Salvador Enguix Oliver, Hèctor SanjuánValència 05/04/2026 18:18 Actualizado a 05/04/2026 19:00 El escritor valenciano
Josep Piera (
Beniopa, 1947), premi d'Honor de les Lletres Catalanes (2023) y Creu de Sant Jordi (1991), entre otros premios, ha fallecido dejando tras de sí una de las trayectorias más sólidas, singulares y comprometidas de la literatura contemporánea en lengua propia. Poeta, narrador, ensayista, traductor y activista cultural, Piera fue, ante todo, un autor que hizo de la experiencia vivida —del paisaje, del viaje y de la memoria— el centro de una obra profundamente personal y reconocible.Diplomado en Magisterio, inició su camino literario en el ámbito de la poesía con su participación en el volumen colectivo Carn fresca, germen de lo que más tarde se conocería como la generación valenciana de los años setenta. Integrado plenamente en ese grupo, fue también uno de los fundadores de la revista literaria Cairell, además de colaborar en publicaciones como Èczema y Caràcters y en diarios como Avui o Levante-EMV. Desde estos espacios contribuyó activamente a la renovación literaria y a la normalización cultural en la
Comunidad Valenciana.Su obra poética arrancó con Renou: la pluja ascla els estels (1976), al que siguieron títulos como El somriure de l’herba (1978) o la recopilación Dictats d’amors (1971-1991). Posteriormente llegarían libros como En el nom de la mar, El jardí llunyà o Cants i encants, que consolidaron una voz lírica íntima, sensual y profundamente arraigada en el territorio. Sin embargo, fue en la narrativa autobiográfica donde Piera alcanzó una de sus mayores aportaciones: obras como El cingle verd, Estiu grec, Seduccions de Marràqueix o A Jerusalem configuran un universo literario en el que el viaje —por el Mediterráneo, por la cultura, por la memoria— se convierte en exploración del yo.Instalado desde 1974 en la
Drova, en el término de
Barx, ese paisaje se convirtió en uno de los grandes escenarios simbólicos de su obra, junto con el conjunto de la
Safor. Su escritura, a menudo situada entre el relato, el dietario y la memoria, refleja una mirada atenta a la naturaleza, al paso del tiempo y a la identidad. En este sentido, Piera fue considerado uno de los máximos exponentes de la llamada “literatura del yo”.También cultivó la biografía literaria, como demuestra su obra Jo sóc aquest que em dic
Ausiàs March, dedicada al gran poeta medieval
Ausiàs March, así como estudios sobre figuras como
San Francisco de Borja. Su interés por otras tradiciones lo llevó a traducir poesía árabe andalusí —especialmente de Ibn Khafaja— y al italiano Sandro Penna, ampliando los puentes culturales de su obra.A lo largo de su trayectoria recibió algunos de los galardones más prestigiosos de las letras catalanas, entre ellos el Premi Carles Riba de poesía, el Premi Josep Pla de prosa y, de manera destacada, el Premi d’Honor de les Lletres Catalanes en 2023, reconocimiento a toda una vida dedicada a la literatura y al compromiso con la lengua. En 1991 había recibido ya la Creu de Sant Jordi, y en 2010 fue nombrado Hijo Predilecto de Gandia.Más allá de su producción literaria, Piera desempeñó un papel fundamental como animador cultural: dirigió actividades del Año del Tirant lo Blanc, trabajó como editor en Tres i Quatre y participó activamente en entidades como la Associació d’Escriptors en Llengua Catalana y el PEN Club. Su compromiso con la lengua catalana fue constante, tanto desde la creación como desde la acción cívica.Casado desde 1972 con la pedagoga Marifé Arroyo, pionera en la introducción del valenciano en la escuela pública, su vida personal y su vocación literaria compartieron una misma raíz: la defensa de la cultura propia.Con la muerte de
Josep Piera desaparece una de las voces más reconocibles —y también más libres— de la literatura valenciana contemporánea. Su legado, tejido entre palabras, paisajes y memoria, permanece como testimonio de una vida consagrada a escribir —y a vivir— en plenitud. El alcalde de Gandia, José Manuel Prieto, se ha mostrado profundamente triste y conmocionado por la muerte de Piera y ha asegurado que se pierde “un escritor excepcional”, así como “un hombre bueno” que deja un “legado inconmensurable de sabiduría y buena escritura”Licenciado en Periodismo (2005) y Ciencias Políticas y de la Administración (2012). Redactor de La Vanguardia en la
Comunidad Valenciana desde enero de 2021. Antes, en El Mundo. Ha participado en varios libros sobre la
Comunidad Valenciana