Decía el guionista
Matt Michnovetz ( The Clone Wars ) en su entrevista para CINEMANÍA -disponible en el número de papel de abril de la revista- que existen dos personas que le ayudaron, cuando empezó a idear Star Wars:
Maul – Señor de las sombras , a que tanto la trama como los personajes de esta nueva historia de Star Wars tuviesen sentido dentro del vasto universo que creo
George Lucas . Uno, como no podía ser de otra manera, fue
Dave Filoni , quien le propuso la idea. El otro fue el actor
Sam Witwer . “Es una venerable enciclopedia de Star Wars ” , afirmaba el guionista sobre aquel que pone voz al personaje principal. “A pesar de dar vida a un antiguo Lord Sith, es, esencialmente, nuestro maestro
Jedi residente y, si cometemos algún error, él nos mantiene alerta”. Así pues, toca darle las gracias, no solo a Michnovetz y a Filoni, sino también al actor encargado de prestar su voz a
Maul por esta nueva propuesta que promete convertirse en una favorita de los fans. Situada entre los eventos del Episodio III: La venganza de los Sith y Star Wars: Rebels ,
Maul – Señor de las sombras sigue al antiguo discípulo de
Palpatine en su objetivo de hacerse con el control de la actividad criminal de la galaxia. Estrenados los dos primeros episodios el 6 de abril -con un capítulo nuevo cada lunes en Disney+ hasta llegar a un total de ocho-, está pensada para poder verla sin estar al día con todos los títulos de la franquicia. Una historia aparte, buena en la trama, en la animación y también en su ejecución. Una historia prometedora Si te quedaste en el Episodio III y no sabes cómo podemos estar volviendo a ver a
Maul en acción tras ser partido por la mitad por
Obi-Wan Kenobi, no te preocupes, aquí puedes ver la cronología completa para que sepas cómo ha acabado el enemigo de los
Jedi en
Janix, el planeta en el que se desarrollan los acontecimientos de
Maul – Señor de las sombras . En una galaxia en la que el
Imperio está en auge, la historia del antiguo Lord Sith sucede en un lugar en el que sus habitantes se dividen entre seguir las nuevas órdenes y ocultarse para sobrevivir. Entre los segundos, los
Jedi Daki y Devon , obligados a vivir en las sombras tras la ejecución de la Orden 66; así como el policía Lawson , encargado de perseguir a
Maul por el planeta y empeñado en no avisar al
Imperio de su avistamiento, opinión constantemente cuestionada por su ayudante, el droide Dos botas - ¡cómo le gusta a Star Wars hacernos sufrir por los sentimientos de una máquina! -. Dos tramas paralelas, de esas que se le dan tan bien a la franquicia, que convierten esta nueva propuesta en un juego de polis y cacos en la que la historia de nuestro protagonista es una rama más del complejo tejido que conforma todo el universo de Star Wars y que, en vez de hacer que nos planteemos la historia de quién estamos viendo realmente, consigue aportar una nueva visión a un personaje que, desde The Clone Wars , vemos debatirse entre la rabia, la nostalgia, la locura y la venganza. Precisamente de
Maul, poco se puede decir sin spoilear una trama que consigue mantener al público enganchado; solo destacar la capacidad de sus creadores para recuperar a un personaje tan querido - por esa compleja maldad vengativa que nace del dolor y que la serie sabe llevar a la perfección -, encajarlo en una época de su vida no vista hasta la fecha y conseguir innovar con una historia completamente nueva mientras sentimos que esto no es un descubrimiento, sino una vuelta a un universo y un reencuentro con un personaje ya conocidos por todos. Un nuevo estilo para ‘Star Wars’ Es de admirar la capacidad que tuvo The Clone Wars para crear unos personajes de animación que parecen fotografías de los actores que les dieron vida en las dos trilogías originales. La franquicia lleva décadas apostando por la animación, y lo ha hecho siempre con un especial cariño por darle a los fans no solo una buena historia, sino también una serie que se disfrute a nivel visual , un objetivo y característica que
Maul – Señor de las sombras mantiene a un alto nivel. La serie apuesta por la mezcla entre animación digital e ilustración hecha a mano, presentando un estilo que aporta personalidad a sus personajes -cada fotograma nos encontrábamos admirando las pinceladas en el diseño de su protagonista-, que nos hace sentir que vemos algo nuevo aunque conozcamos muy bien este mundo y que, sobre todo, presenta unos paisajes que nos hacen desear que exista un libro sobre El arte de
Maul . Lo único que nos ha fallado es, quizá, que los ocho episodios se sientan como una introducción demasiado corta a lo que se vendrá, aunque ello no resulte tan dramático al saber que Disney+ ya ha confirmado su segunda temporada. La noticia no nos extraña: aunque la luz prevalezca, sabemos que a Star Wars se le da muy bien brillar en las sombras.