la conciencia, y los narradores tienen nombres como Texto Sagrado (
Maite Beaumont) o Alma arrepentida (Ana Quintans), que, con arias íntimas como Si mi, mio bene, si mio Dio , representa la humanidad al cuestionarse su culpa en esa muerte. El
Cor Francesc Valls hizo de Turba del Popolo que pide condena en favor de Barrabás, y luego se convierte en coro de ángeles.Un momento del concierto inaugural de la 4.ª edición de Pascua del Festival de
Peralada, que celebra 40 añosMiquel Gonzalez/Shooting“He aquí el hombre que habéis enviado a la muerte. Miradlo bien. No encuentro ninguna culpa que merezca la muerte”, dice Pilato. “Nuestras leyes lo condenan: se ha autoproclamado hijo de Dios, y por eso ha de morir”, insiste el Capo di Popolo, un papel con arias complicadas que Caldara compuso para Borosini, que se movía ampliamente entre las tesituras de bajo y tenor.El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y el de
Peralada, Miquel Brugat, compartieron fila en la iglesia junto a la presidenta del festival, Isabel Suqué, además de Xavier Cester, director del ICEC; Miguel Noguer, presidente de la Diputació de Girona, o el expresident José Montilla. El binomio
Dani Espasa-
Peralada es un puntal de excelencia artística que las instituciones catalanas harían bien en no dar por descontado. En el marco de una Europa en crisis, iniciativas privadas al más alto nivel internacional y con mimbres artísticos del país merecen no solo reconocimiento, sino aliento para mantener los estándares.El resto de la Pascua en el EmpordàWilliam Christie y Les Arts Florissants se resarcirán este viernes de la obligada cancelación del verano pasado en
Peralada, a causa de un temporal. Si Caldara es tensión dramática, las Leçons de Ténèbres de François Couperin que trae el maestro francoestadounidense son recogimiento y sofisticación expresiva vinculada al simbolismo del oficio de tinieblas. Con esta obra basada en las Lamentaciones de Jeremías, se escucharán otras de Marc-Antoine Charpentier y de Marin Marais. Será a las 21 h en la iglesia del Carme, mientras en el claustro habrá dos sesiones (20 h y 22.30 h) de la instalación performativa La luz del lobo no pesa, de Aurora Bauzà y Pere Jou, en colaboración con Jou Serra. Pondrá la música el Cor Bruckner Barcelona. El sábado actuarán los coros Vox Luminis y O Vos Omnes. El primero (18 h) con un programa de barroco de la Alemania sacra, y el segundo (22 h) con el insuperable Officium Defunctorum de Tomás Luis de Victoria. Clausuran la edición, en la matinée de domingo (12 h), los músicos de la Franz Schubert Filharmonia y del
Cor Francesc Valls, con misas de Mozart y Schubert.Es redactora de La Vanguardia desde 1989, responsable en los últimos años de las áreas de ópera, danza y música clásica para la sección de Cultura. Anteriormente se especializó en temas de igualdad entre sexos y solidaridad. Ha publicado series sobre la prostitución y la evolución de las costumbres sexuales. Nacida en 1967 en Tortosa, en la comarca del Baix Ebre, es licenciada en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona y en fotoperiodismo por el International Center of Photography de Nueva York