El problema de la vivienda es compartido en buena parte de Europa, pero en algunos países la emergencia habitacional es más acuciante que en otros. España registró en 2025 la cuarta mayor subida en el precio de la vivienda de todo el continente, más que duplicando el alza media anotada en la Unión Europea. Al cierre del año, las casas se habían encarecido en el territorio nacional un 12,9% con respecto a finales de 2024, afianzándose así en unos niveles de incremento de precios que no se veían desde los últimos tiempos de la burbuja inmobiliaria. Hay que remontarse al primer trimestre de 2007 para encontrar en España una subida de precios más abultada que la registrada en el último año.Según los datos armonizados de
Eurostat publicados este martes, el ritmo de encarecimiento de la vivienda en la recta final del año pasado se mantuvo relativamente estable con respecto a los trimestres anteriores, con un alza en la tasa de variación interanual de apenas una décima. Venía ya de anotar sendos aumentos de un 12,8% entre abril y septiembre, en comparación con el mismo periodo del año anterior. No obstante, el aumento es medio punto superior al alza del 11,4% anotado en el cierre de 2024. La subidas llevan instaladas desde entonces en tasas de dos dígitos. Y son incrementos que se suman a los registrados anteriormente. El crecimiento de los precios ha sido progresivo desde 2014 —desde entonces se han duplicado—, aunque se ha intensificado en los tres últimos años, tras el ajuste del mercado durante la pandemia y la crisis energética desencadenada por la guerra de Ucrania. La vivienda se ha encarecido un 31% en España desde finales de 2022.Las cifras nacionales superan con creces la media europea. El año pasado el precio de la vivienda se incrementó un 5,5% en el conjunto de países comunitarios, después de haber crecido un 4,9% en el año anterior. Al excluir del cálculo los Estados miembro que no utilizan la moneda única el alza es algo más suave. En la eurozona, al cierre de 2025, el precio de la vivienda había experimentado una subida media de un 5,1%, igualmente por encima del incremento interanual del 4,2% anotado a finales de 2024. En ambos casos el ritmo de subida se ha estabilizado a lo largo del último año tras un 2024 de progresiva aceleración de los precios. En el conjunto de la UE, el precio de la vivienda se ha encarecido un 10,7% desde que a finales de 2023 se adentrara en terreno positivo.Bajando al detalle por países, solo en tres Estados miembros el precio de la vivienda subió en 2025 más que en España —
Eurostat recoge datos de todos los países comunitarios menos de Grecia—. Fueron Hungría, Portugal y Croacia, donde los incrementos llegaron respectivamente al 21,2%, 18,9% y 16,1%. Además de estos cuatro, también otros cinco anotaron aumentos de dos dígitos. En Eslovaquia el alza fue similar al de España (12,8%). Al país eslavo lo siguieron Letonia (11%), Lituania (10,8%) y República Checa (10,4%). De este modo, los mayores encarecimientos en el precio de la vivienda se repartieron entre Europa Central, el Este y la Península Ibérica. El peso del turismo y su impacto sobre el mercado inmobiliario —por la proliferación de alquileres vacacionales y la compra de casas por parte de extranjeros— es un componente común en algunas de estas economías, especialmente en España, Portugal y Croacia. También en Dinamarca (7,6%), Irlanda (7%), Rumanía (6,7%), Países Bajos (6,2%), Malta (6,1%), Chipre (6%) y Eslovenia (5,8%) se anotaron subidas por encima de la media comunitaria, aunque más moderadas que las anteriores. En cambio, en ocho países el alza se quedó por debajo del 5%. Figuran en este grupo las grandes economías europeas, a excepción de España. En Italia, Alemania y Francia la vivienda se encareció en 2025 un 4,1% en 2025, un 3% y un 1% respectivamente. Por su parte, Finlandia fue el único país comunitario donde el precio de la vivienda se abarató el año pasado, cayendo un 3,1% con respecto a finales de 2024.