El
Real Madrid de las dos caras se aferra a ‘su’ competición, la
Champions League, para salvar una temporada marcada por la irregularidad. La derrota del sábado en
Mallorca le deja casi sin opciones en Liga, por lo que al club blanco solo le queda el órdago a grande: ganar al todopoderoso Bayern Múnich en los cuartos de final.No parece encontrar este
Real Madrid la motivación necesaria en la competición doméstica, como demuestran resultados difíciles de entender como el pasado 2-1 ante el
Mallorca en Son Moix u otros recientes como el 0-1 ante el
Getafe y el 2-1 ante
Osasuna en El Sadar. En dichos partidos ofreció el conjunto blanco su cara B, esa que tanto enfada a su afición y que difiere enormemente de la que mostró –en el mismo periodo de tiempo– en la eliminatoria de octavos de final ante el
Manchester City (3-0 y 1-2 para los madridistas)."Espero un
Real Madrid que ha dado siempre la cara contra grandes rivales como este Bayern que está haciendo una temporada excepcional", afirmó un Álvaro Arbeloa que apela a ver al equipo de los grandes escenarios.Y es que además no hay uno más grande que medirse al Bayern en el duelo más repetido –28 veces– de la historia de la Copa de Europa. Con el recuerdo de lo sucedido en el último duelo ante el ogro alemán, cuando dos goles de
Joselu en los últimos minutos le dieron la vuelta a la eliminatoria de semifinales en 2024, el
Real Madrid afronta el choque con confianza, pero también con un gran respeto.Este Bayern mete miedo, mucho miedo. Solamente ha perdido dos partidos de 48 en esta temporada y ya lleva 146 goles entre todas las competiciones, más de tres de media por actuación. Liderados por un
Harry Kane ya recuperado –ha firmado 48 dianas–, su batería de estrellas asusta: Michael Olise, Gnabry, Luis Díaz, Kimmich, Upamecano... Encuesta ¿Juega mejor el
Real Madrid sin Mbappé? Esta encuesta no es científica y sólo refleja la opinión de aquellos lectores que han elegido participar. Los resultados no representan necesariamente la opinión de los internautas en general o de los lectores al completo. En el entorno blanco, el debate se centra en torno a la figura de Kylian Mbappé: ¿juega mejor el
Real Madrid sin el francés? Son muchos los que opinan que sí, que el equipo es más solidario, menos egoísta, más sólida. Y se esgrime el City como ejemplo."Tenemos que jugar de una manera diferente, pero estoy encantado de tener ese problema, de tener grandísimos jugadores y a un jugador como Mbappé, que ha venido al
Real Madrid para partidos como este", trató de zanjar Arbeloa. Pero es un debate que no se cerrará con facilidad.También de vuelta está Jude Bellingham y, como en el caso de Mbappé, su encaje no es nada sencillo. Thiago Pitarch ha dado equilibrio y sentarle no parecería demasiado lógico, mientras que Arda Güler está rindiendo a buen nivel. Mientras coge su mejor forma, todo apunta a que el inglés será un suplente de lujo.Aunque el que sí que está cómodo y con confianza es Vinícius, que ante el Bayern vivió además una de sus grandes noches en el Bernabéu con la camiseta blanca. "No fue posible conectar con lo que Xabi Alonso quería", admitió el brasileño, que está encantado con su actual entrenador. "Con Arbeloa he tenido una conexión especial como tuve con Ancelotti". Ante el Bayern, el
Real Madrid necesitará de su mejor versión.