Cuando Mar�a Sol M�ndez cumpli� 15 a�os, su fiesta fue diferente a la de cualquier amiga de su grupo. Casi 24 a�os m�s tarde, ya con 38, su vida es tambi�n diferente a la de cualquier amiga.Si en 2002, la fiesta de 15 de Mar�a Sol incluy� a cinco futbolistas del Club Deportivo Espa�ol que se quedaron toda la tarde y la noche, cortaron la tarta y le cantaron el feliz cumplea�os junto a su familia y amigos, en 2026 Mar�a Sol ya es la presidenta M�ndez, la jefa de todos ellos, de esos futbolistas que la encandilaban de adolescente y a los que tiene que encontrar la forma de pagarles el sueldo hoy.�Mi regalo de 15 fue en el partido que le ganamos a
Ferro por la final del ascenso de 2002. En el entrenamiento, los jugadores me grabaron mensajes de felicitaci�n, y a la fiesta vinieron cinco, con sus parejas, y se quedaron toda la noche. Los chicos de la radio del club, Furia Espa�ola, transmitieron detalles de la fiesta�, recuerda M�ndez durante una entrevista con Cr�nica en el modesto despacho de la presidencia del Deportivo Espa�ol, un club hist�rico del f�tbol argentino que lleva a�os agonizando y ahora tiene una nueva oportunidad. Con una mujer al frente.Para saber m�s�Soy la s�ptima mujer en la historia del f�tbol argentino en presidir un club, la primera en el Deportivo Espa�ol, la primera del ascenso y la primera en un club de la Capital Federal�, enumera con orgullo M�ndez, una abogada que hasta hace unos meses dedicaba su vida a la pol�tica. Integrante de la Legislatura de la Ciudad Aut�noma de
Buenos Aires (CABA), era uno de los 60 legisladores que daban forma al cuerpo legal de la capital
Argentina. En la vereda opuesta al kirchnerismo, cuando gobernaba el pa�s, pero tambi�n a distancia del mile�smo que domina hoy la
Casa Rosada.Soltera, sin pareja y sin hijos (�pero con nueve sobrinos�), las energ�as de M�ndez est�n puestas en recuperar al Deportivo Espa�ol, que tuvo �pocas de �xito en la Primera Divisi�n
Argentina, pero que hoy languidece en la Primera C Metropolitana, la cuarta divisi�n.El estadio y el resto de las desvencijadas instalaciones deportivas del Espa�ol est�n ubicadas en el Bajo Flores, la zona sur de
Buenos Aires, el �rea menos favorecida de la capital
Argentina.El sabor espa�olista est� en cada detalle. En un pasillo del club, entre el escudo del equipo y el de Espa�a, un torero pega un pase de pecho.SEBASTI�N FESTFundado el 12 de octubre de 1956, el club encaden� 14 temporadas consecutivas en la primera divisi�n del f�tbol argentino, entre 1985 y 1998. Lo presid�a el inefable Francisco R�os Seoane, una especie de Jes�s Gil en la
Argentina, con trazas de Manuel Fraga. R�os Seoane hizo so�ar a lo grande a sus m�s de 25.000 socios, pero d�cadas despu�s, la realidad es la de un club que no solo lucha por su supervivencia futbol�stica, sino por la f�sica.El Deportivo Espa�ol era un club orgulloso de su estadio —�mejor que el de algunos clubes de primera�-, pero tambi�n de sus pistas de tenis y de su complejo de piscinas. Hoy no queda nada de eso, s�lo el estadio y campos de entrenamiento. El club perdi� 10 de sus 19 hect�reas en la primera d�cada de este siglo, tras un complejo proceso de quiebra en los turbulentos a�os 90. La ciudad de
Buenos Aires le hab�a cedido 18 hect�reas en comodato, y cuando se decidi� que la capital
Argentina tuviera su propia polic�a, el gobierno del entonces alcalde, Mauricio Macri, a�os m�s tarde presidente, recuper� diez de esas hect�reas. Luego Jorge, primo del ex presidente y hoy alcalde de
Buenos Aires, pidi� una hect�rea y media m�s para instalar all� la escuela de bomberos.Desde la Legislatura de la capital
Argentina, M�ndez batall� para lograr que el �Club Social Deportivo y Cultural Espa�ol de la Rep�blica
Argentina�, tal su nombre completo, obtuviera un permiso de uso por 100 a�os del predio que ocupa. Un predio enclavado entre unas calles muy simb�licas, las avenidas Santiago de Compostela, Asturias y Casta�ares. Finalmente fueron 20, con opciones de renovaci�n.NUEVA EQUIPACI�N... CON MAPA INCLUIDOHija de un ovetense y nieta de espa�oles, M�ndez tiene una obsesi�n: reconectar al Deportivo Espa�ol con Espa�a. Y tiene suerte, porque el nuevo embajador de Espa�a tras la crisis entre Pedro S�nchez y Milei ama y conoce el deporte, muy especialmente el f�tbol. Joaqu�n Mar�a de Ar�stegui Laborde estuvo al frente del Consejo Superior de Deportes (CSD) entre 2020 y 2021, y M�ndez no olvida que cuando le pidi� ayuda, el diplom�tico reaccion� de inmediato.Las banderas de Espa�a y de
Argentina se funden en cada cartel de los que pueblan este club, ubicado en el barrio de Bajo Flores.SEBASTI�N FEST�Le mand� un correo al embajador y el embajador enseguida se puso al hombro la causa, de hecho, fue uno de los primeros que me salud� y me felicit� al haber ganado las elecciones el 8 de marzo. Estamos trabajando en una estrategia para recuperar a la colectividad espa�ola en el club, desde colocar en nuestra camiseta las 17 comunidades y las dos ciudades aut�nomas de Espa�a, hasta encontrar lugar para todas las provincias�.
Argentina es hogar de la mayor comunidad de espa�oles en el exterior, hasta el punto de que
Buenos Aires se convertir� en la tercera ciudad de Espa�a en t�rminos de ciudadanos habilitados para votar una vez que se completen los procesos de naturalizaci�n derivados de la Ley de Memoria Democr�tica.Para saber m�s�Queremos que los espa�oles en
Argentina vuelvan a sentir este club como propio, y esto va m�s all� de cualquier estrategia�, insiste M�ndez.La presidenta es elegante y no pone el acento en las necesidades econ�micas del club, pero que el Deportivo Espa�ol necesita patrocinadores y dinero —�por qu� no de empresas e instituciones espa�olas?— es innegable.El club est� en decadencia, desde los pocos socios que pagan la cuota social mensual (�unos 200�) y los que votaron en las elecciones que gan� 154 a 103, hasta la evidente necesidad de renovar y actualizar la infraestructura. Pero, al mismo tiempo, en el barrio se palpa la necesidad de que el Espa�ol renazca. Hay sed de club y de f�tbol.�Quiero hablar con la presidenta, quiero ayudarla�, dice a Cr�nica Manuel, un entrenador de f�tbol que estudia el predio desde la entrada al club. A metros de �l, un par de centenares de adolescentes que vienen a entrenarse o probarse en el club. �Veo que est�n cambiando los m�todos de entrenamiento, me gusta lo que est�n haciendo�, a�ade.En su despacho, M�ndez, que vive de su trabajo de abogada y dice ir los siete d�as de la semana al club, habla del �rompecabezas� que implica presidir el Espa�ol tras llegar como la l�der de la oposici�n que desbanc� al oficialismo.PROYECTO FUTURO CON UN CLUB ESPA�OL�No hubo un traspaso de mando. No entregaron ni libros, ni balance, ni contrato, ni documentaci�n. No se encontr� nada, entregaron una empleada, unas llaves y se fueron. El presidente saliente ni siquiera habl� conmigo�. M�ndez espera el resultado de la auditor�a para entender c�mo debe avanzar, pero no por eso se queda quieta.�Se podr�an hacer muchas cosas con instituciones espa�olas, desde convenios con el f�tbol amateur, la cantera, hasta el f�tbol profesional. Estamos explorando todos los caminos para tener una cooperaci�n e intercambio con un club espa�ol�.M�ndez no cobra por su trabajo como presidenta, y lo mismo sucede con toda su comisi�n directiva, pero los futbolistas y el entrenador, Ernesto Fern�ndez, que logr� el ascenso a Primera en 2002, s� lo hacen. Muy lejos de ser una fortuna: la mayor�a de los futbolistas del Espa�ol cobra el salario m�nimo mensual correspondiente a la Primera C, que es de 786.000 pesos (unos 490 euros). En la Primera Divisi�n, el salario m�nimo es el doble, modestos mil euros.Los partidos del Espa�ol no llegan a la televisi�n, aunque s� pueden ser vistos en el streaming en YouTube de Furia Espa�ola, la radio del club.�Es un medio partidario, pero independiente, que tiene m�s de 30 a�os. Son la voz m�s autorizada para hablar de la realidad del club, desde su rol de periodistas�, explica M�ndez, que tras convertirse en presidenta cay� en la cuenta de la muy especial misi�n que se hab�a planteado: una mujer al rescate de un club, esencialmente, de hombres.�Yo me cri� ac�, me gusta mucho el f�tbol, aunque nunca lo jugu�. Lo veo como algo natural. La verdad que la experiencia fue buena en estos d�as, aunque obviamente es un espacio donde hay predominantemente varones: mis dos vicepresidentes son hombres, pero el club est� lleno de mujeres trabajando. Y ya no tenemos equipo de f�tbol femenino. Lo tuvimos, y queremos volver a armarlo�.