El ministro de Cultura,
Ernest Urtasun, ha vuelto a rechazar el traslado del
Guernica de
Pablo Picasso al
País Vasco como reclama el
Gobierno Vasco y el
PNV. Esta vez lo ha hecho en el
Senado respondiendo a una pregunta del senador jeltzale
Igotz López en este sentido. Tras mostrar su “empatía” con la reivindicación vasca para desmarcarse de la presidenta de la
Comunidad de Madrid,
Isabel Díaz Ayuso, el titular de Cultura ha mostrado “toda” su confianza en los técnicos del museo de Madrid que descartan mover la obra.Tras advertir que hay más de 3.400 obras del
Museo del Prado fuera de la capital del Estado, el ministro ha esgrimido de nuevo el informe del Reina Sofía, donde se encuentra la obra, que es “claro”, “desaconseja el traslado”, y su “obligación como ministro” es preservar ese “valiosísimo patrimonio”.“Mi obligación como ministro es garantizar el acceso a la cultura, pero también garantizar la protección del patrimonio. Y en cuestiones como esta hay que escuchar siempre a los técnicos y, particularmente, a aquellos que llevan más de 30 años cuidando la obra para conservarla como es debido. Y los informes de los técnicos del
Museo Reina Sofía, actualizados recientemente, son claros: desaconsejan el traslado de forma rotunda por criterios estrictamente técnicos”, ha asegurado el ministro.En este sentido, ha indicado que los técnicos hacen alusión a “las vibraciones inevitables” que supone cualquier transporte, “vibraciones que pueden provocar nuevas grietas, levantamientos, pérdidas de la capa pictórica o incluso desgarros”. “El
Guernica de
Pablo Picasso no es un cuadro cualquiera, es probablemente una de las obras más frágiles y complejas de conservar del siglo XX”, ha insistido Urtasun.En este punto, ha recordado que la obra “lleva sin moverse desde 1992” pues presenta daños como “deformaciones, craquelado por los antiguos enrollados o pequeñas roturas reparadas, acumulados tras décadas de traslados internacionales, hasta 11 en países distintos”. “Por eso, todos los técnicos y restauradores coinciden en el diagnóstico: No someter la obra a más estrés”, ha zanjado.Urtasun ha señalado que entiende “perfectamente la sensibilidad que hay detrás de esta petición” y ha enfatizado que se trata de “una obra profundamente vinculada a la memoria de Gernika y al dolor que simboliza, y además en un contexto muy significativo, el 90 aniversario del bombardeo”.“Garantizar 90 años más”No obstante, ha insistido: “Celebrar el 90 aniversario del Bombardero de
Guernica, debe ser también garantizar que esta obra pueda cumplir 90 años más, que siga explicando a las generaciones futuras el horror y el fascismo que Picasso quiso denunciar. Y mi obligación como ministro de Cultura es preservar este valiosísimo patrimonio”. El ministro se ha mostrado contrario a quienes “han calificado esta petición de catetada, como ha hecho la presidenta de la
Comunidad de Madrid” y ha manifestado su “respeto institucional y empatía”, al tiempo que ha enfatizado en que su ministerio “tiene una política muy clara de cohesión territorial a través de la cultura”, por lo que es partidario “de acercar el patrimonio a la ciudadanía cuando eso es posible”. “La cultura no empieza ni acaba en la capital ni en los grandes museos”, ha argumentado.En respuesta, el senador del
PNV ha pedido “sensibilidad y altura de miras institucional y más teniendo en cuenta el significado simbólico y histórico y emocional que Gernika y el
Guernica tienen para el pueblo vasco”, sin olvidar que, a su juicio, supondría un acto de “reparación y dignificación que ningún gobierno español ha tenido jamás con Gernika y con el pueblo vasco”.Además, ha hecho alusión al hecho de que el informe del Reina Sofia dice “textualmente que sin duda es la pieza capital, el corazón del Museo, sin cuya presencia la institución perdería sin ninguna duda su sentido, su significado y su razón de ser”.“Y quizás ahí está la verdadera causa del inmovilismo técnico. Quizás parece que aquí está el problema por el cual no quieren que otros técnicos y especialistas internacionales puedan aportar sus conocimientos para realmente ver la viabilidad de ese traslado. Si la supervivencia del
Museo Reina Sofía depende exclusivamente de la exhibición del
Guernica, realmente tienen un problema y el traslado por nueve meses quizás sería una oportunidad precisamente para poder hacerse valer por más allá que por el
Guernica”, ha cuestionado.Al respecto, Urtasun ha replicado “que los técnicos del museo que llevan más de 30 años custodiando el cuadro tienen todo su confianza”.Por su parte, el senador del
PNV ha defendido que “los avances técnicos y tecnológicos habidos en los últimos años podrían hacer posible” el traslado y “la experiencia del Museo Guggenheim en este sentido es amplia y contrastada”. “Para este análisis, señor ministro, lo único que hace falta es voluntad política”, ha insistido.Más de 40 traslados, nunca a EuskadiEn su intervención, el senador del
PNV ha detallado que no reclaman “el traslado definitivo del
Guernica de Picasso, sino una cesión excepcional y temporal de nueve meses con motivo de la conmemoración del 90 aniversario del primer
Gobierno Vasco y el 90 aniversario del bombardeo de Gernika, una obra que curiosamente ha tenido más de 40 traslados, que ha viajado por todo el mundo y que nunca jamás ha aterrizado ni en
Guernica ni en Euskadi”.Pocas horas antes, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, afirmó que el Ministerio de Cultura actuará siguiendo criterios “técnicos y profesionales” para decidir sobre esta reclamación. En todo caso, Saiz reprochó a Ayuso, las manifestaciones que hizo para oponerse a la petición. “Me pregunto por qué Ayuso, cada vez que hace una declaración, debe insultar y faltar al respeto a una parte de la población”, sentenció Saiz.La polémica sobre el traslado del
Guernica ha emergido después de que el lendakari, Imanol Pradales, aprovechara su encuentro en la Moncloa con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para reclamar el traslado del cuadro de Picasso. El
Museo Reina Sofía, donde se encuentra la obra, se opone al traslado sobre la base de un informe técnico que desaconseja cualquier movimiento por su estado de conservación.Ayuso reactivó la polémica el pasado fin de semana al asegurar que la pretensión del
Gobierno Vasco es “cateta”. Según Ayuso, “no tiene sentido ir al origen de todas las cosas según nos convenga, porque, entonces, habría que llevar toda la obra de Picasso a Málaga”.