Alberto Núñez Feijóo ganó las elecciones generales de julio del 2023, pero se quedó sin la presidencia del gobierno tras el pacto de
Pedro Sánchez con sus aliados, entre los que estaban
Junts y
PNV. Desde entonces, el líder del
PP nunca ha renunciado a su apuesta por presentar una moción de censura para desbancar a Sánchez.Feijóo no quiere presentar una moción de censura para perderla, pese a las presiones de
Vox, ya que, estratégicamente, podría interpretarse como una victoria de Sánchez y reforzar a un presidente del Gobierno muy debilitado parlamentariamente.En las últimas horas, Feijóo ha dado un paso adelante y en una entrevista concedida a Servimedia ha planteado directamente un pacto a
Junts y
PNV para impulsar la moción de censura y convocar las elecciones.Feijóo puntualizó que su propósito no es gobernar ni con
Junts ni con el
PNV. “La moción de censura la plantearía para convocar elecciones. Y no haría como Sánchez, las convocaría. Yo no tengo ningún inconveniente en pactar una fecha porque estamos ante un supuesto clarísimo de convocatoria electoral”, dijo Feijóo, recordando que la legislatura se encamina a su tercer año de vida y todavía no se ha aprobado ni presentado ningún proyecto de presupuestos, algo que considera inédito en democracia.El dirigente popular vuelve a insistir en una moción instrumental para desbancar a SánchezEn este sentido, entre el
PP y
Junts ya ha habido algún que otro acercamiento en los últimos dos años, tal y como acreditan los acuerdos para aprobar diversas enmiendas a leyes del Gobierno –aunque, en ocasiones, hayan sido vetadas por la Moncloa– e iniciativas como la ley contra la Multirreincidencia, que ha visto luz verde recientemente.De hecho, en el entorno de Feijóo ya reconocen abiertamente que hay conversaciones con
Junts, aunque se circunscriben a cuestiones sectoriales y, sobre todo, a lo económico, en cuyo modelo comparten no pocos puntos de vista.De momento, sin embargo, no ha habido ningún acercamiento para acordar una moción de censura. No obstante, públicamente, el propio Feijóo ha insiste en su ofrecimiento a
Junts. En una entrevista en La Vanguardia la pasada semana, el líder del
PP ya advirtió que Sánchez está usando la situación judicial de
Carles Puigdemont para atar a su partido hasta el final de la legislatura. “(Sánchez está) Ralentizando la decisión del
Tribunal Constitucional para tener al señor Puigdemont cercado judicialmente y lo dosifica para intentar acabar la legislatura”, afirmó Feijóo.En privado, en el
PP advierten que si
Junts continúa atado a Sánchez, luego va a tener poco margen de negociación con un Feijóo en la Moncloa, y ahí Puigdemont va a perder todo el protagonismo que ahora atesora desde Bélgica con el Gobierno socialista.En los últimos meses
Junts ha acordado con el
PP modificaciones legislativas contra el criterio del GobiernoCon el
PNV, las relaciones del
PP son más frías. De hecho, hasta hace no mucho, estaban congeladas, y se ha iniciado un deshielo muy recientemente, a raíz de una llamada y una petición de reunión de Aitor Esteban a Feijóo, que se acabó produciendo en Madrid.No obstante, a tenor de las palabras en una entrevista en La Vanguardia de Maribel Vaquero, portavoz del
PNV en el Congreso, no parece que vaya a ser posible un apoyo de los nacionalistas vascos a los populares. “El
PNV nunca va a dar apoyo a una ecuación en la que esté
Vox”, señaló Vaquero.Esa misma respuesta abría la puerta a apoyos al
PP, pero, a la vez, cerraba toda opción en esta legislatura, porque la mayoría del bloque de la derecha pasa ahora mismo irremediablemente por
Vox. Además del
PNV, Coalición Canaria, que tiene una diputada, tampoco apoyaría una moción si involucrara al partido de Santiago Abascal.Ahora mismo, el
PP y
Vox suman 170 escaños y necesitan seis más para alcanzar la mayoría absoluta que les permitiría desbancar a Sánchez. En este sentido, los siete diputados de
Junts serían suficientes.El
PNV ya ha iniciado un deshielo con el
PP tras una llamada de Aitor Esteban a FeijóoCon un
PP al alza tras la victoria de las últimas elecciones de Castilla y León y un
Junts con problemas por el crecimiento de Aliança Catalana, Feijóo aprovecha para tender la mano al partido de Puigdemont. De momento, sin embargo, nada hace pensar que los populares vayan a poder sacar a Sánchez de la Moncloa mientras
Junts no cambie de rumbo.Las conversaciones con
Vox, a un mes de la fecha límiteTras el paréntesis de la Semana Santa,
PP y
Vox tienen menos de un mes para que se agote el plazo para escoger presidente en Aragón (3 de mayo) y Extremadura (4 de mayo), y nada hace pensar que el acuerdo esté cerca. De hecho, tras los movimientos de los últimos días en
Vox, parece que el clima no acaba del todo de ser propicio para que haya acuerdo con el
PP en ambas autonomías, ni tampoco en Castilla y León, donde el 14 de abril se constituyen las Cortes. Sí es cierto que
Vox trata de diferenciar a Génova, sede de la dirección nacional del
PP, de los barones populares, con lo que abre la puerta a un acuerdo pronto. En este sentido, en el entorno de Abascal eximen explícitamente a María Guardiola, Jorge Azcón y Alfonso Fernández Mañueco de las malas relaciones con el
PP y se centran exclusivamente en el núcleo de Feijóo y, sobre todo, señalan a Miguel Tellado. Para el entorno de Abascal, la dirección nacional del
PP está en el “origen” de los ataques que recibe
Vox, e incluso creen que Génova está detrás de la campaña para que se celebre un congreso extraordinario para aupar a Iván Espinosa de los Monteros y desplazar a la actual dirección del partido. “Feijóo no quiere a Abascal de vicepresidente del gobierno”, señalan en
Vox. En la última reunión celebrada en Mérida el 25 de marzo entre
PP y
Vox, con presencia de dirigentes nacionales de ambos partidos, se registraron avances programáticos, pero todavía quedan muchos temas por abordar. La lista de exigencias de
Vox es amplia, y en el
PP evitan pronunciarse, aunque el líder del partido,
Alberto Núñez Feijóo, ya delimitó el sábado en una entrevista con Servimedia el marco de juego de su formación: todas las propuestas de Abascal deben encajar con “las posibilidades reales, presupuestarias y legales”, en referencia tanto a las limitaciones marcadas por la disponibilidad de los recursos públicos como a las competencias que marca la Constitución.