El estreno de
Super Mario Galaxy: la película llega acompañado de una estrategia claramente dirigida al público infantil: zonas para colorear, cubos de palomitas coleccionables y personajes disfrazados buscan atraer a los niños, considerados hoy en día uno de los grupos más valiosos para la industria cinematográfica.
Universal prevé que la secuela alcance unos 186 millones de dólares en Estados Unidos durante sus primeros cinco días y alrededor de 350 millones a nivel mundial, lo que la convertiría en el mayor éxito del año, por delante de otras películas pensadas también para jóvenes como Hoppers o Project Hail Mary.Este fenómeno no es algo nuevo, sino la consolidación de una tendencia creciente. En el 2024, las películas con clasificación PG superaron en recaudación a cualquier otra categoría por primera vez en décadas, alcanzando más de 3.180 millones de dólares en Estados Unidos. Además, cinco de las seis películas más taquilleras del mundo ese año fueron de esta categoría, incluyendo títulos como Inside Out 2, Moana 2 y Mufasa: El Rey León. La tendencia continuó el año siguiente, con las películas PG generando casi 3.000 millones de dólares, superando de nuevo a las PG-13. Entre los mayores éxitos recientes se encuentran Zootopia 2, Lilo & Stitch y Una película de Minecraft.Periodo de incertidumbre para HollywoodTodo esto ocurre en un contexto complicado para
Hollywood. La industria atraviesa un periodo de incertidumbre, marcado por fusiones empresariales y cierres de salas de cine con bajo rendimiento. Aunque la taquilla ha mejorado en el 2026, sigue por debajo de los niveles anteriores a la pandemia. A pesar de ello, los niños están acudiendo al cine en gran número, lo que supone un rayo de esperanza para el sector.La Generación Alpha, formada por menores de 12 años, destaca especialmente en este sentido. Estudios recientes indican que es el grupo más interesado en ver películas en el cine en lugar de en casa, lo que refuerza su importancia estratégica. Los responsables del sector consideran fundamental cuidar su experiencia para garantizar el futuro de la industria, ya que estos jóvenes espectadores podrían convertirse en los aficionados al cine del mañana.El éxito de franquicias como
Super Mario o Minions demuestra el enorme potencial del cine familiar. La película original de
Super Mario recaudó más de 1.300 millones de dólares en el 2023, y su secuela apunta a cifras similares. A esto se suma una creciente lista de películas infantiles que superan los 1.000 millones de recaudación, como Zootopia 2, que se ha convertido en la película de animación más taquillera de la historia.La clave, compartir experienciasUna de las claves de este auge es que las familias buscan cada vez más actividades fuera de casa que les permitan compartir experiencias. En un mundo dominado por pantallas y plataformas de streaming, el cine ofrece una oportunidad para crear recuerdos en común. De hecho, los expertos destacan que nadie recuerda con especial cariño haber pasado tiempo en el sofá, mientras que la experiencia de ir al cine sigue teniendo un valor emocional.El calendario cinematográfico refleja esta tendencia. En el 2026 se estrenarán 26 películas PG en salas, más que en años anteriores, muchas de ellas durante el verano. Entre los títulos más esperados se encuentran Toy Story 5, Minions & Monsters y la versión de acción real de Moana, además de producciones dirigidas al público joven como Spider-Man: Brand New Day o Supergirl.El resurgimiento del cine familiar llega tras un periodo en el que muchas de estas películas se estrenaban directamente en plataformas digitales debido a la pandemia. Sin embargo, el género ha demostrado su capacidad de recuperación y vuelve a ser clave en taquilla. Además, los niños y jóvenes están convirtiéndose en espectadores habituales, acudiendo al cine varias veces al año.Menos espacio para dramas o comediasNo obstante, este cambio también genera preocupación entre algunos cinéfilos. El predominio de grandes franquicias dirigidas a niños ha reducido el espacio para películas de presupuesto medio orientadas a adultos, como dramas o comedias, que tienen más dificultades para atraer público. En parte, esto se debe a que los adultos son ahora más reacios a salir de casa, mientras que las familias siguen mostrando mayor interés por la experiencia cinematográfica.