Actualizado Domingo, 5 abril 2026 - 12:37En su primer Domingo de Resurrecci�n, el Papa Le�n XIV reclama a los poderosos del planeta que detengan los conflictos en curso: "�Quienes tienen armas en sus manos las abandonen! �Quienes tienen el poder de desatar guerras, elijan la paz!". Unas palabras que ha pronunciado este mediod�a desde el balc�n central de la Bas�lica de San Pedro en el
Vaticano, en ocasi�n de la bendici�n Urbi et Orbi -a la ciudad de
Roma y al mundo- por el d�a de Pascua, la fecha m�s importante del a�o en el calendario de los cat�licos de todo el planeta, el primero para
Robert Prevost desde que fue elegido como Pont�fice. En la "luz de la Pascua" en un mundo en medio de las tinieblas de los conflictos Le�n XIV, no s�lo como l�der religioso sino tambi�n como actor geopol�tico de las relaciones internacionales, pide "una paz no impuesta por la fuerza, sino mediante el di�logo. No con la voluntad de dominar al otro, �sino de encontrarlo!". El Santo Padre hace hincapi� en la gravedad de que "nos estemos acostumbrando a la violencia", que "nos resignemos a la misma" y, parafraseando uno de los grandes conceptos del Pontificado de su sucesor, el
Papa Francisco, se caiga en la "globalizaci�n de la indiferencia". En un contexto donde hay potencias mundiales, como
Estados Unidos, que est�n instrumentalizando el mensaje religioso para justificar la guerra;
Robert Prevost en su primer Domingo de Resurrecci�n como Papa ha recordado, desde la Bas�lica de San Pedro, que "la fuerza con la que Cristo resucit� no es violenta" y "Es a�n m�s parecida a la de un coraz�n humano que, lastimado por una ofensa, rechaza el instinto de venganza y, lleno de bondad, reza por quien le ha ofendido". Partiendo de lo religioso, Le�n XIV traslada el valor de la paz a lo internacional: "La verdadera fuerza que trae la paz a la humanidad, porque genera relaciones respetuosas a todos los niveles: entre las personas, las familias, los grupos sociales y las naciones". La paz, "no busca el inter�s particular, sino el bien com�n; no pretende imponer su propio plan, sino contribuir a dise�arlo y a ponerlo en pr�ctica junto con los dem�s", apunt� Prevost asomado al balc�n central de San Pedro desde el
Vaticano.Momentos antes de la bendici�n pascual, el Santo Padre ha felicitado a los creyentes cat�licos de todo el mundo, tanto los presentes en la Plaza de San Pedro como a los millones conectados alrededor del planeta; enviando sus mejores deseos en el d�a m�s importante de la Semana Santa en 10 idiomas: "�Feliz Pascua! Lleven a todos la alegr�a de Jes�s resucitado y presente entre nosotros", fue el mensaje pronunciado en el espa�ol, algo que hizo tambi�n en italiano, franc�s, ingl�s, alem�n, portugu�s, polaco, �rabe, chino y lat�n.A lo largo de la ma�ana, a las 10:00, el Santo Padre celebr� su primera misa del Domingo de Resurrecci�n desde la Plaza de San Pedro, en cuya homil�a ha denunciado la presencia de "las injusticias", "los ego�smos partidistas", "la opresi�n de los pobres" y "la escasa atenci�n hacia los m�s fr�giles". El peligro de muerte, asegur� Le�n XIV, "lo vemos en la violencia, en las heridas del mundo, en el grito de dolor que se eleva por todas partes a causa de los abusos que aplastan a los m�s d�biles, ante la idolatr�a del lucro que saquea los recursos de la tierra, ante la violencia de la guerra que mata y destruye", record� el Pont�fice, quien ha hecho hincapi� en el valor de la paz, en un mundo en guerra, en su primera Semana Santa.