Casi seis años después, y tras varios meses de trámites , la
Comunidad de Madrid ha llevado a cabo una sensible modificación de la normativa que regula el
Plan Vive , el programa con el que está construyendo promociones de pisos en alquiler con precios algo inferiores a los de mercado y que es el 'buque insignia' del
Gobierno de Isabel Díaz Ayuso en materia de vivienda . Son varios los cambios que se han aprobado este miércoles en el
Consejo de Gobierno y persiguen, entre otros objetivos, impulsar el número de urbanizaciones en los próximos años y agilizar trámites para acortar plazos de entrega de las casas, a las que a partir de ahora va a resultar algo más complicado acceder a las personas que llevan poco tiempo residiendo en la región, ya que el requisito mínimo de empadronamiento va a aumentar varios años. "La modificación del decreto actualiza los criterios vinculados al arraigo territorial", han asegurado desde el Ejecutivo regional para justificar los cambios que ha realizado en los tiempos de empadronamiento para un piso. Hasta ahora, la Comunidad estaba reclamando a los solicitantes de un piso del
Plan Vive que acreditasen que al menos llevaban tres años de alta en el censo del municipio en el que querían optar a un piso, o bien que pudieran acreditar que llevaban trabajando en esa localidad ese mismo tiempo. Con el cambio aprobado este miércoles, tendrán preferencia para acceder a una vivienda quienes acrediten al menos cinco años de empadronamiento en el municipio o lleven desarrollando en él su actividad laboral el mismo periodo de tiempo. Tras estos, los siguientes solicitantes en la escala de preferencia serán los que acrediten 10 años de residencia en cualquier municipio de la
Comunidad de Madrid , cuando hasta ahora se les estaba requiriendo un periodo de cinco años. En último lugar se situarían el resto de las personas empadronadas, que podrían ser beneficiarios de una casa del
Plan Vive siempre que en la lista de espera no haya personas que los cumplan. Estas variaciones en los requisitos de empadronamiento van en línea a los que el Gobierno autonómico quiere plasmar en el nuevo reglamento de vivienda protegida, que está actualmente en tramitación en el seno de la Consejería de Vivienda , área que antes de publicarlo ya ha tenido que ejecutar algunos cambios en sus pretensiones iniciales por las críticas que levantó su planteamiento . Esta normativa en elaboración quiere fijar un periodo mínimo de cinco años para el acceso en régimen de alquiler y de 10 años en el caso de compra, cambios que son "relevantes" , tal y como reconoce el propio Ejecutivo, ya que la normativa en vigor, que data de 2009, no contempla este tipo de exigencias salvo en el caso de las viviendas adscritas a la Agencia de Vivienda Social (AVS), que se destinan a personas o familias en situación de vulnerabilidad económica. Las modificaciones también afectan a los umbrales de ingresos para ser beneficiario de un piso del plan . Para unidades de convivencia de dos personas se situarán ahora entre 1,5 y 5,5 veces el IPREM en el caso de las viviendas de precio básico y entre 1,5 y 7,5 veces del mismo indicador para las de precio limitado. Igualmente, la Comunidad permitirá emplear los datos fiscales más recientes disponibles y se admitirá declaraciones responsables cuando se hayan producido cambios relevantes en la situación económica de los solicitantes. Más de 3.000 casas se finalizarán este año Todos estos nuevos requisitos que ha aprobado el Ejecutivo madrileño para el
Plan Vive van a regir para las más de 3.000 casas que el departamento que dirige Jorge Rodrigo calcula que va a terminar de construir en la segunda mitad de este año. También para las promociones que levantará en los próximos años, que se regirán por otro de los cambios validados este miércoles. Se trata de una modificación que afecta a los tipos de suelo en los que se va a poder edificar: ahora se han incluido parcelas ubicadas en suelos de otras administraciones públicas adscritas a la Comunidad, por ejemplo, las de titularidad municipal. "Esta medida permitirá disponer de más terreno para la promoción de vivienda pública y facilitar que un mayor número de ciudadanos disponga de soluciones habitacionales", han destacado desde el Gobierno de Díaz Ayuso, que también ha señalado que los cambios operados en el decreto del
Plan Vive van a permitir entregas de pisos más ágiles porque se reducen plazos como el de subsanación de documentación durante la concesión o el de entrega de llaves una vez que ha sido aprobada la solicitud de vivienda. Además, se van a poder reasignar los pisos inicialmente reservados a cupos específicos —como víctimas de violencia contra la mujer o discapacidad— cuando queden vacantes. Otra de las novedades que entran en vigor con el nuevo decreto afecta a las listas de solicitantes, que quedarán publicadas permanentemente en la web de la empresa concesionaria de cada promoción —ya que el
Plan Vive se rige por la colaboración público-privada con diferentes empresas que gestionan las urbanizaciones tras resultar adjudicatarias de su construcción—. Esas listas tendrán un enlace desde la web institucional de la Comunidad, algo que a juicio del Ejecutivo "posibilitará su actualización continua y mejorará el acceso a la información por parte de los interesados".