Por la mañana, dos familiares para tratar de desmontar las acusaciones . Por la tarde, una testigo que se dedica a desbaratar parte de esos relatos . Los primeros,
Víctor Ábalos, hijo mayor de
José Luis Ábalos , y
Joseba García, hermano del exasesor y 'hombre para todo' Koldo . La segunda,
Jésica Rodríguez, expareja del exministro de Transportes que se habría beneficiado de las presuntas actividades corruptas de los integrantes de la trama -véase enchufes en empresas, disfrutar de un piso de lujo o regalos- que ahora se ha empezado a juzgar en el
Tribunal Supremo . A la espera de las esperadas declaraciones que presten los acusados, para lo cual habrá que esperar a los últimos días del juicio a finales de abril, las primeras comparecencias ya han dado lugar a las primeras contradicciones entre los testigos. La condición de todos es que deben decir la verdad a riesgo de enfrentarse a un procedimiento penal por falso testimonio. Cierto es que
Víctor Ábalos y
Joseba García son familiares de los acusados, y el tribunal así se lo recordó y por eso se les dispensa la obligación de declarar sobre lo que pueda comprometerles. Eso sí, ninguno hizo uso de esa dispensa. El primero en declarar,
Víctor Ábalos, dijo no ser el "custodio del dinero de nadie", lo que viene a significar que no repartió comisiones, y que ingresos y dinero en efectivo que dio a su padre era para "ayudarle" en lo que pudiera ir necesitando . Básicamente, el hijo vino a decir que cuando su padre se divorció, su situación económica no precisamente boyante. Por la tarde, fue el turno de
Jésica Rodríguez, que habló de viajes, billetes de avión, el alquiler de un piso en una torre de lujo de
Madrid y regalos varios no precisamente baratos que, según ella, pagaba siempre Ábalos. Incluso cuando la relación entre ellos ya había terminado. Mucho más entera que la primera vez que declaró en el Supremo, durante la fase de instrucción, las defensas de Ábalos y
Koldo García intentaron que confesara una vinculación con el comisionista
Víctor de Aldama -el tercer acusado- anterior a la relación con el exministro, e incluso el abogado de este mencionó la prostitución. Ella se mantuvo firme y lo negó todo. Ni siquiera dijo saber que el piso de
Plaza de España en el que vivió varios años lo pagaba realmente Aldama. Según ella, "todo lo pagaba el señor Ábalos". Sobre la figura de
Jésica Rodríguez también giró parte de la testifical de
Joseba García. El hermano de Koldo, imputado en la parte que investiga del caso la Audiencia Nacional, se preparó su declaración a conciencia con su abogada y ofreció una versión radicalmente distinta del supuesto enchufe de la expareja del exministro en dos empresas públicas, Ineco y Tragsatec. Para Joseba,
Jésica Rodríguez no era en absoluto su subordinada en dichas empresas, que no sabía si trabajaba "mucho o poco" , que era una compañera de trabajo más. Pero también que tenía muy buena relación con ella, hasta de confianza. Y todo lo enmarca en "favores personales", como cuando pagó, según él, un par de mensualidades del piso de
Plaza de España cuando Aldama dejó de pagarlo. La declaración de
Jésica Rodríguez no coincide en muchos puntos. Ni tanta confianza ni llegó a trabajar en Ineco y Tragsatec. Contratada sí, pero no realizó ninguna función . De su paso por esta segunda empresa, ni se acuerda. En la primera, lo único que reporta son "algunos partes de asistencia". Y los que no hizo ella, los hizo Joseba. De este, solo sabía cuando había que hacer alguna gestión sobre su contrato, pero como no hizo labores profesionales en Ineco o Tragsatec, poca relación relató
Jésica Rodríguez. Según ella, le conoció cuando se formalizó su declaración en Ineco, le dijo si necesitaba alguna cosa y él contestó negativamente. " Yo solamente tenía que hacer lo que Joseba y Koldo me pidieran . Yo cobraba y estaba a la espera de lo que me dijeran lo que tenía que hacer", remachó. La conclusión de su testifical es que nunca llegó ninguna instrucción. Y lo cierto es que las supuestas irregularidades en la contratación de
Jésica Rodríguez en las dos empresas públicas quedaron patentes después con otros dos testimonios, los de dos trabajadoras que expusieron las anomalías que detectaron. En Ineco, el departamento de selección no terminó el proceso oficial y dos días después,
Jésica Rodríguez ya estaba contratada. La exresponsable del proyecto de Tragsatec afirmó que Ignacio Zaldivar, por entonces alto cargo de Adif, la llamó para decirle que "dejara en paz" a
Jésica Rodríguez después de la insistencia manifestada para que hiciese su trabajo.