Los mercados han aprendido que la felicidad en tiempos de
Donald Trump es ef�mera. Aprovechan cada ocasi�n para celebrar, incluso con cierta euforia, decisiones que son un respiro hoy ...y ma�ana ya se ver�. No es sencillo ser trader cuando la mayor econom�a del mundo est� en manos de un dirigente que adopta decisiones err�ticas, pero, sobre todo, que comenta p�blicamente cualquier cambio de parecer en pol�tica internacional. Es un guion ya conocido y por ello este mi�rcoles los inversores compraron la tregua de quince d�as anunciada por EEUU e Ir�n con j�bilo y sin titubear, a pesar de las informaciones que fueron trascendiendo a lo largo de la jornada sobre ataques por parte de
Israel en L�bano o de Ir�n sobre Emiratos y que pon�an en riesgo el alto el fuego.La jornada fue plet�rica para los alcistas en las principales bolsas mundiales... y para los bajistas en el mercado de materias primas. El TTF holand�s, el gas europeo, desplom� su precio un 18%, hasta los 44 euros MGW/hora. Aun as� el coste para el consumidor y la industria europea es hoy un 38% superior a lo que era antes de que EEUU atacara Ir�n el pasado 28 de febrero. La misma situaci�n se vivi� con los futuros del petr�leo, donde el Brent y el West Texas protagonizaron ca�das del 13%-15%. El crudo europeo lleg� a perder los 91 d�lares el barril durante la sesi�n incluso, para cerrar luego sobre los 95 d�lares en el momento del cierre europeo de las bolsas.Precio Brent guerra Ir�nLos principales �ndices firmaron subidas de m�s del 5% para la bolsa alemana, o cercanas al 4% para Par�s o Madrid, donde el Ibex 35 se anot� un 3,9%, hasta los 18.125 puntos. El patr�n, repetido en toda Europa, fue de ventas masivas en petroleras -
Repsol firm� un desplome del 6%- y de compras en las compa��as m�s c�clicas, como acereras y mineras, turismo o bancos."Si fallara la tregua se han abierto v�as de comunicaci�n que seguir�n abiertas y todo esto es positivo para los inversores (...) Sin embargo, desde el inicio de la guerra seguimos con ca�das del 4% en las bolsas europeas, del 2% en los bonos o del 8% en el oro [medido en euros]. No estamos en un nivel preguerra", afirma
Francisco Quintana, director de Estrategia de Inversi�n de ING Espa�a.El baile ensayado ya en los mercados se cumpli� a la perfecci�n. Wall Street sigui� la estela europea con ganancias en sus principales �ndices; cay� la volatilidad, subi� el euro frente al d�lar, Bitcoin cedi� posiciones y el oro se anot� casi un 2% como clara se�al de que los inversores volv�an a depositar su liquidez, aquella que necesitaron hace semanas para cubrir sus posiciones, en activos seguros como los metales preciosos."Trump lo vuelve a hacer. Cuando faltaba poco m�s de una hora para el inicio del supuesto apocalipsis en Ir�n, se alcanz� un acuerdo de alto el fuego de dos semanas con el pa�s persa. M�s all� del ya habitual giro de guion del presidente estadounidense, el verdadero motivo de optimismo radica en que la aparente inmutabilidad de Teher�n comienza a resquebrajarse (WACO: Will the Ayatollahs Chicken Out) y se muestra dispuesto a garantizar el paso seguro por el estrecho, algo que apenas unas horas antes parec�a impensable", analizaba ayer Banca March en un informe titulado del 'TACO al WACO'. Trump ostenta el m�rito de que medio mundo libre utiliza con naturalidad acr�nimos acu�ados durante su mandato, que van desde el MAGA (Make America Great Again) al TACO (Trump Always Chickens Out), que se refiere a la forma de negociar del l�der republicano seg�n la cual primero amenaza y luego se echa para atr�s.La subida de ayer de los mercados se entiende como un momento de euforia puntual por parte de los grandes bancos de inversi�n. Ahora toca calcular el impacto que tendr� la guerra sobre los precios de la energ�a y las cadenas de suministro y determinar si la tregua modificar� las previsiones de pol�tica monetaria actuales, que ya descontaban subidas de tipos de inter�s en la Eurozona para perseguir la inflaci�n. Bank of America ve dif�cil que el mercado deje de poner en precio, al menos, dos de las tres alzas previstas. Si se mira con perspectiva, la decisi�n de Trump de atacar Ir�n el 28 de febrero dio un vuelto a las expectativas que anticipaban, incluso, un recorte de 10 puntos b�sicos para los tipos oficiales en Europa, frente a la subida de 85 puntos esperada hace solo 24 horas. "La incertidumbre no ha desaparecido, teniendo en cuenta que las negociaciones pueden complicarse las pr�ximas dos semanas", se�alan como primer punto. "El shock sobre el precio de la energ�a" tampoco se evaporar� aun considerando la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz y hablan de "da�os permanentes" en la cadena de suministro de petr�leo y gas hasta finales de a�o.Las compras de los inversores en el mercado de bonos, con rentabilidades a la baja, ponen distancia sobre futuras subidas de los tipos oficiales. El bono alem�n a dos a�os se desplom� ayer del 2,7% a estar por debajo del 2,5%, y este es el mejor indicador a corto plazo para saber qu� piensa el mercado sobre el siguiente paso que dar� Christine Lagarde.Desde Barclays sus analistas consideran que "una mayor desescalada sigue siendo la opci�n m�s racional" porque beneficiar�a a todas las partes: "Trump necesita reducir la tensi�n ante los crecientes costos pol�ticos y econ�micos de la guerra, mientras que Ir�n necesita mantener sus ingresos petroleros" No obstante, hablan de "secuelas en el crecimiento y sobre la inflaci�n". El Banco Central Europeo (BCE) espera que el pico de precios se produzca antes del comienzo del verano, con una inflaci�n que crecer� a tasas anuales del 3,1%, para cerrar el a�o fuera de su objetivo, en el 2,6%.Es clave "calibrar cu�l ha sido el da�o a las infraestructuras energ�ticas para determinar cu�nto tiempo tardar� el precio del Brent en volver a los niveles previos al inicio del conflicto (si vuelve), para a su vez determinar c�mo evoluciona la inflaci�n y el crecimiento. Podr�amos estar ante una situaci�n similar a la de hace un a�o, cuando Trump dio 90 d�as de tregua a sus socios comerciales para negociar acuerdos sobre los aranceles", apuntan desde Renta 4. Y esto son meses de incertidumbre y de una alta volatilidad en los mercados.No obstante, hay muchas sombras en la negociaci�n. El propio Gobierno de Pakist�n reconoci� ayer ataques por parte de Ir�n en la regi�n y las diez exigencias que han trascendido del r�gimen
Iran� parecen dif�ciles de alcanzar. Entre ellos, Teher�n quiere recuperar todos sus bienes embargados y reincoporarse a la comunidad internacional "sin que se ponga en cuesti�n su r�gimen pol�tico". Y luego est� la cuesti�n nuclear, ya que se persigue un compromiso por parte del r�gimen de los ayatol�s para que paralice el enriquecimiento de uranio.Pero hay una cuesti�n clave, que afecta al comercio mundial y es c�mo ser� el funcionamiento futuro del estrecho de Ormuz. Philippe Waechter, economista jefe de Ostrum (de la gestora francesa Natixis IM) entiende que las aspiraciones de los ayatol�s "transformar�an un bien p�blico internacional en un activo estrat�gico regional con potencial de generar ingresos", lo que podr�a suponer que otros pa�ses quieran hacer lo mismo, monetarias sus estrechos, y esto "representa un cambio radical en la din�mica del comercio mundial".Por el momento, lo que parece incuestionable es el que cierre del estrecho "impone retrasos log�sticos inevitables, ya que llevar� varias semanas redirigir petroleros, reponer inventarios y reactivar plenamente la producci�n", apuntan Edmond de Rothschild AM, y esto descuenta un impacto m�s duradero sobre los precios.