La pulpa de la aceituna que durante años fue un subproducto agroindustrial de escaso valor podría convertirse en el activo estrella de futuras cremas y protectores solares. El grupo
A3 Center del
Igualada-udl" class="entity-link entity-organization" data-entity-id="101360" data-entity-type="organization">Campus Universitari
Igualada-UdL ha recibido una ayuda de 150.000 euros de la Generalitat para validar el potencial de mercado de un bioactivo polifenólico procedente de la pulpa de oliva húmeda.El estudio Potencial de mercado y validación de un bioactivo polifenólico para aplicaciones cosméticas está liderado por la ingeniera química y profesora
Anna Bacardit Dalmases, directora del
A3 Leather Innovation Center.La investigación pretende confirmar las propiedades antioxidantes y protectoras para la piel de los polifenoles extraídos de este residuo vegetal y comprobar su integración en formulaciones cosméticas con garantías técnicas, estabilidad y viabilidad industrial. No se trata solo de demostrar su eficacia en laboratorio, sino de asegurar que el compuesto pueda incorporarse de forma realista a productos comerciales.El proyecto del
Igualada" class="entity-link entity-location" data-entity-id="101363" data-entity-type="location">Campus
Igualada de la UdL ha conseguido una ayuda pública de 150.000 eurosLa financiación se enmarca en el programa Indústria del Coneixement de la
Agència de Gestió d’Ajuts Universitaris i de Recerca (Agaur), orientado a convertir el conocimiento universitario en productos o servicios con impacto real en la sociedad. En la modalidad “producto”, la convocatoria financia pruebas de concepto, prototipado y validación, pasos necesarios para reducir la incertidumbre antes de la transferencia al mercado y evaluar tanto la viabilidad técnica como el encaje comercial. El objetivo es que el conocimiento científico no quede en el ámbito académico, sino que llegue al tejido productivo.En términos técnicos, la hipótesis plantea que estos polifenoles podrían sustituir hasta un 10% de los antioxidantes sintéticos que emplea actualmente el sector cosmético. El proceso se apoyaría en técnicas de bioprocesamiento patentadas y contaría con la colaboración de agentes industriales, una condición clave para garantizar que el desarrollo científico tenga recorrido productivo y pueda incorporarse a cadenas de fabricación ya existentes sin alterar los estándares de calidad.Los antioxidantes son un componente esencial en cosmética. Se añaden tanto para conservar el producto como para actuar directamente sobre la piel. Previenen el fotoenvejecimiento, estimulan la producción de colágeno y ayudan a calmar pieles sensibles o irritadas. Son habituales en sérums, cremas hidratantes, protectores solares, aceites faciales o mascarillas. Incorporar un antioxidante de origen biológico permitiría mantener estas funciones con un enfoque más sostenible y acorde con la creciente demanda de ingredientes naturales y trazables, tendencia ya consolidada en el mercado cosmético internacional.El desarrollo de este bioactivo podría generar ingresos anuales de entre 2 y 5 millones de eurosEl proyecto tiene además una dimensión económica y ambiental relevante. Bacardit calcula que podrían aprovecharse hasta tres millones de toneladas de residuos agroindustriales cada año, dando salida a un volumen considerable de subproductos que hoy no se valorizan. Según sus estimaciones, el desarrollo de este bioactivo podría generar ingresos anuales de entre dos y cinco millones de euros y abrir nuevas oportunidades en el mercado cosmético, reforzando al mismo tiempo la cadena de valor circular de la industria agroalimentaria. Así, la pulpa de oliva húmeda pasaría de tener un coste ambiental a ser una oportunidad económica.Convertir un residuo vegetal en materia prima de alto valor añadido encaja con los principios de la bioeconomía y la industria sostenible, ámbitos en los que el
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Igualada-UdL quiere consolidar su posicionamiento. Más allá del bioactivo, la iniciativa refuerza el papel de
Igualada como polo de innovación en valorización de residuos vegetales e investigación aplicada a la sostenibilidad, con una clara vocación de transferencia tecnológica hacia las empresas y de conexión directa con sectores productivos estratégicos.