José Luis Ábalos ha tenido que ver a su hijo mayor, Víctor, senado ante siete magistrados del
Tribunal Supremo para defender su inocencia, Su padre le observaba atentamente. A pesar de venir de la prisión de
Soto del Real (
Madrid), pidió que le trajeran un traje azul, camisa blanca y zapatos. En ningú momento se ha dejado ver cabizbajo. Hoy arrancaba el juicio por el llamado 'caso mascarillas', por el que se le pide hasta 24 años de cárcel por recibir sobornos del empresario
Víctor de Aldama.La vista ha arrancado con
Víctor Ábalos. “No soy custodio de nada ni de nadie”, se defendió ante el tribunal que preside
Andrés Martínez Arrieta.La Unidad Central Operativa (UCO) de la
Guardia Civil recogió en un informe que
Víctor Ábalos pudo actuar como custodio de una reserva de dinero en efectivo que pertenecería a su padre y cuyo origen sigue sin aclararse. El primogénito lo niega. Todo lo contrario. Asegura que ha tenido que ayudar económicamente a su padre, en una situación financiera “lamentable”. Los trasvases de dinero señalados por los agentes como sospechosos, lo ha enmarcado en un enfrentamiento del exministro de Transportes con su mujer
Carolina Perles. Según Víctor, hijo de otra mujer, la última esposa de su padre se oponía a que Ábalos pagase pensión para sus otros hijos. “Por eso mi padre buscaba otra vía para pagar la pensión”, y esta fue a través de él o en ocasiones a través de su entonces mano derecha,
Koldo García Izaguirre.Juicio en el
Tribunal Supremo por el caso de las mascarillas
Víctor Ábalos, hijo del exministro
José Luis Ábalos, llega este martes al
Tribunal Supremo Dani Duch / PropiasLa UCO cree que Ábalos pudo esconder dinero en
Colombia y utilizó a su hijo para ello. Pero Víctor volvió a salir al rescate de su padre. Aseguró que el de los negocios en
Colombia era él, y sus conversaciones con Koldo sobre “café” no eran palabras en clave para hablar de dinero. “Café era café. A Koldo le gustaba mucho el café y yo lo traía de
Colombia”.
Víctor Ábalos aprovechó para justificar ante el tribunal su participación en programas televisivos. “He sufrido una campaña reputaciones brutal y mis ingresos han pasado de 100 a 0. He realizado alguna intervención televisiva para sacar a mi familia adelante y ayudar a mi padre. Y no lo he hecho de manera muy grata”, espetó.
Víctor Ábalos estaba nervioso antes de sentarse ante el tribunal. Mientras esperaba en la puerta, se tocaba la frente, sudaba. Estaba concentrado. Contestó a las preguntas ante la mirada atenta de su padre, sentado en un banquillo a su lado izquierdo, Cuando se iba, giró la cabeza para mirarle. Le sonrió y su padre le dio un signo de aprobación con los ojos y la cabeza.Lee tambiénDespués vino Joseba García. Sonriente. Alto como su hermano y algo encorvado. Mientras su hermano fue asesor del ministro, él entró a trabajar en Ineco, empresa pública dependiente del Ministerio y donde luego entraría a trabajar Jéssica Rodríguez, examante de Ábalos. Su declaración fue la única que hizo que Koldo García levantase la cabeza del suelo. Su aspecto es diferente a la de Ábalos. Optó por vaqueros, deportivas y una chamarra, además de lucir una larga barba blanca. Como está investigado en la Audiencia Nacional por estos mismos hechos, se negó a contestar al fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón. Querría contestarle -le dijo- pero su abogada le ha dicho que no lo haga. Su letrada, que por cierto, es la misma que la de su hermano.Joseba García, hermano de Koldo García, sale este martes del Tribunal SupremoEFEEn cuanto pudo, quiso aclarar que él tenía formación suficiente para estar en Ineco: licenciado en derecho, cursos de prevención en riesgos laborales, capacitado para dar clases de protección y otras muchas cosas. Aunque lo cierto es que cuando Ábalos fue cesado en julio del 2021 y su hermano se fue con él, Joseba García perdió su trabajo.Supuestamente, Jéssica entró a trabajar con él aunque no sabía que tenía una relación sentimental con Ábalos. Negó lo dicho por la investigación de que ella cobró un sueldo sin ir a trabajar porque, según manifestó Joseba, estaba “cargada de trabajo”.Lo que no se puede negar es que con su declaración -solo a preguntas de su abogada y del de Ábalos- quiso ayudar tanto a su hermano como al exministro.Joseba fue el encargado de llevar una documentación a Ábalos, cuando fue interceptado por la
Guardia Civil. Acusó a los agentes de abrir el sobre porque él lo recogió cerrado y tras el registro lo encontró abierto. Se trató de un control ordinario porque Ábalos no estaba todavía investigado. Cuando eso ocurrió, Ábalos era diputado y ha intentado acusar a la
Guardia Civil de registrar sin permiso una documentación que sabían que era para él “porque tenía su nombre y apellidos”.Joseba también quiso desvirtuar la acusación de que fue a República Dominicana en varias ocasiones para que le entregaran dinero de parte del empresario
Víctor de Aldama. Nada más lejos de la realidad. Según su versión, fue a Dominicana porque conoció a una mujer, la cual sigue siendo su pareja actualmente. Es cierto que Aldama le pidió que recogiera allí una documentación, pero en ningún caso dinero. Y él, como dijo al tribunal varias veces, “jamás abro los sobres que no son para mí, no soy un chismoso”. Fue allí por una mujer y por un negocio de pitalla.Joseba García también quiso dar toques de normalidad a que realizara ciertos pagos a Ábalos, entonces ministro, alegando que estaba “a palos” con su entonces mujer. Que fuera a la sede del PSOE en la calle Ferraz para recoger en dos ocasiones sobres con dinero para Koldo García -los gastos por la labor de Ábalos en la secretaría de Organización- también era normal. “Entré con mi DNI”, justificó. Igual de normal que le pidiese a su hermano que borrasen los mensajes que se iban enviando. “Yo estaba soltero y mandaba a Koldo cosas fuera de tono. No quería que su mujer y su hija pequeña lo viesen. Aldama le escucha y se ríe, hace comentarios a su abogado, y niega con la cabeza. El empresario a pesar de estar acusado ha decidido reconocer los hechos, los pagos a Ábalos y Koldo García, y gracias a eso ha logrado una rebaja en la petición de pena contra él. Testigo de juicios históricos: procés, 11-M, 17-A, Gürtel, Nòos o de los más sanguinarios etarras. Voy tras los casos de corrupción, de la política a lo empresarial y lo policial, para destapar todo tipo de abusos