Un golpe involuntario de cadera provoca que la redondita mesa del despacho en
Tàrrega de
Manuel de Pedrolo se tambalee un instante. Poco, pero suficiente para que el marco que embellece una foto del escritor con su mujer,
Josefina Fabregat, se tumbe, que el pie del portarretratos se desprenda y vuele directo al suelo un papelito. Son unos versos del autor dedicados a su esposa. Estaban escondidos entre el pie y el marco: ”Quin verset, marfull carquí, els teus / Vint-i-nou anys mereixen de mi? / Si sembla que fou tot just ahir / Que, al entrar, protestaren: nyeu!”.“Es todo el rato así. Es superemocionante porque no paras de encontrar cosas...”, dice
Mireia Lluch, una de las técnicas encargadas de hacer del domicilio de
Manuel de Pedrolo (L'Aranyó, 1918 -
Barcelona, 1990) en la calle Major de
Tàrrega una casa museo. Se está elaborando el proyecto ejecutivo.Luego estará por ver si hay suficiente dinero para empezar las obras. En todo caso, persiguiendo el mismo objetivo de museización también está la técnica
Andrea Franquet y el director del
Museo Comarcal,
Oriol Saula. La casa está parada en el tiempo –está hoy tal cual la dejó el autor del Mecanoscrit del segon origen– y hace casi dos años que están inventariando todo lo que encuentran.La foto de
Josefina Fabregat y
Manuel de Pedrolo; al lado, el verso caído del interior del marcoLV12.000 libros de su biblioteca y de su padre, por ejemplo. O más de medio millar de muebles y objetos: un piano con candelabros, un escritorio, mesas, camas, un sinfín de estanterías, un caballito de cartón en el que cabalgaba Pedrolo de niño, una olivetti con la que llenaba páginas y páginas en
Tàrrega, pósters (de
Rita Hayworth en Gilda, de
Marilyn Monroe enNiágara) de cuando el escritor soñaba con ser director –como escribía en Avui es parla de mi –, pinturas de la madre, piezas hechas de ganchillo. También abundante ropa: su camisola negra de duelo (su madre murió cuando tenía un año al nacer su hermano Ramon), el vestido de bautizo o la bata que llevaba en la escuela Pía. Ahora, con esos versos, a Lluch, Saula y Franquet se les acumula el trabajo.Pero les vale la pena. Pedrolo es el autor más prolífico de la literatura catalana. Se le cuentan 20.000 páginas y más de 120 obras. Entre ellas, Joc brut, Acte de violència, Cendra per Martina, Totes les bèsties de càrrega, Un amor fora ciutat. También es quien más ejemplares de una novela catalana ha vendido en la historia, con el Mecanoscrit. Cultivó novela, ensayo, poesía, teatro. Y todo tipo de subgéneros, como la novela negra o el teatro del absurdo. Y a pesar de los premios que recibió en vida (como el premio Honor de las Lletress Catalanes en 1979), nunca ha sido reconocido como otros escritores en lengua catalana de primera línea.El despacho en
Tàrrega de
Manuel de Pedrolo, con una de las máquinas de escribir que utilizaba.. Xavi JurioLa museización tendría que resolverlo. En el 2021, la hija del escritor, Adelais de Pedrolo, donó la casa familiar, los interconectados números 5 y 7 de la calle Major, al Ayuntamiento. El siguiente año, la propietaria del número 9 vendió el edificio al Consistorio. Vino como anillo al dedo: en el número 11 está el Museu Comarcal, por lo cual se podría ampliar y crear un centro cultural de grandes dimensiones.En el 2024 se cerró el plan director. Se explica que en las diversas plantas de los números 5 y 7 de la calle Mayor –el primer piso son 160 metros cuadrados la parte habitable; el segundo, 75 metros cuadrados– el escritor vivió su infancia y adolescencia hasta 1935, cuando cumplió 17 años. Entonces se fue a
Barcelona para empezar sus estudios universitarios. Después llegó la Guerra Civil y se alistó como artillero en el bando republicano. En 1946 se volvió a instalar con
Josefina Fabregat, para irse otra vez en 1951 a
Barcelona, a la calle Calvet. A partir de entonces volvía a
Tàrrega en veranos, Semanas Santas y Navidades. Aquí escribió buena parte de su obra.El caballo de cartón del Pedrolo infant. Xavi JurioLa idea es mantener lo que se pueda del aspecto de la casa. Obviamente, siempre serían visitas guiadas, pero también se plantea que la parte sin interés patrimonial sirva como espacio de interpretación, donde haya exposiciones, un café, un salón de actos pequeño para presentaciones de libros, conciertos de pequeño formato.“La casa museo descubrirá al hombre más que el escritor, la personalidad más que la persona pública, y aportará una faceta poco conocida del autor”, se lee en el plan director. Es decir, la intención es explicar su cotidianidad, y no tanto su obra.Con el proyecto se pretende dignificar al autor y dar cuenta de su cotidianidad, no tanto su obraPorque la de
Tàrrega es una casa llena de historias. Adelais de Pedrolo, en conversación con La Vanguardia, explica que su padre tenía “los horarios marcados”: por la mañana paseaba por el parque de Sant Eloi, por las tardes escribía y después de cenar leía. “Recitaba poesía en su despacho en voz alta y sin que se diera cuenta de ello, yo me sentaba en las escaleras para escucharle. Me encantaba”, explica Adelais.La hija, sin embargo, asegura que no se dio cuenta de que su padre escondía cosas en esa casa. Como poemas eróticos en el doble fondo de los estantes de los libros. Entre la casa de
Tàrrega y la de
Barcelona se encontraron más de 300. Algunos se expondrían en la futura casa museo.La sala casa Molina, con el piano con candelabros al fondo. Xavi JurioPedrolo fue el autor catalán más censurado por el franquismo, porque en sus escritos defendía a las mujeres, el aborto, los derechos laborales, la homosexualidad... y políticamente también tocaba temas complicados para la época: represión policial, torturas, la independencia.Tanto es así que Pedrolo escondía su propia obra. Un ebanista, Ramon Bardés, le hacía el favor de ocultar escritos suyos en Sabadell. Pero el escritor también escondía su trabajo en su casa de
Tàrrega: en unas escaleras que dan al lavadero y a la chimenea, bajo un peldaño de madera ocultó La terra prohibida (1957), una tetralogía –que ha reeditado hace menos de un mes Comanegra- comprometida políticamente y por la cual temía ser encarcelado. En esa chimenea, por cierto, Adelais asegura que su padre quemó varios escritos.Dentro de este peldaño de la casa de
Tàrrega escondió durante veinte años Pedrolo su obra 'La terra prhibida' (1957) Xavi JurioMuebles, habitaciones de familia acomodada, elementos de la vida cotidiana del autor... todo está ahí.En la casa hay diversidad: habitaciones del siglo XIX; también mobiliario de principios del siglo XX, y en la parte de arriba, donde vivían el escritor y su mujer, se visitan los años cuarenta y cincuenta. Actualmente los arquitectos están elaborando el proyecto ejecutivo para hacer las reformas necesarias para garantizar la seguridad estructural, la conservación patrimonial y la adecuación al uso público. En septiembre estará listo y solo quedaría licitar la adjudicación de las obras. Si todo va bien.Porque falta dinero. 3,5 millones de euros, calculó el Ayuntamiento de
Tàrrega cuando lo dirigía la republicana Alba Pijuan. Las conversaciones con la Diputación de Lleida, la Conselleria de Cultura del Govern de la Generalitat y el Ministerio no han ido más allá de la toma de contacto. “La pieza clave es la conselleria”, explica Pijuan, “es quien debería cargar con la mayor parte, económicamente hablando, porque es un proyecto de país”.La bata de la escuela Pía de
Manuel de Pedrolo. Xavi JurioHace tres semanas que Pijuan no es alcaldesa. Ahora gobierna Rosa Maria Perelló, de Junts, tras un pacto con la CUP para someterla a una moción de censura. A la espera de qué prioridad le da el nuevo gobierno a la museización, el concejal de Cultura, el anticapitalista Miquel Nadal, asegura a este diario que saldrá adelante. “Hay pleno consenso”, dice de un Ayuntamiento compuesto por Junts, ERC, CUP y PSC. El Ministerio afirma que todavía tiene que ver el proyecto ejecutivo (“siempre dispuestos a hablar”). La Conselleria de Cultura, la “pieza clave”, es más prudente y afirma que “la prioridad es consolidar en este mandato las casas museos existentes”, pero que, hoy por hoy, para mejorar la accesibilidad en el
Museo Comarcal que comparte accesos con la casa de la familia Pedrolo ha previsto una ayuda económica “si la piden”.ERC ha presentado una propuesta de resolución en el Parlament para que todo el mundo posicione.“Recitaba poesía en su despacho en voz alta y, sin que se diera cuenta de ello, yo me sentaba en las escaleras para escucharlo”En todo caso, Pedrolo era marxista e independentista, pero la restitución de su figura supera cualquier sigla. Porque por encima de todo está la voluntad de reconocer una vida que arriesgó para darlo todo por el catalán y la literatura catalana desde una casa que todavía habla. Y donde, de vez en cuando, aún caen papeles escondidos de un autor a menudo ocultado.Redactor de Cultura. Estuvo en Política del 2014 al 2025. En La Vanguardia desde el 2007, anteriormente colaboró en El País. Licenciado en Humanidades y en Periodismo por la UPF