An�lisisLa exploraci�n de la
Luna, sostiene el autor, ser� un un experimento astrobiol�gico al intentar adaptar la supervivencia de una especie terrestre a un entorno planetario muy diferente.El astronauta
Jeremy Hansen a bordo de Artemis 2V�ctor Parro Garc�a*Actualizado Lunes, 6 abril 2026 - 23:46Artemis o Artemisa, la diosa griega de, entre otros atributos, la naturaleza salvaje, esa parte de la naturaleza sin explorar que nos atrae como un potente im�n frente al que muy poco podemos hacer. Es m�s, como especie, no queremos m�s que dejarnos llevar de la mano de la curiosidad y, c�mo no, de la b�squeda de recursos, de nuevas oportunidades. Todas las formas de vida, desde una simple bacteria, exploran su entorno en busca de nutrientes, de fuentes de energ�a, de espacio, y la especie humana es una m�s que explor� las grandes sabanas, interminables desiertos y oc�anos y que aprovecha su capacidad tecnol�gica para explorar el espacio.El objetivo �ltimo de la exploraci�n lunar es establecer una colonia permanente. Adem�s del valor estrat�gico de la
Luna como fuente de recursos tan valiosos como el helio (3He) para combustible de fusi�n nuclear, o elementos raros para tecnolog�as de vanguardia, entender la formaci�n y evoluci�n de la
Luna nos permitir� comprender mejor el origen y la evoluci�n de la vida en la
Tierra. Por ejemplo, la
Luna puede albergar en su subsuelo informaci�n valiosa de c�mo era la qu�mica original que dio lugar a la vida, o incluso puede contener restos de meteoritos terrestres de diferentes etapas geol�gicas y que sin duda nos ayudar� a entender la historia de la
Tierra. El Centro de Astrobiolog�a (CAB),
INTA-CSIC, asociado al Programa de Astrobiolog�a de
NASA, contribuye con
INTA y la
Universidad de Valladolid y el apoyo de la Agencia Espacial Europea (ESA) en el desarrollo de instrumentaci�n Raman-LIBS de f�cil manejo para que los astronautas busquen minerales y elementos qu�micos en la superficie lunar.La pregunta fundamental de la Astrobiolog�a es: �hay vida fuera de la
Tierra, en otros planetas o lunas? Y esa pregunta lleva impl�cita otra no menos relevante: �puede la vida que conocemos prosperar en otros planetas? Y la vida que conocemos comprende desde las bacterias que nos fermentan la leche y producen yogures riqu�simos, las que viven en el agua hirviente de los volcanes y nos permitieron el maravilloso invento de la PCR, hasta las plantas y todos los animales complejos.Sin duda la exploraci�n de la
Luna ser� un experimento astrobiol�gico al intentar adaptar la supervivencia de una especie terrestre a un entorno planetario muy diferente. El cuerpo humano, con sus millones de c�lulas, sus tejidos y �rganos complejos, y conectado a todo un ecosistema microbiano que nos acompa�a, es el resultado de millones de a�os de evoluci�n en condiciones de gravedad y radiaci�n terrestre. Los efectos de la baja gravedad y elevadas dosis de radiaci�n sobre el cuerpo humano en periodos prolongados pueden ser devastadores. Urge entender c�mo afectan esas condiciones y proporcionar estrategias y medios para evitar los da�os. El desarrollo de biosensores de f�cil manejo y respuesta r�pida para monitorizar alteraciones del sistema musculoesquel�tico, el circulatorio, el inmunol�gico, o desequilibrios del microbioma humano, son algunas de las l�neas que trabajamos desde el CAB.En la estrategia de exploraci�n humana y rob�tica de nuestro entorno planetario, Espa�a ya participa en misiones de
NASA con instrumentos medioambientales operativos en Marte, en los rovers Curiosity y Perseverance, para monitorizar par�metros atmosf�ricos importantes para la exploraci�n humana como son el viento, polvo, o radiaci�n. Por otro lado, colaboramos con
NASA en el desarrollo de tecnolog�a y procedimientos para la toma de muestras y el an�lisis tanto robotizado como por astronautas.En todo caso, �podr�a el
Homo sapiens evolucionar hacia una nueva especie? Para ello se requiere primero adaptaci�n y miles de a�os de evoluci�n y selecci�n natural en las nuevas condiciones. Se podr�a acelerar esa evoluci�n, pero esa es otra historia.*V�ctor Parro es Profesor de Investigaci�n experto en microbiolog�a molecular y director del Centro de Astrobiolog�a (CAB/CSIC-
INTA).