“Para mí, un amigo es alguien a quien le puedes contar cualquier cosa y del que tienes que estar dispuesto a escuchar cualquier cosa”. La respuesta de
Carlos Santos (Murcia, 1977) no es precisamente la que daría su personaje en Solos: en la película de
Guillermo Ríos interpreta a un cirujano plástico exitoso y soberbio, pagado de sí mismo y sobrado de ego cuya bomba de relojería interna se pone en marcha al escuchar la verdad en boca de su mejor amigo, interpretado por
Salva Reina. Con Kira Miró y
Elia Galera se sientan a la mesa para celebrar una cena que comienza de modo divertido y cotilla y acaba con verdades sobre la mesa que ninguno olvidará jamás. “Nos expusimos los cuatro, nos desnudamos mucho. No hay nada adulterado, nos sentimos identificados con lo que rodamos”.Nos expusimos los cuatro, nos desnudamos mucho. No hay nada adulteradoCarlos SantosActorLa película transita entre la comedia y el drama como un espejo para tantas parejas que se verán en ella reflejadas. Cris RíosEl actor que dio vida al atribulado agente
Luis Povedilla en la mítica serie Los hombres de Paco ha probado su versatilidad en producciones tan distintas –y todas de primera– como Ella es tu padre, El crack cero, El hombre de las mil caras, El test o El refugio atómico, entre otras. “¡Eh, que yo he interpretado a muchos galanes en el teatro, chaval!”, bromea en conversación con La Vanguardia al señalarle lo a gusto que se le nota encarnando al atractivo cirujano de Solos.
Carlos Santos ha construido una carrera cambiando de piel continuamente: “He tenido la fortuna de hacer personajes muy diferentes gracias a un físico que me ha permitido no encasillarme. Les debo mucho a directores de casting por concederme la oportunidad de hacer cosas muy diferentes, de comedias para todos los públicos a trabajar bajo la dirección de Icíar Bollaín,
José Luis Garci o
Alberto Rodríguez”.Los hombres de Paco¿El gracioso? Povedilla fue violado y enterrado vivoFue gracias a Los hombres de Paco que el público conoció el talento de
Paco Tous,
Hugo Silva,
Michelle Jenner y de
Carlos Santos, entre otros. Santos, Goya en 2018 por El hombre de las mil caras, estará siempre agradecido al personaje que le dio la fama. “Le estoy eternamente agradecido; creo que es el personaje al que le debo el resto de mi carrera. Lo interpreté durante cinco años y me dio la oportunidad de que mucha gente me conociera y también directores de casting, directores y directoras de cine, abriéndose un abanico de posibilidades laborales tremendo. Además, fue una escuela de interpretación brutal:
Luis Povedilla era el tontito, el gracioso, pero hice secuencias terribles: me violaron en la cárcel, me pusieron un hermano gemelo, fui padre, me divorcié, me enterraron vivo, me pusieron tetas… Me hicieron de todo. El training actoral que supuso para mí ese personaje fue acojonante”.Solo el autor sabe que el postre contiene marihuana.Cris RíosNo supone un spoiler avanzarle al espectador que será un pastel de marihuana el elemento que reviente la cena, dado que el muchas veces insoportable cirujano que interpreta Santos se pone con ello al arrancar la película. A él no se le ocurriría fechoría semejante: “He sido siempre bastante comedido pero si debo responderte a lo más temerario que he hecho en mi vida, es ser padre a los 48 años. A veces creo que no soy del todo consciente de lo que hemos hecho (risas). Ya estoy notando los dolores de espalda, las noches sin dormir… Bueno, al menos ya tenemos callo en eso de no dormir”.La película transita entre la comedia y el drama como un espejo para tantas parejas que se verán en ella reflejadas: “Una vez que se quitan esas máscaras, volver a mirarse a los ojos como como las personas que se enamoraron solo se consigue con la comunicación. En una pareja es básico hablar, hablar y hablar”, explica Carlos. “Hay una primera fase en la que todos nos ponemos estupendos para impresionar, queremos enseñar nuestra mejor versión y tapamos los defectos. Lo mejor es que esa versión se parezca lo más posible a nosotros y que se tarde poco en mostrar cómo somos realmente porque entonces no habrá nada que ocultar. Como dijo Jack Nicholson en Mejor imposible: ‘Tú me haces querer ser mejor persona’. Si la persona que tienes al lado potencia tus virtudes y minimiza tus defectos, surge lo mejor de cada uno. Y es lo que debemos aspirar, alguien al lado que te impulse a ser mejor cada día”.El otro gran pilar en que se apoya el filme es la amistad. O sus límites. Tomás (
Salva Reina) lo pone contra las cuerdas cuando el cirujano presume de las mujeres que se lleva a la cama. Le llama cabrón en la cara. Por ellas, por él y por su esposa. “Si tú quieres contarle a tu amigo tu verdad, tienes que estar dispuesto a que él te diga qué piensa de ella y que te haga reflexionar. Eso es una amistad. Los demás son conocidos, gente que te baila el agua. El amigo de verdad es te mira los ojos y te dice, “Te estás equivocando y porque soy tu amigo y te quiero, te lo digo”.Entre Paris Hilton y Umberto Eco. Licenciado en Derecho por la UB y en Periodismo por la UPF, colaboro con La Vanguardia desde 2016. Antes, en Vanity Fair, Grazia, Vanitatis, Corazón TVE, Qué Leer y Lecturas.