¿Tienes preguntas sobre nutrición? Envíanoslas a comer@lavanguardia.es, nuestro nutricionista
Aitor Sánchez resolverá todas tus dudas.¿Qué alimentos podemos consumir para preparar la piel frente a la exposición al sol? (
Jaime Ríos, lector)Para que nuestra piel esté en perfectas condiciones para enfrentarse a la radiación solar es importante que esté en un estado saludable, bien cuidada, pero además que le podamos proporcionar durante los días de máxima agresión todos los nutrientes para repararse.Empecemos por la parte de la piel saludable, nuestra barrera de protección frente a las agresiones externas. Aquí va a ser fundamental que tengamos una buena hidratación, es sin duda la variable número uno ya que interviene en la irrigación para que puedan llegar nutrientes y descartar sustancias de desecho, pero también para que el tejido tenga una correcta elasticidad y no aparezcan llagas o grietas. Además, el sol es mucho más dañino si la piel no puede termorregularse y para ello necesita también una buena cantidad de agua.En segundo orden de prioridad encontraríamos a la vitamina A y al resto de antioxidantes de nuestra alimentación, un precursor de esta vitamina que tiene mucha fama son los carotenos. Los podemos encontrar en muchas verduras de hoja verde, y alimentos que muchas veces asociamos al color naranja como la zanahoria, los melocotones, el boniato, el melón cantalupo, los tomates... En definitiva, muchas frutas, verduras y hortalizas que asociamos con el verano. Estos productos vegetales frescos también nos aportan una buena dosis de fitoquímicos con poder antioxidante que van a permitir reparar la piel después de esta exposición solar, y que pueda generar el moreno adecuado, que no olvidemos que se trata de una adaptación al daño solar.Por último, no puedo olvidar el recordar. Lo importante que es exponerse al sol, especialmente en primavera y verano, con cremas protectoras. Últimamente tenemos muchos mensajes negacionistas de salud que ponen en cuestión consensos irrefutables dentro de nuestra salud pública. La protección solar es imprescindible para prevenir quemaduras, daños en el tejido y por supuesto melanomas.Lee tambiénBicarbonato.geo-grafika.com¿Es el bicarbonato la mejor opción para lavar las verduras?(
Luisa Pozo, lectora)No, no es la mejor opción y tampoco puede ser la única.Es muy importante que no confundamos el proceso de limpieza con el proceso de desinfección. Al igual que en casa barremos y fregamos, que son dos funciones muy diferentes.El bicarbonato es un producto que puede ser muy útil para reducir la cantidad de contaminantes ambientales y pesticidas que encontramos en la fruta. Tengo que clarificar para no ser alarmista, y recordar que las cantidades de pesticidas a las que nos exponemos son controladas y seguras. Pero por supuesto, cuanto mejor sea nuestra ingesta de estos xenobióticos externos, mucho mejor. Hay algunas frutas que tienen una cantidad más alta de pesticidas, sobre todo aquellas que son más delicadas y que cuesta más de limpiar, como las fresas y otros frutos rojos. Pero también las que tienen pelusa como el melocotón, o las que tienen muchos recovecos y crecen cerca del suelo como las espinacas y las acelgas.En esos ejemplos lavar estas verduras en un bol con agua y bicarbonato durante al menos 15 minutos, sí que ayuda a reducir estos pesticidas en gran medida.Para lo que no es útil el bicarbonato es para desinfectar la fruta y verdura, un proceso diferente en el que lo que buscamos es combatir los microorganismos que podemos encontrar en ella. Especialmente útil en la que vayamos a consumir en crudo, y sobre todo, si se la damos a niños, embarazadas o personas inmunodeprimidas.En esos casos es fundamental desinfectar la verdura con lejía de uso alimentario, siguiendo las instrucciones del fabricante que normalmente nos indica añadir unas gotas al bol de agua con el que las limpiemos. Este protocolo también es muy importante seguirlo en restauración colectiva, ya que vamos a servir comida a otras personas.Muchos mensajes en Internet dicen que este proceso se puede conseguir con el vinagre o el bicarbonato, pero su capacidad bactericida es insuficiente, por eso se recomienda la lejía alimentaria.