Cuando hace cincuenta años nació el
International Women Forum (IWF), una organización mundial que aglutina a mujeres situadas en puestos de dirección y liderazgo, ya existía el “techo de cemento” (término que hace referencia a las barreras para acceder a una carrera laboral con cargos de responsabilidad). Hoy, medio siglo después, ese tejado sigue existiendo, lamenta la presidenta de IWF en España,
Krista Walochik. Por eso, esta estadounidense afincada en España batalla para que haya más mujeres mandando en áreas tan estratégicas como la tecnología o la energía y avisa de que la
IA está reproduciendo patrones de desigualdad preocupantes.Mujeres que ya habían llegado al poder y que querían tomar mejores decisiones de liderazgo y sentían un “compromiso” con su legado. Este fue el embrión de IWF hace 52 años en Estados Unidos, cuenta Walochik. En España, esta red global existe desde hace dos décadas. Empresarias reconocidas, consejeras del
Ibex, pero también artistas, científicas o deportistas conforman este exclusivo club de mujeres al que se accede con invitación. Están a punto de llegar a las 150, aunque no es fácil acceder.Su presidenta reivindica la necesidad de diversidad en cuanto a sectores representados. Walochik defiende que tienen posibilidad de influir “de una manera muy directa” en el ejercicio de un “liderazgo responsable y con sentido ético”.¿A qué dedican sus energías estas mujeres, además de a desarrollar sus propias carreras laborales? Con una principal voluntad de estar “informadas y formadas” como única manera de “ejercer el liderazgo de una manera responsable”, de manera periódica programan foros sobre distintos ámbitos, desde temas de liderazgo hasta el uso de la tecnología, la geopolítica, los riesgos globales, la salud y la demografía, la energía, el gobierno corporativo o incluso la evolución de las artes.En sus congresos tratan temas de primerísima actualidad como es la
IA. Porque la presidenta lamenta que en algunos casos ya hay estudios que alertan de que está reproduciendo patrones.La presidenta lamenta la supresión de programas que fomentan el liderazgo diverso en empresasPor ejemplo, si le preguntas qué debería estudiar teniendo una determinada nota, la
IA dirige a estudios diferentes dependiendo de si el que lo escribe es un hombre o una mujer. Y a ellos los dirige a carreras más científicas.A Walochik le preocupa que, a pesar de la existencia de las mujeres en posiciones de “altísima responsabilidad”, es aún escasa la presencia en sectores que la presidente de IWF
Spain considera que van a marcar el futuro económico y el poder mundial. Se refiere a ámbitos como la tecnología, la informática o la energía. Lamenta la caída de matriculaciones en áreas como matemáticas o tecnología cuando hay socias que estudiaron hace tres décadas ingeniería de caminos o informática.
Krista Walochik, presidenta de IWF SpainIWF Cedida“Es preocupante, porque en los sectores que van a influir en el mundo hay menos mujeres en la base, lo que significa que hay también menos en la dirección”. Por eso buscan de manera proactiva mujeres en ámbitos como la energía, la construcción o la tecnología. La directiva presume, por ejemplo, de que una de las miembros es una gran experta mundial en investigación aplicada y oncología.La presidenta de IWF
Spain lamenta que lleva 30 años dedicada al mundo del talento directivo y que hoy grandes corporaciones han “eliminado” sus programas de fomento al “liderazgo diverso”. Y esto afecta a las mujeres, pero no solo a ellas, avisa. También advierte que a partir de la pandemia de coronavirus se dieron más casos de mujeres obligadas por las circunstancias, a renunciar a posiciones de alta responsabilidad.Y todo este trabajo que desarrolla esta red global lo hace aportando una perspectiva más humana que la que tradicionalmente han brindado los hombres líderes, aunque Walochik cree que esto está empezando a cambiar.El IWF, foro internacional de mujeres, cuenta actualmente con 150 integrantes en EspañaInfluir y ser referente en las generaciones que vienen detrás es otro de los empeños de la presidenta y el resto de las mujeres que la acompañan. El legado concreto y personal de Walochik está en su hija, que ha estudiado ingeniería, pero también tiene sensibilidad artística.Antes, fue la misma Walochik la que recogió el testigo de su madre, catedrática, que logró desarrollar una carrera laboral sin renunciar a los cuidados… Este enfoque es el que anhela que impere en el mundo, aunque reconoce que le “preocupa” la actual “deriva contra la inclusión y la diversidad”. Por eso, cree que es fundamental redoblar esfuerzos para que el liderazgo de las mujeres no quede atrás.Nacida en Barcelona (1978), trabaja en La Vanguardia desde julio de 2009. Ha pasado por la Hemeroteca Digital y los departamentos de Producción Propia y Última Hora, en la edición digital. Ahora en la sección de Sociedad