* El autor forma parte de la comunidad de lectores de La Vanguardia Las principales diferencias entre Esculapio (Asclepio) e
Cos" class="entity-link entity-person" data-entity-id="101302" data-entity-type="person">Hipócrates de
Cos radican en el tipo de medicina que representan. Son grandes figuras de la historia de la Medicina griega. Esculapio (Asclepio) es una figura mitológica asociada a la curación divina y religiosa. Es el dios de la medicina en la mitología grecorromana, hijo de
Apolo y la mortal
Corónide. Se le atribuyen milagros, incluyendo la resurrección de muertos. Tuvo cinco hijas que formaban su equipo: Higía, Panacea, Yaso, Aceso y Egle. Hipócrates es una figura histórica considerada el “Padre de la Medicina” por introducir un enfoque científico y racional. Fue un médico real, con existencia objetiva, que vivió en la
Grecia clásica (siglo V a. C.) en la isla de
Cos. Es un ser humano histórico cuya labor marcó el inicio de la medicina clínica. Esculapio y la medicina teúrgicaLa curación sucedía en los templos llamados asclepeion a través de ritos sagrados y el “sueño de incubación” (abaton), donde el dios supuestamente se aparecía al enfermo para sanarlo o darle instrucciones. La medicina teúrgica es un sistema de sanación antiguo, prevalente en
Grecia y en la tradición hebrea, que considera la enfermedad y la cura como actos divinos, ligados a la intervención de dioses o deidades. A diferencia de la medicina científica, se basaba en rituales, oraciones, ofrendas votivas y la “incubatio” (sueño sagrado en templos) para lograr la curación, predominando la fe sobre la observación física. Se creía que la enfermedad era un castigo o prueba divina, y la salud un don de la deidad. En la Antigua
Grecia, el culto a Asclepio, dios de la medicina, era el principal. Los pacientes acudían a templos (Asklepeion) para recibir sanación divina a través de sueños. Pintura de John William Waterhouse de 1877 que reproduce la escena de un niño enfermo traído al templo de Esculapio. Dominio público En la medicina hebrea, Yahvé era visto como el responsable principal de la salud y la enfermedad, combinando mandatos higiénicos con rituales teúrgicos. Los fieles dejaban réplicas de arcilla o metal de las partes enfermas del cuerpo en los templos como agradecimiento por la curaciómofrendas tras ser “curados”.Eran los votivos anatómicos. Hipócrates y la medicina racionalHipócrates separó la medicina de la religión y la magia. Propuso que las enfermedades tenían causas naturales (como el clima, la dieta o los hábitos) y no eran castigos divinos. Su método se basaba en la observación clínica y el pronóstico. La medicina racional es el enfoque médico basado en la observación, la lógica y la evidencia científica, separando la enfermedad de causas sobrenaturales o mágicas. Iniciada por Hipócrates en la antigua
Grecia (siglo V a.C.), busca entender la naturaleza del cuerpo humano y tratar dolencias atacando sus causas físicas.
Cos" class="entity-link entity-person" data-entity-id="101302" data-entity-type="person">Hipócrates de
Cos es considerado el padre de este enfoque, al introducir el estudio de la naturaleza (Physis) y el uso de la razón (Logos) en la medicina occidental. Se basa en la exploración sensorial, la recopilación de información física, el diagnóstico, el pronóstico y el uso de remedios terapéuticos racionales. Aunque arrancó en
Grecia, se consolidó con la revolución científica del siglo XVII y evolucionó hacia la medicina científica moderna del siglo XIX. Dibujo de
Cos" class="entity-link entity-person" data-entity-id="101302" data-entity-type="person">Hipócrates de
Cos, padre de la medicina clínica. Actualmente, se entiende como medicina basada en la evidencia (MBE), que integra la mejor investigación científica con la experiencia clínica y los valores del paciente. Estas son algunas de las frases de Hipocrates: “De hecho, hay dos cosas: ciencia y opinión; la primera engendra conocimiento, la última ignorancia”. “Declara el pasado, diagnostica el presente, pronostica el futuro”. “La vida es breve, el arte es largo, la oportunidad fugaz, la experiencia engañosa y el juicio difícil”. “La fuerza natural dentro de cada uno de nosotros es el mayor sanador de todos”. “El médico debe ser el auxiliar de la naturaleza, no su enemigo”. “Haz un hábito de dos cosas: ayudar; o al menos no hacer daño”. “Es mucho más importante saber qué persona tiene la enfermedad que qué enfermedad tiene la persona”. “Cura a veces, trata con frecuencia, consuela siempre”. Define el alcance real y el deber moral del profesional de la salud Principios éticos: Históricamente ha enfatizado el “favorecer y no perjudicar” al paciente. El principio de primum non nocere (primero no hacer daño), pilar fundamental de la ética médica científica. Juramento HipocráticoEl Juramento Hipocrático es un gran legado para la historia. Dice así: Juro por
Apolo médico, por Asclepio, Higía y Panacea, por todos los dioses y todas las diosas, tomándolos como testigos, cumplir fielmente, según mi leal saber y entender, este juramento y compromiso: Venerar como a mi padre a quien me enseñó este arte, compartir con él mis bienes y asistirles en sus necesidades; considerar a sus hijos como hermanos míos, enseñarles este arte gratuitamente si quieren aprenderlo; comunicar los preceptos vulgares y las enseñanzas secretas y todo lo demás de la doctrina a mis hijos y a los hijos de mis maestros, y a todos los alumnos comprometidos y que han prestado juramento, según costumbre, pero a nadie más. En cuanto pueda y sepa, usaré las reglas dietéticas en provecho de los enfermos y apartaré de ellos todo daño e injusticia. Jamás daré a nadie medicamento mortal, por mucho que me soliciten, ni tomaré iniciativa alguna de este tipo; tampoco administraré abortivo a mujer alguna. Por el contrario, viviré y practicaré mi arte de forma santa y pura. No operaré a nadie por cálculos, sino que dejaré esto a los cirujanos especialistas. En cualquier casa que entre, lo haré para bien de los enfermos, apartándome de toda injusticia voluntaria y de toda corrupción, principalmente de toda relación vergonzosa con mujeres y muchachos, ya sean libres o esclavos. Todo lo que vea y oiga en el ejercicio de mi profesión, y todo lo que supiere acerca de la vida de alguien, si es cosa que no debe ser divulgada, lo callaré y lo guardaré con secreto inviolable. Si el juramento cumpliere íntegro, viva yo feliz y recoja los frutos de mi arte y sea honrado por todos los hombres y por la más remota posterioridad. Pero si soy transgresor y perjuro, que me suceda lo contrario. ■ ¿CÓMO PUEDO PARTICIPAR EN LA COMUNIDAD DE LA VANGUARDIA? ¡Participa! ¿Quieres compartir tus conocimientos?Si tienen interés en participar en Lectores Expertos pueden escribir un email a la dirección de correo de nuestra sección de Participación (participacion@lavanguardia.es) adjuntando sus datos biográficos y el texto que proponen para su publicación.