Tras una ausencia de seis años,
Aeroméxico ha regresado a
Barcelona. Recientemente uno de sus
Boeing 787 Dreamliner aterrizaba en El Prat, algo que no ocurría desde la emergencia sanitaria mundial. Era una llegada largamente esperada, pese a que la ruta
Ciudad de México-
Barcelona ya se había retomado en los últimos años a través de
Emirates, con la que ya competía en el 2019.La coexistencia de dos aerolíneas en una misma ruta intercontinental desde
Barcelona no es habitual. Más allá de casos puntuales como Seúl o la siempre concurrida conexión con
Nueva York-JFK, la competencia directa en largo radio sigue siendo una excepción. Por eso, la vuelta de
Aeroméxico reabre un escenario poco frecuente: el de dos compañías legacy disputándose el mismo mercado con propuestas completas.Este regreso es algo más que una anécdota competitiva. Es también una declaración de intenciones en el escenario transatlántico.
Aeroméxico vuelve en un contexto de demanda sólida y con una estrategia que combina capacidad, red y producto. “La demanda en largo radio se ha mantenido especialmente resiliente”, explica
Giancarlo Mulinelli, vicepresidente sénior de Ventas Globales de la compañía norteamericana. La decisión coincide con la ampliación de flota de largo alcance. Con 23 Dreamliner en operación y otro más en camino, la mexicana ha encontrado el momento para reactivar la ruta y reforzar su presencia en
Europa. El haber regresado a la bolsa de
México y
Nueva York a finales del año pasado ha ayudado al buen momento actual y la nueva operación en
Barcelona supone más de 1.400 asientos semanales por sentido. Gracias a la buena acogida inicial en ambos lados de la ruta, esta ya se ha extendido hasta enero del 2027.Unas 1.700 empresas catalanas operan en
México y
España figura entre los tres mayores inversores del paísEl movimiento tiene una lectura clara: consolidar
España como mercado clave dentro de su red europea. Este verano,
Aeroméxico operará hasta 40 frecuencias semanales entre ambos países, dentro de una oferta total de 71 vuelos hacia
Europa, la mayor de su historia. A ello se suman rutas como Roma-Fiumicino o París-Roissy, además del refuerzo de Madrid, configurando una red transatlántica cada vez más densa.El regreso a
Barcelona implica también competir en un escenario singular.
Emirates lleva años operando la ruta bajo derechos de quinta libertad, conectando Dubái,
Barcelona y
Ciudad de México. Frente a ese rival consolidado,
Aeroméxico apuesta por una propuesta integral que abarca todo el viaje: desde una app renovada hasta servicios en tierra (como los salones premier) y una experiencia a bordo con conectividad wifi, más de 200 contenidos de entretenimiento y una oferta gastronómica cuidada tanto para los pasajeros de clase económica como para aquellos que viajan en la parte delantera de los aviones.El factor diferencial, insiste Mulinelli, está también en la red. Desde
Ciudad de México, la compañía ofrece conexiones a más de 40 destinos en el país y a múltiples puntos en Norteamérica y Latinoamérica. Para el pasajero europeo, la ruta deja de ser un simple enlace punto a punto para convertir el aeropuerto Benito Juárez en una puerta de entrada a toda la región. Esa conectividad se amplifica a través de SkyTeam, la alianza global de la que
Aeroméxico forma parte. Sus acuerdos con Air
Europa, Air France, KLM o SAS permiten extender el alcance comercial en
Europa.
Emirates es un rival consolidado; lleva años conectando Dubái,
Barcelona y Ciudad de MéxicoMás allá del negocio aéreo, la reapertura de la ruta tiene implicaciones económicas evidentes. Más de 1.700 empresas catalanas operan en
México, y
España figura entre los tres mayores inversores en el país. “Los puentes aéreos facilitan nuevas oportunidades de negocio e intercambio”, subraya Mulinelli. A ello se suma un flujo turístico bidireccional impulsado por afinidades culturales, gastronómicas y hasta deportivas. En cuanto al producto, la compañía confía en el atractivo de su cabina Premier One (con asientos cama y kits de confort) y en un elemento cada vez más valorado: la puntualidad.
Aeroméxico ha sido reconocida por Cirium como la aerolínea global más puntual durante dos años consecutivos, un argumento competitivo en un mercado donde la experiencia del cliente se mide en cada detalle.La incógnita ahora es si la ruta
Barcelona-
Ciudad de México pasará de estacional a anual. La respuesta, por el momento, es prudente: la compañía analizará su rendimiento antes de tomar decisiones. Sin embargo, en un contexto con demanda sólida, expansión de flota y refuerzo de alianzas, invita a pensar que este regreso no es coyuntural, sino para quedarse.