Los reyes
Jigme Khesar Namgyel Wangchuck y
Jetsun Pema de
Bután, acompañados por sus hijos; el príncipe
Jigme Namgyel Wangchuck, el príncipe
Ugyen Wangchuck y la princesa
Sonam Yangden Wangchuck; presidieron la inauguración de la segunda edición del
Rhododendron Festival, celebrado en Sheytemi, en la localidad de
Merak, en el marco de la visita oficial que están realizando al este de
Bután, centrada en el impulso educativo y cultural de la región.El festival, que se celebra del 3 al 9 de abril a unos 2.900 metros de altitud, coincide con la floración de los rododendros, una de las especies de flora más características del paisaje himalayo.
Bután alberga alrededor de 46 especies, de las cuales 41 se encuentran en las tierras altas de
Merak y la vecina región de
Sakteng.El rey dragón
Jigme Khesar Namgyel Wangchuck contempla la floración en el
Rhododendron Festival. King of ButhanEste fenómeno natural convierte la zona en un punto de especial atractivo durante estos días, reforzando su potencial como destino de turismo de naturaleza. La programación incluye danzas tradicionales, música, juegos locales y la exhibición de productos autóctonos, elementos que buscan ofrecer una experiencia integral al visitante y poner en valor el patrimonio cultural de las comunidades de alta montaña.La asistencia de la familia real no solo aporta relevancia institucional a la cita, sino que actúa como un claro impulso a la proyección turística de la región. En un país que apuesta por un modelo de turismo sostenible y de alto valor, la implicación directa del monarca en iniciativas como esta refuerza la visibilidad de destinos menos transitados y fomenta el desarrollo económico local. La participación también subraya el interés estratégico por diversificar la oferta turística más allá de los circuitos tradicionales.En el marco de esta visita, los reyes han desarrollado además una agenda paralela con actividades institucionales, educativas y religiosas, incluyendo visitas a enclaves como
Yonphula Lhakhang, el Yonphula Shedra y el Sherubtse College. Sin embargo, es su presencia en el festival la que concentra mayor atención, al evidenciar cómo la monarquía butanesa utiliza su influencia para promover tanto la conservación del entorno natural como el desarrollo turístico sostenible.Durante cientos de años, la zona del actual reino de
Bután se ha mantenido aislada del resto del mundo, guardando costumbres y tradiciones, con una corta historia en cuanto a telecomunicaciones. Algo que el actual monarca ha trabajado por cambiar y, deseoso de modernizar su país, desde hace años se está viviendo una auténtica revolución digital.Ese no es el único atisbo de modernidad que trajo el reinado de este rey dragón, iniciado con la abdicación de su padre en el 2006. Al casarse con
Jetsun Pema en el 2011, el monarca, diez años mayor que su esposa, también dejó claro que ella sería su única mujer, poniendo fin a la tradición de poligamia en la corte butanesa. Su padre, el rey Jigme Singye, tiene actualmente cuatro esposas.
Bután tiene actualmente a la reina más joven del mundo,
Jetsun Pema, que cumplió 35 años en el 2025. Con su esposo, conocido como el rey dragón de
Bután, ha tenido tres hijos, los príncipes Jigme Namgyel (10), Jigme Ugyen (5) y la pequeña Sonam Yangden (2). Aunque acompaña a su esposo en numerosos actos públicos, mantiene un perfil bajo y a menudo cede la atención a su hijo mayor. Siempre ataviada con el tradicional kira, nunca ha logrado consolidarse como un icono de moda, a diferencia de sus homólogas europeas, por su obligación a llevarlo. Solo se le ha visto en público sin kira en tres ocasiones durante un viaje a Londres, en la Delhi Couture Week y en unas vacaciones familiares.