“El pasado sigue presente”. Con esta afirmación definitoria arranca
Andrés Villena, profesor de economía aplicada de la
Universidad Complutense de Madrid, su profundo trabajo de análisis de la continuidad de las elites españolas desde que impusieron su hegemonía tras la victoria en la guerra civil de 1936-39, Las élites que dominan
España. Una historia alternativa desde 1939.Villena estructura su libro en torno a tres fases concatenadas de la historia económica y política española. La primera abarca toda la
Dictadura Franquista hasta la víspera de la llegada del
PSOE al Gobierno, tras las elecciones de octubre de 1982, con especial atención sobre el grupo que pilotó el Plan de estabilización de 1959. La segunda, se zambulle en la que llama “edad dorada“ y en la supuesta renovación del capitalismo español, en el periodo comprendido entre el primer gobierno de
Felipe González y la irrupción de la Gran crisis financiera del 2008. Finalmente, el último bloque, el de la “crisis institucional”, cuando “explota la burbuja y revienta el bipartidismo”. “Amenazas, cambios y alternativas”, concluye casi a las puertas de la actualidad e incorpora elementos del 15-M, posteriormente integrado por el sistema, o el procés catalán.⁄ La continuidad de las elites españolas pone en solfa la idea de cambio y de la separación de poderesEl libro pone de manifiesto el trabajo realizado para analizar de manera ordenada y coherente las redes de poder, durante este largo periodo, colocando a los principales protagonistas en el contexto de sus conexiones operativas y de su continuidad en el tiempo. Las elites —políticos, altos funcionarios,
Iglesia, ejército, empresarios— no son un bloque homogéneo y repasar su papel también implica reconocer sus divergencias y choques, con o sin acuerdo final.La obra evita el tedioso desfile deshilachado de nombres y personajes que aparecen en otras obras que buscan describir las elites españolas. Ordena a los protagonistas de acuerdo a su papel en el funcionamiento del Estado, la economía y sus relaciones con los sectores sociales más poderosos, es decir, el mundo de la empresa, la banca y los intereses en general. Y describe el “ensamblaje y la fusión entre las nuevas y las viejas élites”.Complementa el análisis de esas redes de influencia radiografiadas y expuestas en la obra el seguimiento de sus discursos de legitimación para asegurarse la aceptación de su papel por parte de la ciudadanía. Desde la autarquía franquista, al posterior desarrollismo o la misma democracia y sus límites. El seguimiento de la continuidad de un núcleo fundamental de esas élites, con apellidos siempre presentes en todas las fases del proceso hasta llegar al presente, es el eje del libro.La gran novedad es la lectura multifocal que se aleja de una visión de contraposición absoluta entre dictadura y democracia y pone de manifiesto las múltiples continuidades que sirven tanto para entender algún punto de arranque de los cambios que darían lugar al nuevo régimen democrático, como también las propias limitaciones de este. Así se explicita en el análisis de los movimientos en el tardofranquismo de un sector de las élites que ya asumen que el inevitable cambio político debe ser organizado previamente y de ello se encarga una “tecnocracia como avanzadilla del cambio político”. Un sector que asume funciones gestoras en los últimos años de la Dictadura y acaba pilotando la política económica de los nuevos gobiernos de la democracia prácticamente hasta el presente. Realidad apuntalada por el corsé europeo que acota el margen de las políticas nacionales.El dibujo que deja Las élites que dominan
España es el de una profunda continuidad, que marca el propio modelo económico, al que, en un final optimista, los cambios institucionales, pese a todo, “han permitido una alternancia y participación política que ha logrado satisfacer algunas reivindicaciones antaño silenciadas” .Adjunto al director de La Vanguardia. Periodista especializado en información económica