Actualizado Mi�rcoles, 8 abril 2026 - 00:02La
Audiencia Provincial de Madrid inici� ayer el juicio con jurado popular contra dos conductores acusados de protagonizar una carrera ilegal en los t�neles de la
M-30 que termin� con la muerte de un m�dico de 35 a�os en julio de 2021. La Fiscal�a solicita para ambos 15 a�os de prisi�n por delitos de conducci�n temeraria, homicidio y lesiones.En la primera sesi�n se procedi� a la selecci�n del jurado y a la exposici�n de los informes previos. El fiscal especializado en Seguridad Vial defendi� que los hechos no constituyen un simple accidente, sino un �acto consciente�, al considerar que los acusados participaron en una carrera �absolutamente temeraria� durante cerca de cuatro kil�metros en un tramo limitado a 70 km/h.Seg�n la acusaci�n, ambos conductores circularon a velocidades que alcanzaron los 180 kil�metros por hora, realizando maniobras peligrosas como adelantamientos en zigzag, cambios bruscos de carril y circulaci�n en paralelo. Estas conductas, subraya el fiscal, evidencian que los implicados eran plenamente conscientes del riesgo extremo que generaban.El siniestro ocurri� el 25 de julio de 2021, en torno a las 11:30 horas, en sentido A-3. Durante varios minutos, los veh�culos implicados convirtieron el t�nel en un circuito improvisado hasta que uno de ellos colision� contra un coche que circulaba correctamente. El impacto provoc� un accidente en cadena. En el veh�culo alcanzado viajaba Juan Alfredo L�pez, m�dico de la Fundaci�n Jim�nez D�az, que regresaba de trabajar. Ten�a 35 a�os, estaba casado, ten�a una hija y su mujer estaba embarazada de su segundo hijo. Falleci� en el acto como consecuencia del brutal choque. Fue el primer m�dico de su hospital en vacunarse contra el Covid. Bajo los efectos de las drogasLa Fiscal�a destaca adem�s que uno de los acusados conduc�a bajo los efectos de drogas -coca�na, cannabis y otras sustancias- y sin permiso de conducir, mientras que el otro abandon� inicialmente el lugar de los hechos, aunque posteriormente se entreg� a la Polic�a.Entre las pruebas que se presentar�n en el juicio figuran grabaciones de las c�maras de tr�fico que recogen todo el recorrido, testimonios de agentes de la Polic�a Municipal, informes periciales y llamadas al 112 realizadas por conductores que alertaron de la conducci�n peligrosa.Las acusaciones particulares, ejercidas por la viuda y los padres de la v�ctima, sostienen que se trata de un caso de homicidio con dolo eventual, al entender que los acusados asumieron conscientemente la posibilidad de causar la muerte. "Se sab�a que alguien pod�a morir", han se�alado.Por su parte, las defensas cuestionan la validez de las mediciones de velocidad y consideran que los hechos deben calificarse como homicidio imprudente. El abogado de uno de los acusados ha se�alado que su representado "est� arrepentido y no dejar� de arrepentirse jam�s" y que por ello va a reconocer hechos pero ha declarado que fue un accidente causado por una imprudencia grave pero no un homicidio intencionado por lo que la pena a imponer debe ser menor. Este mismo letrado se�al� que la Fiscal�a tiene intereses pol�ticos en este juicio ya que desde hace tiempo el Gobierno intenta agravar conductas viales que acaban en fallecimiento para que parezca que le importan los temas de tr�fico y que legisla a base de imponer castigos m�s duros, seg�n Efe. Estado de uno de los coches tras el accidente en la
M-30.EMERGENCIAS MADRIDLa abogada del otro conductor enjuiciado ha estimado que su defendido no condujo de la forma temeraria que dicen las acusaciones, sino que incluso fue v�ctima de la conducci�n de R.M.F. y que lleg� a temer por su vida y por la de su pareja, que viajaba con �l.El fiscal tambi�n ha solicitado una indemnizaci�n superior a 1,29 millones de euros para la familia de la v�ctima, destinada a su viuda, sus hijos y sus padres. Parte de esta cantidad ya ha sido abonada por las aseguradoras.El juicio continuar� en los pr�ximos d�as con la pr�ctica de pruebas y la declaraci�n de testigos y peritos, en un proceso que deber� determinar el grado de responsabilidad penal de los acusados en uno de los siniestros m�s graves registrados en la
M-30 en los �ltimos a�os.