El Gobierno entiende que "ya se tomaron" las responsabilidades políticas por el supuesto cobro de comisiones en la adjudicación de contratos de compra de material sanitario por el que se juzga desde este martes en el
Tribunal Supremo al exministro
José Luis Ábalos. En Moncloa insisten una y otra vez en que ahora es "el tiempo de la Justicia" y en que el
PSOE ya hizo lo que tenía que hacer al apartar al que fue mano derecha de
Pedro Sánchez. Aseguran que fue en ese momento -y no antes- cuando se "rompió" la confianza entre Sánchez y Ábalos, es decir, que nadie en la cúpula del partido y del Gobierno era consciente hasta que se destapó el llamado caso Koldo que ha derivado en el juicio por la trama mascarillas. "Nadie puede prever los comportamientos de todas las personas que nos rodean", ha dicho este martes la ministra portavoz,
Elma Saiz. Desde este martes,
José Luis Ábalos ,
Koldo García y
Víctor de Aldama se sientan en el banquillo de los acusados de la Sala Segunda del
Tribunal Supremo, donde se juegan condenas de prisión muy elevadas. La Fiscalía Anticorrupción pide 24 y 19 años y medio para Ábalos y
Koldo García, respectivamente, y 7 años para Aldama, dado el atenuante que se le aplica por colaborar con la investigación. Las acusaciones populares lideradas por el
Partido Popular son aún más duras en su petición de condenas: 30 años de prisión para el exministro y su exasesor y siete para Aldama. El inicio del juicio ha coincidido con el Consejo de Ministros de esta semana y su posterior rueda de prensa. Preguntada al respecto, la ministra portavoz ha eludido hacer cábalas sobre la posible condena del exministro, no obstante, ha insistido en que en Moncloa son los "primeros interesados" en que se sepa la verdad y "se llegue hasta el final". "Está siendo una semana especialmente dura para la ciudadanía porque la corrupción hace daño al conjunto de los ciudadanos . Yo empatizo con los ciudadanos que ven dos casos importantes de corrupción". Así se ha referido Saiz no solo al caso mascarillas, sino también a la
Operación Kitchen, cuyo juicio también dio comienzo este mismo lunes. En todo caso, mientras que en el caso de la Kitchen el
PSOE, que ejerce de acusación particular, ha intentado que se incorpore la "conexión política" para imputar a
María Dolores de Cospedal y vincular al PP, en el caso mascarillas aseguran que ya se han asumido las responsabilidades pertinentes . Se ha referido así la ministra a que el
PSOE ya echó a Ábalos del partido en febrero de 2024 cuando se destapó el caso Koldo. En cuanto a su posición en la cúpula,
Pedro Sánchez ya le había apartado en 2021. " Las relaciones personales se basan en la confianza y cuando la confianza se rompe, hay que actuar" , ha aseverado la ministra portavoz. En todo caso, ha señalado que "hay que esperar a la sentencia" antes de ofrecer valoraciones sobre una posible condena de Ábalos. Lo que parece que no habrá son responsabilidades políticas por parte del
PSOE y del Gobierno. Moncloa considera que ya las ha habido con la salida de Ábalos . "Lo que queda ahora es confiar en la Justicia. Ya les he dicho que total tranquilidad. Somos los primeros interesados en que se sepa la verdad. Esperamos que la Justicia haga su trabajo hasta el final, se de luz y se conozca toda la verdad", ha manifestado Saiz. El Gobierno dice que lo único que puede ofrecer ahora a la ciudadanía es, además de "empatía", tolerancia "cero" con la corrupción, "certezas" y colaboración con la Justicia. En su opinión, esto es lo que diferencia al Ejecutivo de
Pedro Sánchez del de Mariano Rajoy con la
Operación Kitchen.