Irse a estudiar a otro país suele empezar con ilusión. Una universidad nueva, una ciudad desconocida y la promesa de una experiencia que puede marcar un antes y un después. Pero junto a esa ilusión aparecen también las dudas. Qué estudiar exactamente, cómo funciona el sistema de acceso, qué documentos preparar, cómo gestionar el visado o qué hacer si un trámite se retrasa. Lo que desde fuera parecía un sueño, en la práctica se convierte en una sucesión de decisiones y gestiones que muchas veces se afrontan en soledad.En ese punto, cuando la emoción convive con la incertidumbre, es donde entra
Citytactic. La empresa nació con un objetivo claro: acompañar de forma integral a estudiantes internacionales que desean formarse en
España y necesitan algo más que orientación académica. Su propuesta combina asesoramiento educativo, apoyo legal y acompañamiento personal para que el proceso no sea una carrera de obstáculos, sino un camino guiado.
Katya y Ángela llegaron a
España como estudiantes internacionales y hoy acompañan a otros a recorrer ese mismo caminoDurante los últimos cinco años, la compañía ha trabajado principalmente con estudiantes procedentes de
Latinoamérica interesados en cursar grados o másteres en universidades españolas. Ese recorrido les ha permitido conocer de primera mano las principales dificultades del proceso y diseñar un modelo basado en la cercanía, la personalización y un conocimiento profundo del sistema educativo y migratorio español.Una idea nacida desde la experienciaLa historia del proyecto comienza con una vivencia compartida.
Katya y Ángela, sus fundadoras, llegaron a
España desde
Rusia y Perú, respectivamente, para cursar estudios de posgrado. Ambas lo hicieron con expectativas altas y una gran motivación académica. Y ambas se encontraron con un sistema complejo, con trámites poco claros y con la sensación de tener que descifrar cada paso por su cuenta.“Pasamos por problemas con la documentación, el empadronamiento, el visado… Todo era más difícil de lo que debería”, recuerdan. Aquella experiencia, lejos de quedarse en anécdota personal, se convirtió en el germen de un proyecto empresarial.Con experiencia previa en el ecosistema emprendedor de
Barcelona detectaron una necesidad: humanizar y simplificar ese proceso para quienes llegan desde fuera. La iniciativa comenzó como una idea de onboarding para extranjeros y pronto se especializó en estudiantes internacionales, especialmente de
Latinoamérica, donde las diferencias con el sistema educativo y administrativo español pueden resultar más acusadas.
Citytactic, lo que empezó como una experiencia personal llena de trámites y dudas se convirtió en un proyecto para facilitar el camino a otros estudiantesDe los másteres a los grados: detectar lo que nadie estaba mirandoEl proyecto arrancó trabajando principalmente con estudiantes de máster. Sin embargo, pronto detectaron un interés creciente por parte de jóvenes que querían cursar un grado universitario en
España. “No sabíamos que había tanto interés en venir a estudiar una carrera aquí”, reconocen. Ese descubrimiento marcó un punto de inflexión.Muchos de esos estudiantes aspiraban a acceder a universidades públicas, pero no estaban preparados para las pruebas de acceso. De esa necesidad nació uno de los pilares actuales del proyecto: una academia propia de preparación para la selectividad. “No es solo venir y postular. Hay asignaturas que no han visto en su país y exámenes que requieren una preparación específica”, explica Ángela.Hoy, la actividad está repartida aproximadamente al 50% entre grados y másteres. En el caso de los grados, la academia es clave para estudiantes de entre 18 y 20 años que necesitan adaptar conocimientos y metodología. En los másteres, el perfil es distinto: profesionales de alrededor de 30 años que ya cuentan con experiencia laboral y buscan especializarse. “En
Latinoamérica el máster se entiende como un paso posterior a la experiencia laboral”, apunta Ángela, en contraste con el modelo más inmediato habitual en
España.La iniciativa combina acompañamiento académico, apoyo migratorio y espacios de conexión entre estudiantesUn acompañamiento que va más allá de los trámitesIrse a estudiar fuera no termina cuando se recibe la carta de admisión. Empieza entonces otra etapa igual de decisiva. Buscar alojamiento, entender cómo empadronarse, tramitar la tarjeta de residencia o resolver imprevistos que nadie te había anticipado. Son procesos que pueden generar estrés justo cuando debería comenzar una etapa de crecimiento.En ese recorrido, el diferencial de
Citytactic está en un acompañamiento integral que no se limita a cumplir una lista de servicios. El equipo gestiona cada postulación, los trámites migratorios, el empadronamiento o la obtención de la tarjeta de residencia. En muchos casos, el apoyo continúa ante cambios de estatus migratorio o situaciones familiares complejas.A ese componente administrativo se suma una dimensión comunitaria que consideran esencial. La empresa organiza encuentros de bienvenida en ciudades como
Barcelona, Madrid o Sevilla para facilitar la integración y generar vínculos entre quienes llegan solos. “Cuando aterrizas en otro país, conocer a personas que están pasando por lo mismo cambia por completo la experiencia”, aseguran.No es casual que parte del equipo actual esté formado por antiguos estudiantes acompañados por la empresa. “Tenemos muchos exclientes que hoy trabajan con nosotras. Eso dice mucho del tipo de relación que se crea”, señalan. Como resumen, “no va de cumplir una checklist, sino de entender la historia de cada persona y adaptarnos”.Malta como siguiente paso naturalTras consolidar su modelo en
España, la compañía ha iniciado una nueva etapa con su llegada a Malta. El lanzamiento de programas para estudiar inglés en el extranjero supone una evolución coherente de su propuesta, orientada a seguir acompañando a quienes buscan dar un salto profesional. “Estudiar fuera es una de las vías más potentes para hacerlo, pero el idioma sigue siendo una de las grandes barreras”, señala
Katya. “Un buen nivel de inglés no solo amplía opciones laborales, también abre la puerta a moverse con más libertad”.Malta se ha convertido en el primer destino internacional por su oferta formativa, la facilidad de visado y su encaje con el perfil de los estudiantes que ya acompañan. El lanzamiento, materializado a finales de 2025, ha superado incluso las expectativas iniciales. “Pensábamos en estancias cortas, pero estamos recibiendo personas que quieren irse seis meses”.En muchos casos se trata de profesionales con experiencia laboral que buscan mejorar su inglés, ampliar su red de contactos y vivir una experiencia internacional más allá del aula. La expansión marca el inicio de una nueva fase. Las fundadoras no descartan ampliar destinos en el futuro, aunque insisten en la importancia de crecer con estructura. “Replicar el modelo en otro país es complejo y queremos hacerlo bien”, reconocen.Este crecimiento ha ido acompañado de una mayor profesionalización interna, impulsada también por su participación en un programa de aceleración de Telefónica, que les permitió ordenar procesos y preparar la estructura para escalar de forma sostenible.Lecciones de Vanguardia“No hay que esperar a que todo esté perfecto para lanzar. Si no sales al mercado, nunca sabrás si lo que has pensado funcionará”. “El primer empuje es importante, pero también hay que sostener el proyecto, ajustar y esperar a que las cosas maduren”.