Por muchos detalles técnicos que maneje
Xavi Pascual, por muchos análisis estratégicos, visualizaciones de videos, estudios de adversarios y gestiones de estadísticas que se revisen en los despachos, al
Barça le faltan el alma en el vestuario y el cerebro en la pista.Los azulgrana juegan sin bases, con
Juan Núñez,
Laprovittola y ahora
Satoransky en la enfermería, y bajo esas condiciones no hay manera, no hay orden ni concierto. Ni
Punter ni
Clyburn –ni mucho menos
Vesely– solucionan nada, y el equipo vive con el agua al cuello, definitivamente condicionado en esta Euroliga: si este martes ante
Panathinaikos se estaba jugando una final, y fracasaba en el empeño, el viernes se juega otra, esta vez en
Mónaco.Absolutamente desarbolado en todos los frentes, ni siquiera a remolque en el marcador –la ventaja del
Panathinaikos se había hecho insoportable demasiado pronto–, el
Barça entraba en el tercer cuarto con 17 puntos de desventaja (38-55), apenas sostenido, como por un hilo, por los triples de
Miles Norris (tres en los dos primeros cuartos), el mismo gigantón que, justo antes del descanso, le declaraba a los micrófonos televisivos:–Solo a base de triples no vamos a ninguna parte.Un hipermotivado
Juancho Hernangómez (“hay que seguir apretando el acelerador”, declaraba), y también Nigel Hayes-Davis, Mathias Lessort y Cedi Osman se daban un festín ante un Palau atónito que, minuto a minuto, observaba cómo se disparaban las diferencias entre el anfitrión y el visitante hasta parámetros sonrojantes, ya de –31 (53-86) cuando se entraba en el último cuarto, sin solución ni reacción posible.(A nadie debería confundirle el parcial de 18-0 para los azulgrana en el tramo final; a esas alturas, el
Panathinaikos ya se había retirado al vestuario).El Joventut fuerza el tercer partido ante el AEK en la Liga de CampeonesBendecido por el estado de inspiración de Jabari Parker (12 puntos), el acierto de Ruzic bajo el poste (9 puntos) y el compromiso de Ricky Rubio (seis asistencias y cinco rebotes), el Joventut arrollaba este martes al AEK Atenas (88-66) en el segundo partido de la serie de cuartos de la Liga de Campeones y forzaba el tercer choque, el desempate que deberá disputarse el miércoles próximo en Atenas (si finalmente se adjudicase la eliminatoria, la Penya disputaría la ‘Final Four’ de la competición en su propio pabellón, el Olímpic de Badalona). La presión de Badalona ha jugado a favor de su equipo (27-13 en el primer cuarto; 53-31 al cierre del segundo), que se manejaba siempre con holgura hasta alcanzar ventajas próximas a los treinta puntos (66-38 a mitad del tercer cuarto), para acogotar a un adversario casi siempre rendido y resignado. No pinta nada mal este Joventut recompuesto, ahora formado por un abanico de veteranos de guerra que no se asustan en los grandes compromisos –Rubio, Parker, Hanga, también Tomic, ahora lesionado–, y que busca redondear un año ilusionante, un regalo para esta ciudad del baloncesto.Se espesa esta eterna liguilla de la Euroliga (ni más ni menos que 38 jornadas) cuando se asoma el desenlace, y el
Barça empieza a parecerse al de los últimos años, no hace los deberes y no encuentra su identidad.“Será mejor que olvidemos este partido lo antes posible. Ellos han sido superiores en todas las facetas del juego. Cuando nos han cogido ventaja nos hemos mostrado sin carácter. Por lo menos, aún tenemos el pase en nuestra mano”, decía al final
Xavi Pascual, cariacontecido, cuyo plantel se enfrenta ahora a los trabajos y los días.Tras sus dos últimos derrotas, el
Barça ha caído a la octava plaza, comprometiendo su acceso al play in (necesita ser Top 10) tras haberle dado alas a dos rivales directos, el Zalgiris (la semana pasada) y el
Panathinaikos, ayer.
Barça, 79 -
Panathinaikos, 93Ficha técnicaBarcelona: Marcos (2),
Punter (10),
Clyburn (10), Shengelia (10),
Vesely (0); Cale (10), Norris (15), Darío Brizuela (2), Willy Hernangómez (2), Joel Parra (18).
Panathinaikos: Grant (2), Kendrick Nunn (14), Lessort (10), Osman (21),
Juancho Hernangómez (12); Shorts (6), Sloukas (12), Hayes-Davis (14), Mitoglou (2), Faried (0), Grigonis (0).Licenciado en Derecho (UB) y Periodismo (UPF). En La Vanguardia desde 1995. Estuvo en Sociedad, Política y Economía. Hoy escribe retratos y columnas en Deportes. Autor de 'Soñé que estaba vivo' y 'Soy un superhéroe'