El caso de
Jonathan Majors es bien conocido. Una vez protagonizó Creed III y se unió al Universo de
Marvel como Kang (llamado a ser el gran villano de la Saga del Multiverso y un nuevo Thanos ), su carrera dio un vuelco cuando fue arrestado por violencia machista. Las acusaciones de su expareja
Grace Jabbari en 2023 condujeron a cargos de agresión y acoso, y a 52 años semanas de sentencia que hundieron su carrera. Majors perdió su vínculo con
Marvel (el papel de villano acabó en manos de Robert Downey Jr. ) mientras la película con la que buscaba una nominación al Oscar ( Magazine Dreams ) se perdía en el limbo. No obstante, Majors está ahora mismo dispuesto a volver a Hollywood, y se ha aliado con los mejores socios para ello. Por un lado está el productor
Dallas Sonnier al frente de
Bonfire Legend (antes lideraba Cinestate con un impulso similar de hacerle un corte de mangas a los ejes progresistas de Hollywood), y por otro
The Daily Wire .
The Daily Wire es, naturalmente, el conglomerado mediático de ultraderecha que lidera
Ben Shapiro y que cuenta tanto con su propia plataforma de streaming , Daily Wire + , como con sus producciones originales. En ellas encontramos hace tiempo Llanura salvaje (un western que protagonizó
Gina Carano al poco de ser despedida de The Mandalorian ) y una supuesta versión de Blancanieves como respuesta al remake de
Disney, de la que solo llegamos a ver un avance. Ahora Majors está protagonizando un film de acción que ya podemos confirmar que, al contrario que esa Blancanieves , existe. El problema es que lo hemos confirmado gracias a una controversia de lo más rocambolesca. Y es que las condiciones de seguridad en el rodaje de este film son tan penosas como para que más de la mitad del equipo se haya puesto en huelga. La gota que colmó el vaso fue un accidente que involucra al susodicho Majors junto al actor
JC Kilcoyne y que podemos ver en un vídeo filtrado. Rodando una escena, Majors y Kilcoyne apoyaron sus espaldas contra una ventana de cristal que en realidad era una lámina de vidrio mal fijada, así que… se cayeron. Dos metros hasta el suelo. Desconocemos sus lesiones. Lo que sí sabemos es que esto ha convencido a parte del equipo de la película de declararse en huelga, denunciando las condiciones caóticas e inseguras de la producción. Se ha hablado de otras caídas similares por culpa de atrezo en mal estado, falta de reuniones de seguridad para las escenas de acción y el manejo de armas de fuego, falta de supervisión, e incluso la presencia de moho negro y posible amianto en una localización. También ha trascendido que Chris Bailey , supervisor de efectos especiales, tiene una condena de 2021 por posesión ilegal de explosivos en un plató. No obstante, los productores se han negado a negociar con los trabajadores en huelga, acusándoles de intentar sabotear la producción en un momento difícil para la industria. La respuesta, por otro lado, ha sido entre burlona y directamente agresiva. Sonnier, por ejemplo, ha declarado con desdén que “la caída de los actores fue más corta que las carreras de los representantes sindicales”. En esta línea de despreciar a los manifestantes, los productores también han dicho que “ no negocian con comunistas” . Y que están “demasiado ocupados siendo tipos duros, volando cosas por los aires, pilotando helicópteros y matando a terroristas de película como para preocuparse por cuatro capullos con pancartas en la acera y su supuesta ‘huelga’”. Ahora mismo están buscando reemplazos para los trabajadores en huelga, rodeados de la presión de los sindicatos para que nadie acepte el trabajo.