El presidente del
Partido Popular,
Alberto Núñez Feijóo, y el líder de
Vox,
Santiago Abascal, retomaron el contacto tras las elecciones autonómicas en
Castilla y León y acordaron mantener nuevas reuniones para avanzar en la formación de gobiernos en
Extremadura,
Aragón y
Castilla y León, según ha explicado el dirigente popular en una entrevista concedida a Servimedia. Feijóo señala que ambos dirigentes convinieron que sus equipos negociadores se reunirían de forma inmediata, especialmente en
Extremadura, donde las delegaciones se citaron días después en
Mérida para continuar trabajando en un acuerdo programático. En este proceso participó también el secretario general del PP,
Miguel Tellado. De acuerdo con el relato del líder popular a Servimedia, las conversaciones entre PP y
Vox se han intensificado en las últimas semanas en el contexto del ciclo electoral autonómico, hasta el punto de consolidar un canal de comunicación más fluido entre ambas formaciones. En contraste, Feijóo reconoció que mantiene desde hace más de un año una ausencia total de contacto con el presidente del Gobierno,
Pedro Sánchez, con quien no logra cerrar acuerdos desde su último encuentro en marzo de 2025, centrado en el gasto en defensa. Asimismo, indicó que un intento posterior de reunión para abordar cuestiones internacionales quedó aplazado y no se ha retomado desde entonces. Durante la entrevista, Feijóo ha evitado detallar el contenido concreto de su conversación con Abascal, aunque subrayó que los resultados electorales en las tres comunidades implican, a su juicio, un mandato claro hacia la conformación de gobiernos de centroderecha. En este sentido, advierte que no alcanzar acuerdos supondría defraudar a los votantes. El dirigente popular ha trasladado que el resultado de las urnas obliga a las fuerzas políticas a facilitar gobiernos liderados por el PP con el apoyo de
Vox, al considerar que la alternativa socialista obtuvo unos resultados especialmente negativos, mientras que
Vox consolidó su posición como tercera fuerza. A su entender, ignorar ese escenario dificultaría ofrecer estabilidad institucional. En esa línea, Feijóo sostiene que los ciudadanos no comprenderían un bloqueo político tras haber sido convocados a las urnas, insistiendo en que el objetivo debe ser garantizar la gobernabilidad. Incluso advirtió de que los votantes penalizarían la falta de acuerdo entre ambas formaciones. El líder del PP traslada también que su partido asume el mandato electoral y sitúa en
Vox la decisión sobre la fórmula de apoyo a los futuros ejecutivos autonómicos, ya sea mediante su entrada en los gobiernos o desde fuera de ellos, así como la eventual asignación de consejerías. Respecto a las negociaciones en
Extremadura, Feijóo indica que desconoce los detalles específicos de los puntos de fricción, aunque sí precisó que los equipos del PP están evaluando la viabilidad legal y presupuestaria de las propuestas planteadas por
Vox, con el objetivo de determinar su encaje en el marco competencial autonómico. En este contexto, recuerda que los acuerdos deben ajustarse tanto a la legislación española como a la europea, descartando la posibilidad de asumir propuestas que excedan las competencias de las comunidades autónomas. Pese a las dificultades, ha expresado su confianza en que las negociaciones prosperen, apelando a la responsabilidad de ambas formaciones. El presidente del PP también ha atribuido parte de la ralentización de los contactos a la coincidencia con la Semana Santa, aunque insiste en que la situación no puede prolongarse indefinidamente. Según trasladaba, percibe avances en las posiciones de ambas partes y cierto optimismo en el desarrollo de las conversaciones. En relación con las acusaciones de
Vox sobre supuestas maniobras del PP para obstaculizar las negociaciones, Feijóo muestra su sorpresa y rechaza tales afirmaciones, defendiendo que su actuación debe ser juzgada por sus decisiones y no por acusaciones que niega haber protagonizado. Asimismo, ha evitado entrar en confrontaciones con
Vox, argumentando que su prioridad es propiciar un cambio político en España y asegurar la estabilidad en las comunidades autónomas, sin desviarse hacia polémicas partidistas. Por último, Feijóo ha defendido la presencia de
Miguel Tellado en las negociaciones, al considerar que, como secretario general del partido, está legitimado para participar en cualquier proceso de diálogo. Según explicó a Servimedia,
Vox no ha vetado formalmente su intervención, pese a algunas críticas públicas. El líder popular concluye trasladando que la ciudadanía demanda soluciones y estabilidad frente a las disputas políticas, por lo que reafirma su intención de centrarse en garantizar la gobernabilidad, respetar el resultado electoral y ofrecer una alternativa política sólida. El presidente del
Partido Popular,
Alberto Núñez Feijóo, y el líder de
Vox,
Santiago Abascal, retomaron el contacto tras las elecciones autonómicas en
Castilla y León y acordaron mantener nuevas reuniones para avanzar en la formación de gobiernos en
Extremadura,
Aragón y
Castilla y León, según ha explicado el dirigente popular en una entrevista concedida a Servimedia.