A medida que avanzas por la carretera A-382 entre las provincias de
Málaga y
Cádiz, dejas atrás ciudades como
Ronda, los tapices de viñedos y el cielo parece nacer de lo alto de una colina coronada por un castillo. Una postal atemporal tapizada por el verde del parque natural de la
Sierra de Grazalema, el azul de un embalse y la blancura de las casas encaladas.Y es que Zahara -a la que se añadió “de la Sierra” para diferenciarla de la población gaditana de
Zahara de los Atunes- es lo más parecido a un espejismo en las entrañas de
Andalucía.
Zahara de la Sierra, de calles empedradas y casas encaladasGetty ImagesImportante enclave musulmán durante la edad media hasta ser reconquistada por los cristianos,
Zahara de la Sierra supone el perfecto enclave donde hacer una parada, iniciar una de sus rutas en la naturaleza o ascender a su pintoresco castillo. Y es que la posición de la fortaleza la convierte en un faro de interior que proyecta la historia sobre las cumbres.Cuando la historia se elevaEs una mañana tranquila en
Zahara de la Sierra: gran parte del pueblo se ha marchado a la playa en este caluroso agosto y los pocos visitantes se dispersan buscando el frescor por las calles. Bajo un árbol hay dos vecinos charlando a la fresca, en la tienda del centro aún quedan flotadores por vender y el brillante color del embalse espía entre las callejuelas.La plaza del Rey es un lugar ideal para tomar una cerveza bajo las pérgolas y disfrutar del bullicioSe trata de perderse, pero, si quieres iniciar un recorrido, puedes visitar emblemas como la iglesia de
Santa María de la Mesa, construida en el siglo XVII en el corazón del pueblo y un perfecto ejemplo de arquitectura barroca andaluza. Y si sigues, las calles empedradas se despliegan entre casas encaladas, muros de maceteros y la promesa de una cima cada vez más cercana.También puedes descubrir, de camino, todas las historias entre los tejados donde sobresale la torre del Reloj, cuyo nombre hace alusión al reloj de péndulo ubicado en los restos de la antigua ermita donde hoy se ubica la capilla de
San Juan de Letrán. Esta construcción fue terminada en 1958 y es popular por su fachada de vivos colores, además de su interesante retablo barroco. Iglesia de Santa María de la MesaOrietta GaspariEs la perfecta excusa para detenernos en la plaza del Rey, donde tomar una cerveza bajo las pérgolas y disfrutar del bullicio de este lugar de encuentro y reunión para los vecinos; tomar un helado; degustar la comida típica, o buscar el frescor de una fuente antes de iniciar el empinado paseo final hasta lo alto de la colina.Si decides alcanzar directamente el castillo, puedes ascender por la calle
Ronda en la dirección opuesta a la torre del Reloj. El castillo de
Zahara de la Sierra fue en su momento un antiguo fuerte del reino nazarí de Granada, y aún conserva sus lienzos, además de la torre del homenaje, ideal para explorar a través de su escalera interior.Lee tambiénUna vez hemos explorado las torres, podemos optar por otras alternativas. Una de ellas consiste en realizar la ruta de senderismo de Garganta Verde -2,5 kilómetros-, que discurre por un estrecho desfiladero esculpido por el arroyo Bocaleones y para la que es necesario pedir un permiso en el centro de visitantes. También podemos enlazar con algunos de los once miradores de una ruta que regala diferentes perspectivas del pueblo, desde el mirador de la Alameda Jardín de los Pinsapos, o el Arco de la Villa.Si el calor aprieta, incluso podemos descender hasta el embalse de Zahara-El Gastor, ideal para practicar kayak, relajarse en la orilla o realizar paseos a través de los diversos senderos habilitados. Cerca del embalse también encontramos La Playita, como se conoce en
Zahara de la Sierra al área recreativa que aprovecha una zona del río Arroyomolinos de agua transparente envuelta entre los árboles.A partir de aquí, siempre podemos continuar la ruta en coche hacia Grazalema, quedarnos un ratito más o volver al inicio del pueblo. El flamante mirador del Peñón de la Horca invita a grabar en la memoria una panorámica del pueblo y el castillo en lo alto de la colina que nos hace sospechar que, en efecto, el cielo vuelve a nacer en
Zahara de la Sierra.DelicatessenLa gastronomía de
Zahara de la Sierra es otro de los puntos fuertes del municipio: desde guisos de caza hasta el dulce de membrillo, pasando por vinos locales, platos fresquitos como un típico gazpacho. Y uno de los mejores restaurantes donde tomar un bocado es el Mesón Oñate, con vistas al embalse y perfecto local donde disfrutar de los diversos sabores de la región en forma de cocina casera. La propuesta va desde sus alcachofas hasta los guisos de carne de jabalí o venado, pasando por las croquetas de serranito.