Eva Baltasar asegura que no está nerviosa. Este jueves, en el
Espai Texas, se estrena la versión teatral de Permagel y el martes, por primera vez desde que empezó el proceso de creación, vio dos escenas para el pase de gráficos de los medios de comunicación. “Me ha parecido muy bien”, responde con su sonrisa franca que no la abandona.De hecho, cuando se celebró la reunión entre
Club Editor y los productores de la pieza teatral,
Dagoll Dagom y
BARC, Baltasar asistió y todo le pareció bien. Incluso que no contaran con ella para el proceso creativo: “Yo estaba muy ajetreada acabando la última novela, Peixos, y me habría coincidido con todo el proceso de promoción. La verdad es que fue un descanso. Tienen toda mi confianza”.Szpunberg: “El 90% es la palabra de Baltasar, que tiene gran oralidad, y hemos escogido el mundo de la familia”
Victoria Szpunberg, que dirige la pieza y la ha adaptado con
Albert Pijuan, se muestra muy contenta con que Baltasar no haya querido intervenir: “Ella dijo que no iba mucho al teatro, y como vi que no le interesaba, me pareció perfecto, porque a mí me gusta trabajar con mi equipo, sobre todo con Pijuan, y para mí es más cómodo. Yo no soy del poliamor y de tener muchos amantes, a diferencia de la protagonista de Permagel. Nosotros y ella hemos sido muy respetuosos en todo el proceso y que sea una autora viva me parece muy interesante, porque es una voz muy contemporánea”.
Anna Rosa Cisquella destaca que “es la ultimísima producción de
Dagoll Dagom, que como en otras ocasiones adapta una obra de la literatura catalana”. Y fue el productor
Sem Pons, de
BARC, quien vio posibilidades dramatúrgicas en esta novela cuando la leyó durante la pandemia. “Me recordó a la protagonista de la serie Fleabag y cuando con Cisquella vimos L’imperatiu categòric tuvimos muy claro que
Victoria Szpunberg era quien tenía que asumir el proyecto”.Lee tambiénPero Szpunberg puso “una condición sine qua non”: tenía que interpretarla la actriz
Maria Rodríguez Soto. Por suerte, los astros se alinearon y, después de leerla, dijo que sí. “ Para mí es un gran reto, porque es mi primer monólogo –confiesa la actriz–. Es un personaje que decís que no cae bien, pero a mí sí que me gusta esa mujer. Es un texto muy potente y yo lo tendré que hacer muchas veces sola, por lo tanto me tengo que encontrar a gusto. Hago todos los personajes, de modo que no solo me quedo con la protagonista, sino con todas las personas que la rodean. Es un personaje con muchas capas y la última es el permafrost”.La novela cuenta la historia de una joven que rehúye la maternidad y habla sin filtros del deseo lésbico, la soledad y la pulsión de la muerte. De la adaptación de Szpunberg y Pijuan, ella manifiesta: “La novela tiene mucho soliloquio, de monólogo interior, y no es hasta el final que es más dramática. Nosotros hemos tomado esa parte y la hemos convertido en el espacio central de la obra teatral. Con respecto al género, es una pieza bastante inclasificable. Es una novela incómoda, entre el dolor y el humor, que no van tan desconectados”. La actriz declara: “La palabra dicha con verdad puede emocionar y al mismo tiempo hacer reír. En la función previa del martes, el público rio más de lo que nos esperábamos, y tuve que parar en más de un momento”. Y Szpunberg matiza: “Es una risa nerviosa. Lo que explica la obra es muy poético, pero muy fuerte y muy directo”.“El equipo creativo tiene toda mi confianza”, asegura la escritora, que aún no ha visto la adaptaciónLa versión teatral dura unos 70 minutos y ha habido que eliminar algunas partes de la novela. “Estructuralmente es muy distinta del libro para que no sea una obra recitada –apunta a Pijuan–. Quien lo haya leído, verá esa transformación, y quien no, seguramente lo leerá”. Y Szpunberg añade: “El 90% es la palabra de Baltasar, que tiene una gran oralidad. Al escoger, nos hemos centrado en el mundo de la familia”.Baltasar recuerda que a la primera presentación de la novela, en el 2018, no asistió nadie, pero después recibió reconocimientos y ha sido traducida a una veintena de idiomas. “La protagonista de Permagel me ha acompañado y me ha permitido dedicarme más a escribir”, concluye la autora.Redactor de Cultura y coordinador de los libros de estilo de las ediciones en castellano y en catalán del diario. Profesor asociado de la UPF y miembro de la Secció Filològica del IEC