Jasveen Sangha, de 42 años, conocida en el mundo de la mala vida en
California como la “reina de la Ketamina”, recibió este miércoles en
Los Angeles quince años de cárcel tras declararse culpable de ser la suministradora de la sustancia que acabó con la vida del actor
Matthew Perry, celebre y admirado en Estados Unidos por su trabajo en la serie
Friends.El juez le impuso esa pena, a instancias de la fiscalía, por cinco cargos relacionados con la venta de ketamina que provocó la muerte por sobredosis del actor, el 28 de octubre del 2023. La acusada ya se encontraba encarcelada desde su detención en agosto del 2024. Podría ser peor porque afrontaba hasta 65 años de encierro.En el documento de petición de condena, fechado el 25 de marzo, la fiscalía federal solicitó de 180 meses, o 15 años, a los que le deberían continuar otros tres años de libertad supervisada. En ese documento de 24 páginas, los acusadores describieron a Sangha como una “traficante de drogas que vendía sustancias que dañaban a las personas”.Cuando se enteró de que había vendido la sustancia que causó la muerte por sobredosis de Perry, “no le importó y siguió conn su negocio”, remarcaron los miembros del ministerio público.“Las acciones de Sangha muestran frialdad, insensibilidad y desprecio por la vida. Eligió las ganancias sobre las personas, y sus actos han causado un dolor inmenso a las familias y seres queridos de las víctimas”, añadieron los fiscales.Los abogados defensores insistieron en su respuesta que ella ha “asumido la responsabilidad por conductas criminales graves” y solicitaron al tribunal que impusier una sentencia equivalente al tiempo que ya ha cumplido.“Esa pena no minimiza esa conducta ni la gravedad de las consecuencias que se le imputan en este caso”, escribieron
Mark J. Geragos y
Alexandra Kazarian en su solicitud. Caso omiso.Perry, de 54 años, fue encontrado boca abajo en el jacuzzi de su casa del vecindario
Pacific Palisades de Los Ángeles. Fue declarado muerto en el lugar.El forense del condado de Los Ángeles atribuyó más tarde su muerte a una sobredosis accidental de ketamina, un anestésico alucinógeno que en los últimos años ganó popularidad como tratamiento no oficial y no relacionado para la depresión.Perry, conocido principalmente por interpretar al sarcástico Chandler Bing en
Friends, habló con sinceridad sobre sus problemas con la adicción a las drogas y al alcohol a lo largo de su vida adulta. Relató algunas de esas experiencias en sus memorias de 2022, Amigos, amantes y aquello tan terrible.En los últimos meses de su vida, el actor estaba recibiendo terapia de infusión de ketamina para tratar la depresión y la ansiedad. Sin embargo, buscó dosis sin supervisión, desarrollando una dependencia de la droga que, según los fiscales, “estaba fuera de control”.Sangha trabajó con otro traficante, Erik Fleming, para suministrar ketamina a Perry, según consta en el sumario. El mes en que Perry murió, Sangha y Fleming le vendieron al actor 51 frascos de ketamina y se los entregaron a Kenneth Iwamasa, su asistente personal.Iwamasa inyectó repetidamente a Perry con ketamina antes de la sobredosis letal, incluyendo al menos tres inyecciones el día de su muerte.Sangha, quien vivía en el vecindario de North Hollywood, llamó a Fleming a través de la aplicación de mensajería encriptada Signal después de enterarse de la defunción de Perry. “Borra todos nuestros mensajes”, le exigió Sangha.Fleming se declaró culpable en agosto de 2024 de un cargo de conspiración para distribuir ketamina y un cargo de distribución de ketamina que resultó en muerte. Iwamasa se declaró culpable el mismo mes de un cargo de conspiración para distribuir ketamina que causó la muerte.Se espera que ambos hombres sean sentenciados a lo largo de este mes. Por este caso fueron condenados a prisión dos médicos. Salvador Plasencia recibió una pena de dos años y medio de cárcel el pasado diciembre, mientras que pocos días después le cayeron a Mark Chavez tres años de vigilancia supervisada. Los dos perdieron su titulación como médicos.Sangha se declaró culpable de un cargo de mantener un almacén relacionado con drogas, tres cargos de distribución de ketamina y un cargo de distribución de ketamina que resultó en muerte o lesiones graves. Admitió haber utilizado su casa para “empaquetar y distribuir narcóticos”, incluyendo ketamina y metanfetamina, al menos desde 2019.También reconoció que vendió cuatro frascos de ketamina a una víctima identificada por los fiscales como Cody McLaury en agosto de 2019. McLaury murió horas después por una sobredosis de drogas.