La primavera es temporada de eventos por lo que, con la llegada del buen tiempo le damos pistoletazo de salida a la maratón de bodas, bautizos y comuniones. Sin duda las bodas son las grandes citas de la primavera, días señalados en el calendario y preparados con especial cuidado y mimo durante meses para conseguir hacer el evento soñado. Del maestro de ceremonias hasta la finca, el menú, la música, las flores y sobre todo el traje de la novia , cada detalle cuenta cuando se trata de uno de los días más especiales de tu vida. En las bodas, como en la vida, las tendencias van y vienen, y si quieres saber qué es lo que pega fuerte en los eventos de esta primavera, toma nota de estas sugerencias de los expertos. El vestido de novia, de tela fluida y con detalles artesanales Tal y como vaticina el diseñador
Rafa Valverde, "esta primavera, las novias lo tienen claro: buscan fluidez y comodidad sin renunciar a la sofisticación del diseño". "Los tejidos más solicitados son los naturales, como los linos y la bambula , aunque también apostamos por otros materiales que transmiten esa misma ligereza y movimiento, como la muselina. La clave está en que aporten esa sensación etérea y fresca tan característica de la temporada", explica el experto. En cuanto a los detalles del vestido, el diseñador cordobés apunta que "en cuanto a los acabados, destacan los detalles deshilachados , que suman un aire artesanal y dejan entrever el trabajo hecho a mano, aportando personalidad y autenticidad a cada prenda". Valverde asegura que, en cuanto a la silueta, habrá dos protagonistas : "Las fluidas y en A, de inspiración más romántica, que acompañan el movimiento con delicadeza. Las rectas con corpiños estructurados , que marcan la figura y realzan la silueta con elegancia. Una temporada donde naturalidad, artesanía y feminidad se convierten en el eje del vestido de novia". ¿Traje de novia con capa? No se trata de una novedad, sino de una tendencia que venimos viendo varias temporadas y que, este 2026, se mantiene. Tal y como apunta
Carmina Pairet, fundadora de
Vestir Arte, "las novias pueden apostar por el mantón de Manila como inversión más allá del día de la boda. Es un complemento que puede combinarse hasta con looks cotidianos y que en el caso del look nupcial puede hacer las veces de capa, prenda de abrigo o incluso pieza clave en un segundo estilismo para el gran día". En cuanto al color, Pairet asegura que "en este caso suelen decantarse por los tonos blancos, cremas y beis . Las más clásicas escogen los que tienen el bordado en el mismo tono (monocromáticos), mientras que las más arriesgadas prefieren aquellos que incorporan bordados a color". Sobre cómo colocarlo confiesa que "puede llevarse abierto o doblado sobre un hombro; a modo de chal (doblado por la mitad de forma más cuadrada o en pico); colocado cruzándolo por la zona delantera del cuerpo o a modo de capote". El ambiente: naturaleza y luz natural Especialmente cuando el buen tiempo acompaña -cosa que esperamos que ocurra durante la primavera-, los jardines, la naturaleza y el entorno juegan un papel fundamental. Tal y como aseguran desde Fotogramas Fotógrafos, "en las bodas de esta primavera las celebraciones están muy conectadas con el entorno: jardines, pazos, fincas abiertas, ceremonias al aire libre y sobremesas largas. La decoración se vuelve más ligera, con texturas naturales y flor menos estructurada". En cuanto a la fotografía, el recuerdo que nos va a quedar toda la vida de un día tan especial, los expertos aseguran que "la principal tendencia es la luz natural sin artificio . Exposiciones más suaves, colores menos saturados y un tratamiento más cercano al cine que a la publicidad. También vuelve la importancia del contexto: planos abiertos, arquitectura, paisaje y ambiente . La fotografía no se centra solo en la pareja sino en todo lo que ocurrió alrededor. Y algo importante: menos cantidad y más selección. Las parejas prefieren colecciones más depuradas y coherentes . Volviendo por supuesto a la fotografía analógica que personalmente nos encanta".