��Cu�nto vale tu hijo?�. La pregunta no es ret�rica ni provocadora: es el eslogan con el que una agencia de gestaci�n subrogada se dirige a clientes madrile�os, pese a que esta actividad y su publicidad est�n prohibidas en Espa�a. Mientras los juzgados imponen sanciones y dictan prohibiciones, las empresas del sector siguen operando con normalidad a golpe de web, dominios espejo y publicidad encubierta. Basta con abrir un navegador.La �ltima advertencia judicial llega ahora desde el
Tribunal de Instancia de Madrid, que ha condenado a
Go4Baby por realizar �publicidad il�cita y desleal� al ofrecer estos servicios en Internet, orden�ndole el cese inmediato de la campa�a y prohibi�ndole reiterarla. El fallo, que estima �ntegramente la demanda de la Fiscal�a, recuerda que estas pr�cticas �no pueden ser objeto de promoci�n comercial en Espa�a�. Sobre el papel, el mensaje es claro. En la pr�ctica, la actividad contin�a.�
Gestlife no puede hacer publicidad en Espa�a�. La advertencia aparece nada m�s entrar en su web principal. Est� ah� invocando la Ley Org�nica 1/2023 que proh�be la promoci�n de la gestaci�n subrogada. A rengl�n seguido, la propia empresa invita al usuario a �dirigirse a[la web de] uno de los pa�ses donde est� permitida� para �obtener la informaci�n necesaria�. No aqu� -viene a decir-, pero s� justo al lado.Ese 'justo al lado' tiene forma de dominios espejo, p�ginas clonadas y buscadores. Porque la web que �no informa� convive con otras que s� lo hacen -como gestlifesurrogacy.us y otros dominios similares- en las que aparecen los mismos tel�fonos espa�oles, las mismas direcciones en Espa�a y las mismas descripciones detalladas de programas, precios y garant�as. Entre unas y otras, la empresa mantiene adem�s una presencia destacada en Google mediante la compra de palabras clave, incluidos competidores como la sancionada
Go4Baby.Adem�s, tras acceder a cualquiera de sus p�ginas web, la misma empresa (que opera a trav�s de una firma pantalla en EEUU) bombardea de forma insistente a los usuarios con anuncios en Instagram para concertar una primera cita. �T� no te encargas de nada�, resume la empresa. �Solo de aportar el material gen�tico. Del resto se ocupa
Gestlife y sus filiales�. El resto tiene precio. �Un proceso de gestaci�n subrogada en Ucrania cuesta entre los 53.000 y los 75.000 euros�, detalla la compa��a, que a�ade otra m�xima: �Todo infortunio esconde siempre alguna ventaja�. La frase aparece en el apartado dedicado a ese pa�s, donde la guerra no se presenta como un obst�culo, sino como una variable m�s del mercado: �hay un super�vit de oferta de gestantes�, �no hay lista de espera� y �los programas son m�s econ�micos�.El proceso, explicado con precisi�n log�stica, se reduce a �realizar el viaje para recoger al beb� dentro de aproximadamente 18 meses�. Antes, el cliente masculino ha proporcionado su esperma para fecundar un �vulo vendido por una mujer ucraniana que �no tiene control disposicional sobre sus ovocitos una vez que han sido donados, y que no tienen derechos legales�. Despu�s, el embri�n se introduce en una segunda ucraniana.La arquitectura del servicio se despliega en capas. Primero, la selecci�n: ofrecen, un diagn�stico gen�tico que permite �asegurarnos de que cada embri�n implantado sea el mejor�. Despu�s, la ejecuci�n: �pagos por fases�, �acompa�amiento 24/7�, �gastos m�dicos, de transporte y de vivienda cubiertos�. Y, si algo falla, el servicio al cliente incluye el �reinicio del programa�. Un eufemismo para referirse a la garant�a de sustituci�n del ni�o (siempre que sea menor de dos a�os) �en caso de fallecimiento del beb� por cualquier motivo o causa, incluidos los accidentes dom�sticos o de tr�fico�, detalla la web. El objetivo, seg�n la empresa, es que el cliente tenga �la certeza de que tendr� el hijo tan deseado, pase lo que pase�."El camino para tener un hijo no es sencillo", reza el anuncio.GESTLIFEEl proceso no termina con el parto en Kiev. Contin�a despu�s, al intentar traer al ni�o de vuelta a Madrid. �Las autoridades espa�olas no inscriben a los ni�os nacidos por gestaci�n subrogada�, reconoce la empresa. Por eso prev� �un proceso de filiaci�n� y, si es necesario, �una adopci�n del beb� por parte del segundo c�nyuge�. Si surgen problemas porque el consulado cumple con la legislaci�n, la soluci�n est� prevista: �interponer una demanda de medidas cautelares urgentes�. Todo ello, subrayan, �incluido en nuestros programas� para �clientes espa�oles�.Espa�a aparece una y otra vez como mercado expl�cito, pese a las prohibiciones legislativas y sentencias condenatorias. Tanto en la oferta como en los canales de contacto y en la propia estructura legal del itinerario.Entre tanto, la empresa presume de que durante el proceso dispone de dispositivos para lo que llama la �transici�n�, un eufemismo para referirse a la entrega del reci�n nacido a los clientes. Este objeto lo denominan �bola de embarazo� y explican que se trata de �un cascabel que [la ucraniana embarazada] lleva en un colgante del cuello, a la altura del vientre�. �Este sonido�, precisan, �llega al beb�, que lo identifica con su madre. Tras el parto, la bola es entregada a la madre o padre comitente, para que el beb� siga vincul�ndolo a su progenitor y tenga la sensaci�n de que nada ha cambiado�.Adem�s, presumen de que las mujeres embarazadas deben responder cuestionarios �confidenciales� revisados por la direcci�n a trav�s de una aplicaci�n m�vil, en la que deben informar a la empresa sobre su �estado de �nimo� y �evoluci�n�.Todo ello envuelto en el lenguaje del �milagro�, del �regalo del destino�, de �dar vida�. Pero descrito, al mismo tiempo, en t�rminos comerciales como �costes�, �plazos�, �garant�as� y �reinicios� con los que prometen que, independientemente de la ley, �tu sue�o de tener un hijo se haga realidad s� o s��.