“
Fred Astaire no solo bailaba, sino que enseñó a sus profesores a transmitir exactamente lo que quería que sus alumnos sintieran y aprendieran”, explica
Victoria Di Vicenzo, directora del centro de baile
Fred Astaire Dance Studios que este jueves abre sus puertas en
Barcelona. Se trata de la primera escuela que la compañía, fundada por el bailarín en Nueva York en 1947, inaugura en España. Inspiradas en el legado de
Fred Astaire, sus academias de baile –unas 300 en todo el mundo– trasladan la elegancia y precisión del cine musical al aprendizaje del baile social.
Fred Astaire alcanzó la fama en
Hollywood durante las décadas de 1930 y 1940. Junto a
Ginger Rogers protagonizó algunas de las películas más reconocidas del género musical. En 1947 fundó su primera academia con el objetivo de acercar el baile al público general como una actividad social accesible. Hoy, su filosofía sigue viva en cada clase, “donde el aprendizaje del baile combina técnica, confianza y disfrute compartido”, apunta Di Vicenzo.Los profesores
Pau Edo y
Marie-Hélène Desrochers frente a la escuela de baile de
Fred Astaire, situada en la calle ParísIgnasi VeraEl sistema formativo comienza con las primeras fases, donde el aprendizaje se centra en el control corporal, el equilibrio, la coordinación y la confianza, más que en la ejecución de coreografías complejas. “Lo importante al principio es que el alumno gane soltura, pierda la vergüenza y se sienta cómodo en su propio cuerpo”, añade Di Vicenzo. La metodología se inspira en la concepción del baile social que defendía
Fred Astaire, entendida como una herramienta de conexión y disfrute compartido.El centro combina clases privadas –que se adquieren en paquetes y permiten un seguimiento personalizado con el profesor– con clases grupales, donde se aprenden pasos y técnica, y prácticas sociales, en las que los alumnos aplican lo aprendido en un entorno más libre y participativo. Estas últimas son ilimitadas para quienes contratan las clases privadas. Además, el sistema ofrece flexibilidad horaria y la posibilidad de asistir a diario, así como de combinar distintos estilos de baile, desde ritmos latinos hasta bailes de salón o swing. Los alumnos pueden inscribirse tanto en pareja como de forma individual.Marie-Hèléne Desrochers y
Pau Edo son los profesores que estrenarán la escuela. Dedicándose a la enseñanza del baile toda su vida, han sido seleccionados cuidadosamente por su largo repertorio en el mundo del baile y las competiciones. Mientras Pau, con experiencia previa en
Fred Astaire Dance Studios de Estados Unidos, proviene del mundo del ballroom, a Marie, especializada en bailes caribeños y latinos, la contactaron tras decidir mudarse a España. Ambos se reúnen semanalmente -y de forma online- con coaches de Estados Unidos para garantizar la coherencia del método y aprender los veinte estilos de baile que se impartirán: “Estamos formándonos ambos para poder llegar a todos los niveles y que haya variedad para los alumnos”, anotan. El recorrido formativo para quienes participen incluye distintos niveles que reconocen el avance del estudiante. Este se inicia con los certificados de Principiante y Fundamentos Sociales hasta Bronce, Plata y Oro, con diplomas acreditativos y reconocimientos que premian la progresión del alumno. A partir del Bronce –que cuenta con cuatro subniveles– se activa el sistema de trofeos. Para aquellos que llegan al final de este curso y buscan un mayor nivel de exigencia, el estudio también ofrece la posibilidad de participar en competiciones Pro-Am, en las que el alumno compite junto a su profesor frente a parejas de otras academias. “El alumno puede llegar hasta donde quiera. Nuestro objetivo es acompañarlo en el proceso”, confiesa la directora.
Ginger Rogers y
Fred Astaire en 'En alas de la danza' (1936)Otras FuentesActualmente, en un momento en el que el concepto de “longevidad” gana protagonismo en el ámbito del bienestar, Di Vicenzo cuenta que la danza emerge como una disciplina especialmente completa y que se presenta como una actividad intergeneracional que combina ejercicio físico con coordinación, memoria y estímulos musicales que activan el cuerpo y la mente. En este contexto, el baile se posiciona como una herramienta integral que promueve la salud, la vitalidad y la calidad de vida en todas las edades.La apertura del nuevo estudio en
Barcelona no solo amplía la oferta cultural y deportiva de la ciudad, sino que redefine la manera de entender el baile social, presentándolo como un medio para la salud y el desarrollo personal. Más allá de las clases y los talleres, el espacio invita a explorar la danza como un lenguaje universal, capaz de conectar emociones, recuerdos y personas. La escuela está situada en la calle París, 143, Eixample, y abre de lunes a viernes de 14:00 a 22:00h y los sábados de 10:00 a 18:00h.