En otro año con acento electoral, la celebración de las andaluzas del 17-M dará paso a un efímero respiro, antes de que septiembre estrene la carrera de las autonómicas y municipales de 2027. En el comienzo del curso político, los candidatos deben estar proclamados. Los socialistas tienen prácticamente el mapa definido. Aunque existía alguna duda, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, pugnará de nuevo por ser presidente de
Canarias. Pero, es muy posible que la presidenta del Congreso,
Francina Armengol, no repita como cabeza de cartel en
Baleares.
Ferraz no tiene confirmada todavía su candidatura, a la espera de que ella, que renovó al frente de la secretaria general del
PSIB-PSOE hace poco más de un año, acabe de tomar la decisión. Echarse a un lado para facilitar la eclosión de otros liderazgos sería un paso lógico, pero el propósito de Torres de volver a intentarlo (como en su día hizo con éxito
Guillermo Fernández Vara en
Extremadura) concedía idénticas opciones a Armengol. Por eso, ninguno de los dos ha renunciado a dirigir el partido. La idea de que sería candidata parecía asentada aunque fuentes de la dirección y del socialismo balear confirman que se especula sobre su continuidad desde hace meses. Y, según ha podido confirmar este diario, está valorando dar por cerrada su etapa política en
Baleares. En la reflexión, aseguran fuentes del partido, tiene un enorme peso su condición de presidenta del Congreso. Armengol fue elegida con el voto favorable de
Junts, en virtud de un pacto que incluía la normalización del uso del catalán, el euskera y el gallego en la Cámara, su reconocimiento como lenguas oficiales en la Unión Europea, aún pendiente, y la creación de comisiones de investigación sobre los atentados de
Barcelona y
Cambrils en 2017, el espionaje con Pegasus y la actuación contra los independentistas de las llamadas 'cloacas del Estado'. En estos momentos, las relaciones con los posconvergentes están rotas. En el Gobierno y sus aledaños existe un debate abierto sobre si la situación mejorará o no con el posible regreso a España, una vez que se le aplique definitivamente la amnistía. Ganan los optimistas, quienes consideran que el líder de
Junts vive aislado en Waterloo, sin información fresca sobre el momento social y político, y opinan que a su vuelta será más pragmático. Pero, la realidad es que sin ninguna certeza sobre el rumbo que tomará
Junts, su candidatura en
Baleares le obligaría a dejar la presidencia del Congreso en abril del próximo año, aunque lo normal sería hacerlo antes. Su propia nominación como cabeza de cartel colisionaría con la naturaleza institucional del cargo. Esto supondría la votación de otro presidente del agrado de
Junts, con nuevas condiciones cuando la legislatura se encontraría ya en tiempo de descuento. Si Pedro Sánchez cumple lo que ha dicho las elecciones generales se celebrarán en julio. La situación de Armengol puede ser tan controvertida como la de los ministros candidatos, aunque el relevo de los miembros del Gobierno es más sencillo. En la próxima hornada, tras Pilar Alegría (Aragón) y María Jesús Montero (Andalucía), otros tres ministros deberán abandonar el Ejecutivo: Torres, Diana Morant (Comunidad Valenciana) y Óscar López (Madrid). Unas salidas en el horizonte de un año, que mantienen viva la discusión sobre la idoneidad de que los miembros del Gobierno batallen por el virreinato regional. Por prurito institucional, representan a la vez a una comunidad y al Estado, y porque impiden la incubación de otros liderazgos territoriales. En el caso de
Baleares, Armengol ha encumbrado a la secretaria de Estado de Industria, Rosario Sánchez, como vicepresidenta del PSIB. Sánchez ya despliega una intensa actividad en el partido, destinada a lanzar su proyección pública. A falta de la resolución de la presidenta del Congreso, es la más firme candidata a sucederla. Con la confirmación de la candidatura balear, a los socialistas únicamente les quedará resolver quién será cabeza de lista en el Ayuntamiento de Madrid. Si Pedro Sánchez mantendrá a Reyes Maroto o, de nuevo, se improvisará un candidato. En otro año con acento electoral, la celebración de las andaluzas del 17-M dará paso a un efímero respiro, antes de que septiembre estrene la carrera de las autonómicas y municipales de 2027. En el comienzo del curso político, los candidatos deben estar proclamados. Los socialistas tienen prácticamente el mapa definido. Aunque existía alguna duda, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, pugnará de nuevo por ser presidente de
Canarias. Pero, es muy posible que la presidenta del Congreso,
Francina Armengol, no repita como cabeza de cartel en
Baleares.