Es un año especial para
Barcelona. Elegida como capital mundial de la arquitectura, sus principales comercios aprovechan este privilegio para celebrar su ADN barcelonés al lanzar colecciones vinculadas a Gaudí y al modernismo. En la planta baja de
La Pedrera, el local de
Uno de 50 se asemeja más a una galería de arte que a una joyería. Entre cuadros y muebles de diseño firmados por
José Azulay, el nuevo CEO de la marca,
Sergio de León, muestra emocionado la última colección de edición limitada de
Uno de 50 y habla sobre la nueva línea para primavera, que se presenta al mundo con una llamativa campaña que recorre la ciudad y sus obras arquitectónicas.Arrancó su andadura en
Uno de 50 en julio de 2025. Después de haber estudiado la compañía ¿Qué es lo que más le ha sorprendido?Lo que me ha sorprendido ha sido que
Uno de 50 lo tiene todo. Tienen un producto muy diferencial, una verdad de posicionamiento muy diferente a la que se trabaja habitualmente en la joyería; ya se ha expandido internacionalmente, tiene un comercio digital y fábrica propia en
España. Lo único que hay que hacer es darlo a conocer.¿Cuál es su estrategia para este año?Queremos poner el foco en crecer en los países donde ya estamos. Hablo de productividad, de comunicación e incluso de expansión dentro de cada huella que tenemos. A partir de ahí empezaremos a expandir a otras ciudades.Joyas de la nueva campaña primavera/verano 2026 de Uno de 50Cortesía de la firma¿Por qué son tan importantes las ediciones limitadas en
Uno de 50?Las ediciones limitadas son el corazón de la marca. Hacemos 50 unidades de cada diseño, que se confecciona de forma artesanal en
España. Es nuestro ADN hecho producto. Cada año lanzamos 50 diseños exclusivos, que representan la cúspide del catálogo. Ahora queremos ir más allá y mostrar también los prototipos, lo que llamamos “edición cero”, que nunca han salido al mercado. Para ello haremos un roadshow itinerante por distintas ciudades, empezando en
Barcelona.¿Por qué este concepto de exclusividad funciona hoy en día?Porque la gente no quiere ir de uniforme. Busca diferenciarse. Nosotros siempre hemos sido así: autenticidad, libertad y naturalidad. Nuestras tiendas son galerías donde pasan cosas, donde hay arte. Nuestras joyas son como mini esculturas.¿Cómo ve la situación actual del sector de la joyería?Nosotros no nos posicionamos tanto en la “reserva de valor” como otras marcas, sino en la identidad y la personalidad. Trabajamos con materiales de calidad, pero lo importante es el diseño, la artesanía y el carácter de cada pieza. Estamos en el lado de la autenticidad: piezas que la gente usa mucho, con las que se identifica y que forman parte de su personalidad.Dos modelos posan con la nueva colección de Uno de 50Cortesía de la firma¿Dónde se producen las piezas?Principalmente en
España. Tenemos una fábrica en Madrid donde producimos la mayoría de nuestras piezas de forma artesanal. Es un proceso muy manual, poco industrializado, y eso forma parte de nuestro valor añadido.¿Por qué el vínculo con
Barcelona y
La Pedrera?Tenemos una galería en
La Pedrera y Gaudí es un gran referente para nosotros. Coincidiendo con el centenario de su muerte, era natural vincularnos a la ciudad. Hemos rodado allí una campaña y arrancamos desde
Barcelona el roadshow de ediciones limitadas.¿Cuántas colecciones y lanzamientos hacen al año?Trabajamos con dos colecciones principales: primavera-verano y otoño-invierno. Además, lanzamos cápsulas durante el año y nuevas ediciones limitadas. Por ejemplo, esta temporada hemos presentado diez diseños nuevos, cada uno con 50 unidades.Nuestras piezas se reconocen fácilmente sin necesidad de logotipo”Sergio de LeónCeo de
Uno de 50¿Cuál es la esencia de la marca a nivel de valores y diseño?La autenticidad. No seguimos uniformes porque queremos que cada persona se exprese. Nuestras piezas se reconocen fácilmente sin necesidad de logotipo. Además, tenemos una comunidad muy fiel: cuando alguien descubre la marca, suele repetir porque no encuentra algo similar en otros sitios.¿Tienen embajadores de marca?No trabajamos con un único embajador porque creemos que eso limitaría el concepto de autenticidad. Preferimos colaborar con muchas personas distintas, de diferentes ámbitos, y dar visibilidad a quienes hacen las cosas a su manera. La autenticidad no puede tener una sola cara.¿Qué planes tienen para este año?El roadshow internacional será una de las grandes acciones, pasando por ciudades como Nueva York o México. Además, lanzaremos nuevas cápsulas dentro de nuestras colecciones, con nuevos conceptos y diseños. Estamos creciendo y queremos que cada vez más gente conozca la marca.¿Cómo ve el futuro de
Uno de 50?La marca está en un momento muy bueno porque el consumidor actual valora cada vez más la autenticidad y la diferenciación. No buscamos una expansión masiva ni estar en todas partes, sino crecer de forma coherente, manteniendo nuestra esencia. Cuando la gente nos descubre, se enamora. Ese es nuestro gran objetivo: que más personas conozcan lo que hacemos.