Lewandowski abrió los brazos. Exultante. Todos le abrazaron. La afición del Barça enloqueció, y el Metropolitano enmudeció. El suyo es un gol que puede valer una Liga. Saquen las calculadoras. Abran los ojos. Así es. A ocho jornadas del final de la Liga, el Barça de Flick se sitúa siete puntos por encima del
Real Madrid tras ganar 1-2 al Atlético en el primer duelo de una trilogía apasionante.Al principio hubo sorpresas. En el once inicial blaugrana, el que buscaba dar un golpe casi definitivo a la Liga, no figuraba Lewandowski. El elegido fue Olmo, que actuó como falso nueve. Rashford se vistió de Raphinha, y Lamine… fue Lamine. Liberado tras una semana complicada por los lamentables episodios en Cornellà, el de Rocafonda tenía ganas de ser decisivo. De mandar un mensaje. Esta vez, con el balón en los pies.Lee tambiénLe ayudaron sobre todo Fermín… y Eric Garcia, ejerciendo de pivote. No es su posición predilecta ni favorita, pero con De Jong aún lesionado y con un fatigado Bernal tras acumular 111 minutos con la sub-21, Flick quiso –al menos, de inicio– introducir rotaciones, reservar a los recién recuperados Koundé y Balde y volver a examinar a Araújo en el lateral derecho, junto a Cubarsí y Gerard Martín. No pudo hacerlo el entrenador. Araújo se lesionó con el primer gol del Atlético y tuvo que entrar Bernal, que se resintió y que tampoco terminó el partido. No hay manera de sumar un partido sin consecuencias médicas.Rashford empató tras el gol de Giuliano y Lewandowski firmó el triunfo en el último suspiroSuerte que hubo premio. De entrada, el objetivo era claro: presionar para superar a la defensa del Atlético, a priori la línea más débil del equipo de Simeone, que se reservó, al menos en esa línea, las jerarquías para la Champions,el siguiente capítulo de esta trilogía. Eligió a Nico González y Nahuel en los laterales, y a Le Normand y Lenglet en el eje de la zaga.Lo sabía bien
Lamine Yamal, que abrió la veda del descaro. Con la diestra y desde el segundo palo, se probó en los primeros compases con un disparo algo forzado, intentando conectar con Rashford, que no atacó el balón. Olmo, algo tardío en su nuevo papel, necesitaba más minutos para tomarle la medida al partido. Lamine no se quedó ahí. El extremo tiró un caño a Nico, aprendiz en esto de ser un lateral. Y lanzó un pase con el exterior de más de 20 metros que dejó a Fermín solo ante Musso, pero abrió demasiado el tiro.
Lamine Yamal en otra exhibición Dani Duch / PropiasEstaba claro que Simeone buscaba no dar pistas de cara al miércoles. La pólvora de Julián Álvarez, Sorloth o Lookman se quedó en el banquillo. Pero la jerarquía habitual del Atlético recayó sobre Giuliano Simeone, Álex Baena y Griezmann, que empieza a despedirse de su equipo antes de su marcha a la MLS. Con Pedri cosido a faltas, el francés aprovechaba para superar a un frágil Araújo y a un desubicado Cancelo. La línea se deshacía. Pero ahí estaba el siempre seguro Joan Garcia, blocando el balón con acrobacias.El portero de instinto felino no pudo, eso sí, con Giuliano en un gol que puso en evidencia a Araújo. El enfado de Flick fue monumental. Llevaba tiempo observando al central, algo renqueante. Pero no pidió el cambio hasta que Baena se le escapó para marcar un gol demasiado fácil a su entender.Por suerte, este Barça está acostumbrado a reaccionar, a remontar. Fue Rashford quien inició y terminó una jugada hilvanada con Olmo por la banda izquierda. El de Terrassa se la devolvió al inglés dentro del área, y este, con calma, levantó la cabeza y firmó el gol del empate en el 42.El gol de Rashford en el MetropolitanoDani Duch, LVLos últimos minutos del primer tiempo fueron un auténti-co show... pero de los malos. Nico, que antes ya había visto tarjeta por blocar el balón con ambas manos, fue expulsadocon roja directa tras derribar a Lamine Yamal cuando se internaba en el área y tras una larga revisión del VAR que elevóla tensión en el Metropolitano.AR que elevó la tensión en el Metropolitano.En la segunda mitad, Busquets Ferrer quiso equilibrar las fuerzas. En la primera acción, Gerard Martín tocó balón al despejar y terminó pisando el tobillo de Almada por inercia. El árbitro mostró la roja directa. De nuevo el VAR intervino para revisar la acción… y la rebajó a amarilla. El espíritu de la norma dará para muchos debates. Pero vamos a lo importante. La segunda parte fue de dominio barcelonista. Intentó sorprender Pedri con un disparo al palo corto de Musso. Y buscó coronarse Lamine, que se marchó hasta de cuatro jugadores.Salió Ferran. De nuevo se marchó de vacío. No aprovechó ni las ayudas de Olmo ni las de Cancelo, jugador que siempre se crece en escenarios locos. El lateral sí se lanzó y acabó disparando a puerta tras deshacerse de toda la defensa atlética. El rebote de Musso pegó en el pecho de Lewandowski y se acabó colando en la red. Un gol que puede valer una Liga. En cuanto al Atlético, la trilogía continúa. Ahora en la lucha por un pase a las semifinales de la máxima competición continental. Agarren las palomitas. Atlético de Madrid, 1- Barcelona, 2At. Madrid: Musso; Molina, Le Normand, Lenglet (Taufik, 68’), Nico González; Giuliano (Sorloth, 61’), Koke (Ruggeri, 46’), Obed Vargas, Almada; Griezmann (Morcillo, 61’) y Baena (Giménez, 61’) .Entrenador: Diego Pablo SimeoneBarcelona: Joan Garcia; Araújo (Bernal, 40’ (Koundé, 62’)), Cubarsí, Gerard Martín, Cancelo,Eric Garcia (Gavi, 79’), Pedri, Lamine, Fermín (Ferrran,46’), Rashford (Lewandowski, 79’) y Olmo.Entrenador: Hansi FlickÁrbitro: Melero López. Amonestó con amarilla a Nico González (22’), Fermín (45’), Koke (45’),Molina (45’), Gerard Martín (46’), Flick (47’), Musso (50’), Lenglet (53’), Taifuk (93’), Simeone (94’) y roja directa a Nico González (45+).Goles: 1-0, Giuliano (39’); 1-1, Rashford (42’); 1-2, Lewandowski (87’).Estadio: Riyadh Air Metropolitano (67.710 esp.)Redactora de La Vanguardia desde 2018. Sigue la actualidad deportiva del
FC Barcelona. Colabora en RAC1, Catalunya Ràdio y TV3. Licenciada en Periodismo por la UAB y en Publicidad y RR.PP. por la UOC