La nueva empresa pública estatal de vivienda,
Casa 47, lanzó hace casi un mes una oferta pública de 100 millones de euros para comprar pisos a particulares y empresas, con el objetivo de que pasen a manos públicas y ampliar así el parque de alquiler asequible. Fuentes de la entidad explican que ya han recibido las primeras solicitudes, de momento únicamente de particulares, aunque el organismo presidido por
Leire Iglesias tiene la mira puesta en las carteras de viviendas que los fondos de inversión se están planteando vender. Desde
Casa 47 estiman que con la partida movilizada podrían captar unos 500 ó 600 pisos.La oferta de compra lanzada por el organismo adscrito al
Ministerio de Vivienda pretende aprovechar la desinversión por parte de fondos privados para aumentar el parque en manos del
Estado. En los últimos meses son varios los fondos de inversión que han anunciado su intención de deshacerse de parte de las cartera de pisos de alquiler engrosadas durante la crisis a cuenta del parque de viviendas protegidas. El sector inmobiliario estima que el cambio de estrategia de los fondos, que aducen falta de seguridad jurídica y descontento con la regulación del mercado del alquiler, podría desencadenar la salida de hasta 40.000 viviendas.Fuentes de
Casa 47 reconocen que haber tenido contactos con los grandes fondos antes de poner en marcha la oferta pública de viviendas para plantearles la opción de que sea el
Estado quien compre esas carteras, con el objetivo de que esos pisos sigan teniendo no solo una rentabilidad económica sino también "social". Desde la entidad presidida por Iglesias aseguran que algunos de estos grandes inversores les han mostrado interés en esta fórmula, aunque por el momento no han recibido ninguna solicitud de compra. Confían en que apuren los plazos y lo hagan cerca del 9 de julio, fecha en el que termina la primera fase de recepción de solicitudes.Fuentes de
Casa 47 creen que este mecanismo puede ser una vía fácil para los fondos que busquen deshacerse de viviendas, a la vez que lo consideran la forma "más rápida, transparente y segura" de acelerar la ampliación del parque estatal de vivienda asequible, con la meta de llegar a la media europea de un parque público del 8% y con un modelo contrario al que en el pasado permitió la descalificación de VPO. Desde la empresa pública aseguran tener capacidad para poner más fondos sobre la mesa y lanzar una nueva convocatoria en caso de que la actual sea un éxito sin necesidad de que para ello haga falta aprobar unos nuevos Presupuestos Generales. No obstante, remarcan que esta no es la única iniciativa del Gobierno para ampliar el parque público, sino que también, por ejemplo, se está impulsando la colaboración público-privada para nuevas promociones de viviendas y se están haciendo nuevos desarrollos urbanísticos como el de Campamento, en Madrid.Vacías y en zonas tensionadasLa convocatoria para comprar casas por parte del
Estado se abrió a mediados de marzo. Los propietarios, tanto particulares como empresas, tienen cuatro meses para presentar ofertas por sus inmuebles. Las viviendas deben estar vacías desde antes del inicio de la convocatoria y libres de cargas y han de tener entre 40 y 120 metros cuadrados. Se excluyen las casas unifamiliares y las ya calificadas como vivienda protegida. Además, han de ser viviendas exteriores y sin dormitorios ciegos y deben contar con ascensor si están por encima de un cuarto piso, así como tener pasada la Inspección Técnica de Edificios.Un vez recibidas las ofertas, se valorarán individualmente y se ordenarán siguiendo un serie de criterios. En concreto, se dará prioridad a los pisos ubicados en zonas donde las familias destinan más del 30% de sus ingresos a costearse la vivienda, hayan sido declaradas o no formalmente como zonas de mercado tensionado al amparo de la ley de vivienda. También se dará preferencia a los lotes de viviendas -un edificio completo, por ejemplo-, frente a las ofertas individualizadas. Asimismo, también se tomarán como criterios la accesibilidad de la vivienda y su eficiencia energética. Fuentes de
Casa 47 señalan que también se dará prioridad a las ofertas "buenas" en términos económicos, lo que no significa que se vayan a comprar las más baratas, sino las que se ofrezcan con mayor diferencia con respecto al valor de tasación.Para fijar el precio de compra se tomará como referencia la propuesta planteada por el propietario, la tasación que encargue
Casa 47 —con la que también se comprobará el
Estado del inmueble y su correspondencia con la documentación presentada— y lo que costaría la vivienda en base a los datos de precio medio de venta del metro cuadrado que recoge la estadística del Colegio General del Notariado, por zonas. El precio final será el menor de estos tres valores. Fuentes de la entidad explican que de esta manera se pretende evitar pagar precios por encima de los del mercado. Se puede incluir hasta un 10% adicional si se prevé que haya que realizar algún tipo de reforma. Una vez finalizada esta fase de concurso, con el dinero que quede se prevé la compra directa de viviendas a particulares y empresas, ya sin competir todas las ofertas entre sí sino negociando directamente
Casa 47 con cada propietario. Se trata de la primera vez que desde el
Estado se pone en marcha una iniciativa de este tipo. En la antigua Sepes cuentan con el precedente de la compra de viviendas a particulares impulsada hace año y medio en las zonas afectadas por la trágica DANA de 2024 para buscar un alternativa habitacional a quienes se quedaron sin casa, aunque señalan que la oferta pública actual es muy diferente porque no es tan localizada y no responde a la urgencia de la emergencia como entonces, sino que tiene un objetivo mucho más ambicioso de ampliar el parque de vivienda asequible.