El juicio por la operación Kitchen arrancó este lunes en la
Audiencia Nacional con una aparente coincidencia entre defensas y acusación, aunque con objetivos opuestos. Ambas partes solicitaron frenar el proceso, pero con estrategias que divergen. Las defensas, encabezadas por el abogado del exministro del Interior
Jorge Fernández Díaz, sostienen que el tribunal no es competente para juzgar los hechos , lo que implicaría la nulidad de la causa. Por su parte, el
PSOE, personado como acusación, planteó un incidente de nulidad con otra finalidad: reabrir el foco sobre la presunta "conexión política" de la trama para tratar de implicar al
PP . En concreto, la abogada socialista,
Gloria de Pascual, pidió este lunes al tribunal que anule el archivo de la causa para la exministra María
Dolores de Cospedal , que estuvo investigada apenas dos meses en este procedimiento hasta que en julio de 2021 el juez Manuel García Castellón decretase su sobreseimiento. El
PSOE apura así su último intento para implicar al
PP ya sea como partícipe a título lucrativo o como responsable civil subsidiario. De esta forma, si les conceden su petición, el juicio sería suspendido para reabrir la instrucción del procedimiento para investigar a Cospedal y a su marido. Así arrancó este lunes el procedimiento en el que se enjuicia el presunto operativo parapolicial urdido desde la cúpula del Ministerio del Interior durante el mandato de
Mariano Rajoy para sustraer al extesorero del
PP,
Luis Bárcenas, documentación vinculada a la investigación del caso Gürtel y a la supuesta financiación irregular del partido. La sesión inaugural estuvo marcada por la intervención de la letrada del
PSOE, que abrió el turno de cuestiones previas previsto para esta primera semana de juicio, mientras los diez acusados ocupaban el banquillo, encabezado por el exministro
Jorge Fernández Díaz. La Fiscalía Anticorrupción le atribuye haber dado la orden de poner en marcha este dispositivo, con el que la cúpula de Interior habría espiado a Bárcenas para hacerse con material sensible para el
PP y evitar que llegara al juez de la
Audiencia Nacional encargado del caso Gürtel . Por su parte, el abogado de
Jorge Fernández Díaz defendió que la
Audiencia Nacional no es "competente" para enjuiciar los hechos por los que se le piden 15 años de cárcel. El letrado
Jesús Mandri aseguró que la operación Kitchen "no tiene absolutamente nada que ver" con el caso Villarejo, que fue la macrocausa que abrió esta línea de investigación, por lo que pide que estos hechos se enjuicien en la Audiencia Provincial de Madrid y no en la
Audiencia Nacional. Mandri también denunció la "vulneración de los derechos fundamentales a la tutela judicial efectiva, al derecho de defensa y a un proceso con todas las garantías" que habría sufrido su defendido por la "injustificada adopción y prolongación del secreto en esta causa " que se mantuvo por dos años y seis meses. El letrado solicitó la nulidad de "absolutamente todos los autos", así como de "todas las diligencias que se han practicado bajo esta situación de secreto". Alegó que "se estuvieron practicando diligencias a espaldas de las defensas" y explicó que en consecuencia Fernández prestó declaración con "la creencia absoluta de que era todo claro y transparente" y de que tenía "acceso a toda la información y a todas las diligencias cuando esto no era no era no era así". "Cuando se alza el secreto nos encontramos con todos los elementos que le incriminan" al tiempo que "se acuerda su imputación", señaló Mandri. En este sentido, lamentó no haber podido hacer "absolutamente nada" pese a que los elementos que luego justificaron su imputación estaban incorporados seis meses antes de que se alzara el secreto. El
PP se desmarca del caso y el
PSOE dice que es "presente" No tardaron en reaccionar desde la sala de máquinas del
PP y del
PSOE a este arranque del juicio. Desde Génova, el vicesecretario de Hacienda, Juan Bravo, aseguró que el
PP de 2026 "no es ni Kitchen ni Gürtel" , al contrario que el
PSOE actual, con el proyecto de "Ábalos, Leire, Koldo y Cerdán y el dinero en metálico corriendo por Ferraz". Tras condenar "sin matices" cualquier causa de corrupción, incidió Bravo en que, a diferencia de Sánchez, Feijóo "no tiene a nadie en su equipo implicado en casos de corrupción". Por su parte, fuentes de Ferraz intentaron hacer justo lo contrario, vincular la trama con la actual Dirección. " No es pasado. Es presente. Por eso mientras arranca este juicio, el
PP sigue intentando hacer lo de siempre: tapar, generar ruido y señalar a otros", apuntan desde el partido de Pedro Sánchez, que no ve en la Kitchen y en la Gürtel casos "aislados", sino algo sistemático en el
PP. Justo este jueves arranca en el Tribunal Supremo el juicio por el caso Mascarillas contra el exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García . En este sentido, el Gobierno quiso diferenciar la actuación entre el
PSOE y el
PP a la hora de actuar contra la corrupción . El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, señaló este lunes que el caso Mascarillas y la Kitchen son dos circunstancias distintas y que el
PSOE "apartó inmediatamente" a quienes estaban "afectados" y pidió la dimisión del secretario de Organización "de forma inmediata", algo que, a su juicio, también tendría que haber hecho el
PP. "Lo primero es que la Justicia haga lo que tenga que hacer. Confiamos absolutamente en que se depuren todas las responsabilidades y que quien haya cometido una ilegalidad pague por ello y tenga sus consecuencias", señaló en declaraciones a los medios desde Gran Canaria. Precisamente, el ministro Torres está citado como testigo en esta causa porque el gobierno de Canarias que en aquel momento presidía compró mascarillas a la empresa investigada. Vox aprovechó para cargar contra ambos partidos . "Después de la Semana Santa comienza la semana fantástica de la corrupción del bipartidismo", ironizó en rueda de prensa el portavoz nacional del partido, José Antonio Fúster, que fue especialmente duro contra Génova. Además, los de Santiago Abascal, inmersos en los procesos de negociación con el
PP para conformar los gobiernos autonómicos de Extremadura, Aragón y Castilla y León, trató de diferenciarse de los de Feijóo señalando que su partido es el único "limpio".