Me saluda con la mano. Puede verme gracias a la videollamada que estamos haciendo. Da vueltas por la clase. Se sienta. Se levanta. Se tumba. Se acerca. Se aleja. Se llama
Mario Cristian Bacean. Es su turno para responder a las preguntas. Las ha preparado con
Rosa Martínez, su Auxiliar Técnico Educativo (ATE). Rosa le hizo ayer las preguntas que yo tenía para él y las fue contestando a través de una táblet . Es su manera de comunicarse: escribir en el dispositivo electrónico. "Buenos días, soy Mario, tengo casi 12 años y soy de
Pradejón", lee Rosa. Mario va a 5º en el
Colegio José Ortega Valderrama de
Pradejón (
La Rioja ) . Mario no habla pero desde hace más o menos un año empezó a comunicarse a través de la táblet. Escribe sus frases o palabras y su entorno las lee. "Es mi forma de expresarme , yo soy un diccionario humano", escribe. Le gusta mucho ir al cole: "Es el mejor plan, aquí están los profesores y los compañeros que me cuidan porque saben que soy su amigo especial". " Creo que es el único alumno que viene con mucha alegría al colegio", añade
Alina Bacean, la madre de Mario. "Antes de tener la táblet como su herramienta de comunicación, Mario siempre tuvo intención comunicativa. Hacía caricias, daba besos, algunos gestos", explica Rosa. Durante la entrevista, el pequeño se acerca un par de veces a ella y le da un beso en la mejilla. Rosa es quien lleva más tiempo trabajando con él en el colegio y se nota. Es su referencia más cercana. " A su manera, siempre se ha relacionado" , apunta
Lorena Puertas, la tutora de Mario. A Mario le gusta ir en bici y en patinete. Su supermercado favorito es el
Mercadona. También le gusta caminar y el shopping . "Ha puesto él esta palabra", dice Rosa. Nadie sabe a ciencia cierta de dónde viene el vocabulario tan amplio que utiliza. Sus palabras están muy por encima del nivel medio de un chico de su edad , no es raro que presuma de ser un diccionario humano. Un día Lorena propuso a sus alumnos un ejercicio donde tenían que escribir una receta. A Mario eso le dio una idea y escribió lo siguiente: la receta para tratar a una persona autista. Hoy aprovecho y le pregunto por qué escribió algo así. "Es necesario y original hacerlo así", escribe Mario en su táblet. "Hay que humanizar el autismo y elegí ese tema porque hay mucha gente que no nos entiende y no sabe cómo tratarnos , piensan que todos somos bebés. Habría que tratarnos con paciencia. Este ha sido mi granito de arena para aportar y que la sociedad se sensibilice de una manera diferente y atractiva". "La táblet fue un antes y un después" , recuerda Lorena. Algunas de sus compañeras se quedaron en shock cuando vieron que escribía y todo lo que tenía que decir. Hasta hubo lágrimas de emoción. Todavía no saben cómo aprende Mario, de dónde saca toda la información que maneja. "Creemos que escucha algo y lo recuerda para siempre", dice Lorena. “Cuando le preguntamos '¿cómo lo sabes?', siempre nos responde que sale de su mente" . Mario sabe hacer ecuaciones porque, según su respuesta habitual, es algo que está en su mente. Raquel Roldán es maestra en Pedagogía Terapéutica (PT) y recuerda un día en que un niño leyó en clase un cuento en checo y luego en español. Días después, Mario sabía traducir las palabras del checo al español . Su madre confirma que Mario tiene una memoria prodigiosa . En casa sabe dónde está cada objeto, cuando a veces ni sus padres se acuerdan de dónde está cada cosa. "A mí me gustaría poder hablar con voz, articular. No me costaría tanto esfuerzo y sería más rápido" , escribe Mario. Dice que hay veces que no aporta a las conversaciones porque, como tarda en escribir, para cuando quiere poner algo ya se ha pasado ese tema de conversación. "Me gustaría decirle a mi madre 'mamá'... creo que lloraría", teclea Mario. "Podría también hablar con mis profesores y con los amigos. Me sentiría como si fuera multibillonario". Para todos los participantes esta entrevista es una buenísima oportunidad para hacer que su voz llegue hasta quien pueda ayudarles. "Necesitamos abrir puertas a colaboraciones con profesionales especializados que hayan vivido situaciones similares a la que estamos viviendo con Mario y nos puedan orientar", pide Lorena mientras todas las demás asienten. "Queremos ofrecer a Mario oportunidades para desarrollar sus opciones al máximo". Raquel sigue asintiendo y en cuanto termina Lorena añade: "Como sabe tanto, nos es difícil saber qué podemos enseñarle". Lorena lo tiene claro: "Se queda con todo lo que escucha en la tele, en casa, en los pasillos, en la calle. A nivel académico tiene muchísimo potencial" . Los dos retos son evidentes: por un lado, saber qué más cosas enseñarle. Por otro, intentar ayudarle en su proceso de aprender a hablar . En el colegio usa la táblet a diario, pero a veces se cansa y se frustra. Entonces la deja a un lado. "Una vez me dijo 'mamá' mirándome a la cara, pero nunca más. A veces también cuando se enfada repite 'mamá, mamá, mamá'", comparte Alina. Ni en casa ni en el colegio tienen un apoyo especializado en enseñar a hablar a un niño con autismo. "Ahora estamos en lista de espera para una resonancia magnética en el cerebro porque igual puede ser una cosa médica", dice su madre: "También nos han dicho que hay logopedas que trabajan con estas cosas. Mi mayor deseo es el suyo, que hable" . A Mario le gustaría lanzar un mensaje especial al mundo: "Que se abran tal como son. Que imaginen el mundo que queremos abierto con el autismo. Tengo amigos que saben cómo soy, si me río, se ríen. Respetando mis tiempos, tener relaciones de verdad ".