"Gran sensación de inseguridad e intranquilidad ". Así describen los vecinos de
Cantillana como están viviendo los últimos días ante el "aumento" de robos y agresiones a particulares registrados en este municipio sevillano. Una situación que ha propiciado que muchos residentes se hayan organizado en grupos para patrullar las calles y ha obligado a la
Guardia Civil a reforzar su presencia. Según ha confirmado el subdelegado del Gobierno central en
Sevilla,
Francisco Toscano, ya se han detenido a tres personas relacionadas con distintos hechos delictivos. La primera tuvo lugar el pasado domingo por un presunto intento de robo , cuyo responsable fue puesto a disposición judicial. Apenas 24 horas después se produjo una supuesta agresión a un ciudadano, cuyo autor fue arrestado el martes y se sigue investigando si hay otros posibles implicados. Además, durante esa misma jornada se interpusieron cinco denuncias por robos y hurtos que han derivado en la detención este mismo miércoles de la presunta autora de los hechos. En estos momentos "siguen abiertas todas las investigaciones " sobre estos hechos y " no se descartan" más detenciones , ha señalado Toscano, quien ha incidido en que se mantiene un "despliegue importante de la
Guardia Civil para garantizar la tranquilidad en el propio municipio". Patrullas vecinales para velar por la seguridad Aunque la percepción ciudadana es bien distinta. "Desde hace unos dos años estamos alertando de un aumento de robos ", afirma
Rubén Merino, vecino del municipio y miembro uno de los grupos que se han organizado recientemente de forma espontánea para "velar por la seguridad" de los ciudadanos durante la noche con el objetivo de disuadir a los delincuentes. "No nos ha quedado otra", lamenta, asegurando que "la
Policía Local y la
Guardia Civil que tenemos aquí no es suficiente", ni siquiera con el refuerzo reciente de la plantilla, asegura. Este portavoz vecinal denuncia que desde hace tiempo vienen padeciendo "robos en casas, vehículos e incluso a personas mayores ", pero la situación se ha agravado hasta estallar esta semana tras el hurto de un teléfono móvil a una persona de etnia gitana. El presunto autor, un joven magrebí, según fuentes de la
Guardia Civil, se refugió en un centro de salud, hasta donde se desplazaron unas 50 personas en señal de protesta . De forma paralela, un antiguo compañero de piso del supuesto autor, de origen marroquí, fue agredido violentamente por un grupo de entre cinco y seis personas. Debido a las lesiones sufridas, la víctima fue evacuada al Hospital Virgen Macarena de
Sevilla. La alcaldesa de
Cantillana, Rocío Campos, comparte la "frustración" de la población: " quienes formamos parte del equipo de gobierno no somos ajenos a esta preocupación ", aunque sostiene que la situación "está bajo control" y destaca la colaboración directa de la Subdelegación del Gobierno y la
Guardia Civil, que está "a pleno rendimiento" y "ha reforzado el número de agentes" en los últimos días. Al hilo, recuerda que recordado que se trata de una situación que también afecta a otros municipios. Al respecto, desde el Instituto Armado afirman que si bien se ha detectado un aumento de este tipo de delitos , "no se trataría, por el momento, de una oleada de los mismos". Aun así, confirman que se ha reforzado el operativo con " decenas" de agentes y tanto el dispositivo de seguridad ciudadana como el equipo territorial se encuentran llevando a cabo acciones en el terreno.