La
Agencia Tributaria da el pistoletazo de salida este miércoles a una nueva campaña de la renta en la que más de 20 millones de contribuyentes están llamados a saldar cuentas con el fisco por sus ingresos recibidos en 2025. La campaña, que se extenderá hasta el próximo 30 de junio, estará marcada por unas previsiones de recaudación que se antojan (un ejercicio más) de récord y por la sombra de la no deflactación del impuesto. El año pasado,
Hacienda recaudó un total de 6.950 millones de euros durante el periodo de liquidación del
IRPF. Unos fondos que se suman a otros 127.000 millones que ingresó en materia de retenciones sobre distintas rentas, que son la principal vía por la que trabajadores, autónomos y empresarios cumplen con sus obligaciones. Los borradores de la liquidación 2025, que se empezarán a liquidar a partir de este miércoles, llegarán previsiblemente con más ingresos que declarar que el año pasado. Hay que tener en cuenta que en la campaña de la renta es el escenario en el que se liquidan las rentas que no están sujetas a retención, pero que sí deben pasar por la caja del fisco. Las ganancias por la venta de un piso, por la recogida de beneficios en inversiones financieras, los dividendos o los ingresos procedentes del alquiler se liquidan durante este periodo. Rentas que, a juzgar por el comportamiento de los mercados el año pasado, previsiblemente se habrán incrementado. Hay que tener en cuenta que los precios del alquiler y de la compraventa de vivienda alcanzaron cifras récord el último ejercicio, que también fue testigo de un máximo en 18 años en el volumen de operaciones. Además, el
Ibex 35 cerró con una subida cercana al 50% en un solo año, la mayor en tres décadas. Más allá de ello, el mercado laboral incorporó 600.000 nuevos puestos de trabajo , nuevas rentas que también pasarán por la caja de la
Agencia Tributaria. Además, como los salarios siguieron subiendo (aunque sin grandes ganancias de poder adquisitivo), los tipos medios efectivos del impuesto subirán también. En este sentido, El Consejo General de Economistas (CGE) advirtió el martes de que la no deflactación del
IRPF a nivel estatal —es decir, el hecho de no haber adaptado los tramos del impuesto a las fuertes subidas de los precios del consumo desde hace una década— seguirá elevando la presión fiscal que afrontan los contribuyentes. Según calcula el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), integrado en el propio CGE, no haber ajustado el impuesto a la inflación acumulada entre 2022 y 2026 (un 18%) supondrá que un contribuyente que ingresara 30.000 euros llegará a pagar 350 euros más que si se hubiese adaptado el tributo. En cambio, otro con unos ingresos de 70.000 euros abonará unos 760 euros adicionales. Las novedades de la campaña Una de las principales novedades de la campaña de este año es la deducción para las rentas del trabajo inferiores a 18.276 euros, que ascenderá a 340 euros para quienes perciban, como máximo, los 16.576 euros del salario mínimo interprofesional (SMI) de 2025. De esta forma, el SMI quedará exento. Aquellos contribuyentes que declaren rentas del trabajo entre esa cuantía y los 18.276 euros también podrán aplicarse la deducción, por una cantidad que va reduciéndose a medida que va aumentando la renta. Por otra parte, el tipo que grava las rentas del ahorro a partir de los 300.000 euros se eleva del 28 al 30%. Este ejercicio fiscal destacan, además, la exención para las ayudas relacionadas con los incendios forestales -el del año pasado fue un verano devastador-. Se mantienen las deducciones por compra de vehículo eléctrico, mejora de la eficiencia energética de los edificios, aportaciones a planes de pensiones, inversión en vivienda habitual adquirida antes de 2013 o donativos a entidades sin ánimo de lucro. La renta cuenta con nuevas casillas para regularizar las cotizaciones de autónomos en estimación directa, para que los contribuyentes del sector agrícola puedan desglosar los módulos e, incluso, para detallar las ganancias patrimoniales por premios. La aplicación recogerá la información relevante sobre ascendientes y descendientes. Fechas importantes para hacer la declaración Desde este miércoles podrán presentarse las declaraciones por internet, ya sea a través del programa Renta Web o de la aplicación móvil de la
Agencia Tributaria. También estará habilitado el servicio de Renta Directa para casos en los que no sea necesario modificar el borrador. Los contribuyentes que opten por la liquidación por teléfono, a través del programa 'Le Llamamos', podrán hacerlo desde el 6 de mayo; mientras que el plazo para presentarla presencialmente en las oficinas se iniciará el 1 de junio. En cualquier caso, el plazo termina el 30 de junio, salvo para las que salgan a ingresar y vayan a domiciliarse, que deberán entregarse el 25 de junio. Los contribuyentes cuya declaración tenga resultado a ingresar pueden abonar la cuantía por tarjeta o Bizum y solicitar el pago fraccionado. En este caso, abonarán un 60% en el momento de presentar la liquidación y el 40% restante hasta el 5 de noviembre.