Después de compartir unos días en familia durante la Semana Santa de
Málaga y dejarse envolver por la "devoción absoluta" y el espíritu de "hermandad" que se respira en cada procesión,
Marta Pombo se desplazó junto al resto del clan Pombo a
Cantabria para disfrutar de una última escapada familiar antes de poner cierre a estas fechas festivas.En concreto, la influencer puso rumbo a la localidad cántabra de
Galizano, donde la familia posee dos casas contiguas—Casa Vaca, propiedad de
María Pombo y
Pablo Castellano, y otra villa, que pertenece a su padre y al resto de las hermanas—, para acompañar a su hermana mayor, Lucía, y su cuñado, Álvaro López Huerta, durante la celebración de 'gender reveal' de su primer hijo. No obstante, este esperado evento familiar, que también reunió a
Gabriela Toral, 'hermana' del clan Pombo, y a su pareja actual, se vio empañado por la ausencia del marido de Marta,
Luis Zamalloa, quien no apareció en ninguna de las imágenes de la familia al completo, ni tampoco estuvo presente en las actividades propias de la Semana Santa malagueña. Aunque esta llamativa ausencia se atribuyó a compromisos profesionales de Zamalloa, pronto empezaron a surgir especulaciones en redes sobre un posible distanciamiento con el resto de su familia política. Entre las razones, destacaron el enfrentamiento que protagonizó con Lucía en la quinta temporada de su docuserie, Pombo, durante el viaje a
Santander que documentó la familia el verano pasado.Y es que, a pesar de que terminaran pidiéndose disculpas ante la cámara, los términos que utilizó Zamalloa contra Lucía y su marido no dejaron a nadie indiferente en redes sociales. Por su parte, Marta reapareció este domingo a través de su perfil de Instagram para actualizar a su comunidad virtual sobre cómo habría encarado este fin de semana en
Santander, sin la compañía de su marido."He entrado en reserva, estoy muy cansada.
Málaga fue muy intenso emocionalmente y ahora he caído en picado", confesaba la influencer, a través de sus historias, aludiendo a la fiebre que habrían padecido sus hijas. "Están siendo noches complicadas y estoy muy cansada. Estoy disfrutando mucho de estos días, pero zombi", agregó.En otro orden de cosas, la creadora de contenido aprovechó la ocasión para aclarar las dudas en torno a la ausencia de Zamalloa, desmarcándose de cualquier distanciamiento. "Le salió una oportunidad de trabajo buenísima, haciendo algo que le encanta, y está en la vuelta a
Ibiza de bici o algo así. Está feliz. Estos momentos también se necesitan", señaló ella.En este punto, Marta, quien admitió que echa "mucho de menos" a su marido, hizo eco de la reflexión compartida por alguien de su entorno y subrayó la importancia de mantener siempre presentes el "dinero" y el "amor" en la vida. "No importa lo que se comente o se diga, tú tenlo y da igual lo que diga el resto. Yo tengo la suerte de tener mucho amor", aseguró, recalcando lo "feliz" que estaría Zamalloa en estos momentos.Más tarde, y en respuesta a un vídeo del periodista Javi de Hoyos en el que, precisamente, abordaba la ausencia de Zamalloa, la influencer intervino en la sección de comentarios para zanjar cualquier polémica al respecto. "Yo sé que nos apetece un salseo pero a veces la vida es más simple de lo que nos imaginamos. ¡Todos contentos!", apuntó.