Hace tiempo que la Ciencia usa a los cerdos, por su gran similitud fisiol�gica y anat�mica con el ser humano, para la investigaci�n biom�dica, con ejemplos como los xenotrasplantes (se modifica gen�ticamente al cerdo para trasplantar sus �rganos al ser humano). Ahora cient�ficos de la Universidad Farmac�utica de Shenyang en
China han llevado m�s all� aquel famoso dicho espa�ol "del cerdo me gustan hasta los andares" y han usado semen de cerdo para desarrollar unas gotas oft�lmicas que frenan el crecimiento de tumores en la retina de ratones, adem�s de preservar la visi�n.El trabajo, reci�n publicado en
Science Advances, ten�a como objetivo combatir el retinoblastoma, el tumor ocular m�s com�n en ni�os y un reto absoluto para los cient�ficos: los ojos, concretamente la retina y las estructuras internas, est�n blindadas biol�gicamente para que nada los da�e. Es la barrera hematorretiniana, similar a lo que sucede en el cerebro con la barrera hematoencef�lica. Hasta ahora, para conseguir romper esa barrera y que los f�rmacos llegaran a la retina, se usaban terapias muy agresivas, como quimioterapia, l�ser o inyecciones intraoculares (dentro del ojo) que pod�an da�ar partes sanas del globo ocular.Para evitarlo, los investigadores chinos idearon un veh�culo de transporte microsc�pico que pudiera aplicarse externamente (como un simple colirio), pero que pudiera atravesar la c�rnea y llegar al fondo del ojo sin causar destrozos. Y ah� es donde entra el semen del cerdo. �Por qu� este animal? Porque para que la reproducci�n tenga �xito, la naturaleza ha hecho evolucionar a los espermatozoides del cerdo: son ricos en exosomas, unas ves�culas microsc�picas que usan las c�lulas para comunicarse entre s�, y esos exosomas son expertos en navegar por el tracto reproductivo femenino y sortear las densas barreras mucosas.Al estudiar esos exosomas del esperma porcino en c�lulas corneales humanas, los investigadores vieron que abr�an y cerraban de forma reversible las uniones estrechas (estructuras semipermeables que sellan el espacio entre las c�lulas del epitelio corneal y crean una barrera impermeable que a�sla el ojo del exterior). Es como si consiguieran abrir por un momento 'la puerta blindada' del ojo.Con esa informaci�n, los investigadores decidieron cargar los exosomas con un potente c�ctel de nanozimas (compuesto por puntos de carbono, di�xido de manganeso y glucosa oxidasa) dise�ado para destruir c�lulas tumorales. Y para no atacar a las c�lulas sanas una vez dentro de la retina, recubrieron los exosomas con �cido f�lico: las c�lulas del retinoblastoma tienen en su superficie unos niveles receptores de �cido f�lico desorbitadamente m�s altos que las c�lulas normales, actuando casi como un im�n. De esa forma, absorb�an los exosomas que llevaban el c�ctel terap�utico y las c�lulas sanas quedaban intactas.Tras 30 d�as de tratamiento en ratones, los resultados no dejaban dudas: en los animales tratados con el colirio hecho con el semen de cerdo los tumores dejaron de crecer, adem�s de mantener una capacidad visual comparable a animales sanos. A los ratones a los que se les administr� el f�rmaco con nanoenzimas sin envolverlo en los exosomas del semen del cerdo, el c�ncer sigui� extendi�ndose a otras partes del ojo porque el tratamiento no hab�a podido atravesar la barrera del ojo.M�s all� del ojoLas gotas oft�lmicas se probaron tambi�n durante un mes en conejos y los investigadores se�alan que resultaron seguras, aunque observaron cierta irritaci�n en la c�rnea. Seg�n David Greening, investigador de biomedicina y prote�mica molecular en el Instituto Baker de Coraz�n y Diabetes de Melbourne (Australia), los f�rmacos que se administran mediante gotas oft�lmicas ser�an menos invasivos que los que se inyectan en el ojo. Sin embargo, este trabajo es solo un estudio de prueba de concepto y tambi�n se necesitar�n estudios en humanos, afirma. "Ser� importante analizar si las gotas causan efectos negativos cuando se administran durante periodos superiores a 30 d�as", a�ade Greening.Seg�n Chunxia Zhao, investigadora de la Universidad de Adelaida en Australia especializada en la administraci�n de f�rmacos y nanomedicina, otra inc�gnita a resolver es si el complejo sistema necesario para desarrollar las gotas podr� producirse en masa.Siendo optimistas, cabe preguntarse si, adem�s de para tratar este tipo de c�ncer infantil, este sistema sirve para penetrar otra fortaleza humana como es la barrera hematoencef�lica, lo que podr�a abrir la puerta a tratar enfermedades como el Alzheimer, aunque para ese salto del ojo al cerebro queda a�n un largo recorrido de investigaci�n.