Alpinismo Entrevista El mejor alpinista espa�ol de todos los tiempos habla con EL MUNDO tras la presentaci�n del documental sobre su vida: 'Oiarzabal, entre Juan y Juanito'.Oiarz�bal, en unas escaleras de Unidad Editorial.MUNDOActualizado Viernes, 3 abril 2026 - 00:05Es Juan Eusebio Oiarz�bal (
Vitoria, 1956), Juanito, un hombre coqueto. A veces habla de s� mismo en tercera persona y quiz�s por eso, y porque ha sido el tercero en subir los 14 ochomiles sin ox�geno, hayan decidido hacerle un documental. Oiarz�bal, entre Juan y Juanito, repasa la vida de un alpinista excepcional y de una persona irrepetible.�Cu�nto fr�o ha pasado en su vida?Mucho, pero te voy a confesar un secreto: soy muy friolero. Quiz�s sea porque en el
Himalaya he pasado tanto fr�o que al final... He tenido congelaciones dos veces en la nariz, en las orejas y, lo m�s fuerte de todo, la amputaci�n de los diez dedos de mis pies.Friolero y alpinista, vaya mezcla.Te adaptas a todo. Yo he cruzado el desierto de Taklamak�n, el S�hara y pasas mucho calor, pero luego tu organismo lo asimila. En monta�a es parecido.�Y cu�ndo nota que pasa el umbral de no aguantarlo?Enseguida. Cuando subo por segunda vez a la cumbre del
K2 ya ve�a que me estaba congelando. A lo largo de mi carrera he ido viendo cuando tengo los pies de una manera o de otra y en este caso comet� el mayor error de mi vida deportiva. Me ten�a que haber dado la vuelta, pero esa cabezoner�a m�a hizo que me fuera a la cumbre hasta que acab� con un edema pulmonar y la amputaci�n de todos los dedos de los pies.Entonces, �eso del
K2 fue un milagro o traspasar el umbral?No creo en los milagros y en los duendes menos. Fue una oportunidad �nica en mi carrera para conmemorar la primera ascensi�n a esa monta�a hace 50 a�os y una d�cada desde la primera vez que lo hice. Para m� era un reto. No es f�cil volver a subir dos veces el
K2. La monta�a act�a como un im�n. Te absorbe.�Se plantea si mereci� la pena?No merece la pena perder el �pice de una u�a por subir una monta�a. Pero siempre he sido muy ambicioso y, aunque no lo merezca, el �xito est� muchas veces en arriesgar pese a las consecuencias. Seguramente me arrepentir� toda mi vida.Tambi�n perdi� a muchos compa�eros, �c�mo vive con eso?Pues se vive porque sabemos c�mo es este negocio. Nada es seguro en monta�a, siempre hay algo. Y cuando sales de casa lo haces mentalizado a que igual no puedas volver. Eso me hace un aut�ntico superviviente tras haber realizado 47 expediciones s�lo al
Himalaya y 26 ochomiles sin ox�geno.Estad�sticamente no tendr�a que estar aqu� sentado. A m� la suerte me ha sonre�do mucho y estoy muy agradecido a la vida porque a mis mejores amigos, con los que he crecido, los he perdido en el
Himalaya. Sin embargo, subir dos veces el Everest, el
K2, el Kanchenjunga... y as� repetir 10 de los 14 ochomiles no es f�cil porque el
Himalaya no da esas oportunidades. Lo natural ser�a que en alguna te pillara. Estad�sticamente hablando yo tendr�a que haber perdido la vida.�C�mo afronta un deporte as�?No me lo planteo. Sabes que vas a una monta�a de 8.000 metros y sabes sus caracter�sticas. Todo se estudia. Yo me dediqu� a escalar en los Alpes y eso hizo una base incre�ble para poder solventar situaciones comprometidas en el
Himalaya.�Es usted f�sicamente superior?Lo bueno que he tenido, primero, mi mentalidad de no hundirme absolutamente nunca y, por supuesto, la adaptaci�n a la altura, que es algo important�simo a la hora de subir un ochomil sin ox�geno. Mis compa�eros siempre eran m�s fuertes que yo, pero el aclimatar bien es clave.Ahora todos usan ox�geno.El
Himalaya est� totalmente prostituido. Pero tambi�n el Aneto, los Alpes, el Mont Blanc... Las agencias comerciales lo han prostituido para forrarse. Les da todo igual porque casi, casi, te aseguran la cumbre por 40.000 euros, que es la expedici�n m�s barata que hay.�C�mo es la vida en el Campo 4 del Everest?El de la parte nepal�, pues es un collao, con miles de botellas de ox�geno vac�as y tiendas abandonadas. Es el estercolero a mayor altura del mundo. Un lugar con mucho viento, inh�spito, dir�a que incluso cruel, cuando est�s esperando la noche para salir y alcanzar la cumbre. Son momentos muy tensos en los que s�lo se oye el ruido de los quemadores fundiendo nieve. Todo el mundo d�ndole vueltas a la cabeza. �C�mo estar�? �Llegar� a la cumbre? Esas son las preguntas que te haces.O sea, �el peor momento para afrontar un 8.000 es la noche previa?Claro, es lo que vale, todo lo dem�s es pasajero. Vas aclimatando tu cuerpo, vas abasteciendo los campamentos de altura, colocando las cuerdas, pero si el �ltimo d�a, cuando llegas al campo 4, no est�s en condiciones... Es el d�a estrella, el d�a por excelencia. Y luego tener en mente lo m�s importante, que la meta no es llegar a la cumbre sino al campamento base. El 70% de los accidentes en el
Himalaya son bajando.El alpinista posa para la entrevista.MUNDO�Y qu� piensa a 8.000 metros?En bajar (risas). Y cuando tienes un poquito de tiempo, te puedes recrear con el cielo ah� arriba. Aunque en el Cho Oyu fue distinto, fue mi primer ochomil y las sensaciones no se han vuelto a repetir. Es algo m�gico.�Cu�ndo ve que puede vivir de ello?Yo vengo de la gimnasia deportiva y eso fue mi base para la monta�a. A los 14 descubr� ese mundo vertical, el de la escalada en roca. Y ah� empez� todo Hasta que me dije: 'Co�o, voy a ver si soy capaz de ser el primer espa�ol en subirme los 14 ochomiles'. Y, efectivamente, lo fui.Siempre hacia delanteUno de sus hijos sigue sus pasos, �le asusta?No. No me asusta. Me gusta incluso que se dedique a lo que yo he hecho toda la vida y me entretengo con �l hablando de ello.�Hay algo que har�a diferente?No, la figura de Juanito es como es y Juanito no puede cambiar. Juanito es as� de espor�dico, as� de natural y de campechano. Y en el documental se refleja de manera magistral la figura de Juanito.�C�mo casa la soledad de la monta�a con hacer un documental?En la monta�a no hay soledad. Yo me divierto siempre, disfruto con cualquier cosa, me pongo a caminar y le doy la vuelta al mundo un mill�n de veces.