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Agencia Tributaria ha dado el pistoletazo de salida a la campaña de la renta 2025-2026. Los contribuyentes ya pueden acceder al borrador y presentar la declaración por internet hasta finales de junio. La campaña llega con novedades en beneficios fiscales, inversiones y una nueva deducción para las rentas más bajas. No obstante, los expertos advierten de los errores más habituales que pueden derivar en sanciones o en pagar al fisco más de lo debido. Omisión de información Dar por bueno el borrador sin contrastarloFiarnos a ciegas de la información que aparece en el borrador que de manera automática ofrece la
Agencia Tributaria a través de su página web es el error más habitual. Sin las debidas correcciones, el contribuyente puede acabar teniendo problemas con el fisco o pagando de más. Por lo tanto, omitir ingresos, no corregir datos personales incorrectos o dejar de aprovechar beneficios fiscales a los que se tiene derecho puede alterar de manera significativa el resultado de la declaración. Entre los errores más frecuentes está no actualizar la información personal o hacerlo de forma incorrecta. Esto suele ocurrir sobre todo cuando se producen cambios en la vida del contribuyente, como el nacimiento de un hijo, separaciones o la convivencia con ascendientes mayores o dependientes que dan derecho a aplicarse el mínimo familiar.Desconocimiento acerca de los beneficios fiscalesDejar escapar deducciones autonómicas o estatalesEn este sentido, hay que tener en cuenta que “las deducciones autonómicas nunca vienen reportadas en el borrador”, explica
Aitor Fernández, experto fiscal de la plataforma tecnológica
TaxDown. Por ejemplo, las deducciones más cuantiosas son las relacionadas con el nacimiento de un hijo o con el alquiler de una vivienda.“A estas se suman otras deducciones de las que puede beneficiarse mucha gente, como el gasto en gafas y lentillas, deducible en
Canarias y
Murcia; por ir al gimnasio, en
Valencia y
Andalucía, u otras deducciones estatales, como mejoras por eficiencia energética o la compra de vehículo eléctrico, que tampoco aparecen por defecto en el borrador”, agrega Fernández.Las equivocaciones en la aplicación de deducciones autonómicas son tan extensas que, según estimaciones de la plataforma, solo el 8% de los contribuyentes que hacen la declaración por su cuenta las incluyen de manera correcta. Uno de los apartados “más complejos”Errores al declarar ganancias o pérdidas patrimoniales Además de las deducciones, no hay que pasar por alto la información que por defecto no viene en el borrador, como los ingresos y gastos de tener un inmueble en arriendo, así como las entradas de dinero procedentes de brókers extranjeros u operaciones con criptomonedas. En este sentido, recuerdan desde Ibercaja Fiscal, el de las ganancias o pérdidas patrimoniales “es uno de los apartados más complejos de la declaración y donde más errores se concentran”.Entre las situaciones habituales se encuentran no declarar ganancias derivadas de la venta de inmuebles, acciones o fondos; omitir la ganancia generada por una donación o incluir una pérdida que no es fiscalmente deducible; olvidar registrar subvenciones o ayudas públicas, como el bono cultural joven, el bono de alquiler joven o el bono social térmico, cuando se está obligado a presentar la declaración; y no conservar la documentación que acredita el valor de adquisición, como los gastos asociados a la compra de un inmueble (impuestos, notaría, agencia inmobiliaria, registro), lo que puede engrosar la factura con Hacienda al inflar la ganancia patrimonial. “Otro error relevante es no compensar pérdidas de ejercicios anteriores. Las pérdidas patrimoniales no aplicadas solo pueden compensarse durante los cuatro años siguientes, por lo que una mala planificación puede hacer que se pierdan definitivamente. En determinados casos, existen beneficios fiscales importantes, como los coeficientes reductores para activos antiguos (anteriores a 1994) o las exenciones para mayores de 65 años en determinadas transmisiones”, agregan desde Ibercaja.AutónomosDesatención a los regímenes fiscales especialesLos regímenes específicos, como el de autónomos, pueden mejorar la tributación. A pesar de ello, “los autónomos son los contribuyentes que tienen que enfrentarse al borrador más vacío”, advierte Fernández. Es por ello que aconseja hacer un seguimiento de la contabilidad exhaustivo “para poder incluir en la declaración los gastos afectos a la actividad económica -debidamente justificados- y no estar tributando de más”. El experto en fiscalidad recuerda, no obstante, que no todos los gastos son deducibles. Los autónomos que trabajan desde casa o los que utilizan el vehículo propio para su vida cotidiana son los que suelen tener más dudas. “Por falta de justificante, hay gastos que no van a poder trasladarse a la declaración”, avisa. Por su parte, desde Ibercaja Fiscal recuerdan que con el régimen de tributación por estimación directa con cifra de negocios inferior a 10 millones, se pueden aplicar incentivos para las empresas de reducida dimensión, como amortizaciones aceleradas, amortizar libremente determinados activos en caso de creación de empleo, o incluso deducirse una pérdida por deterioro del 1% sobre el saldo de deudores. “También contamos con incentivos para los trabajadores desplazados al extranjero, que pueden aplicar exenciones relevantes sobre sus rendimientos del trabajo bajo ciertos requisitos”, añaden.PrevisiónDejar para el último momento la planificación fiscalProbablemente, este es el error más importante y, al mismo tiempo, el menos evidente. “La mayoría de los contribuyentes solo piensa en la renta cuando llega la campaña, pero el resultado del impuesto se decide a lo largo de todo el año”, argumentan desde Ibercaja Fiscal. La presentación de la declaración puede ser el punto de partida para planificar el año fiscal 2026, revisando cómo se distribuyen los ingresos entre la base general y la base del ahorro, evaluando la estructura del patrimonio de cara a objetivos personales, planificando la venta de activos con ventajas fiscales y compensando pérdidas antes de que prescriban.Además, la campaña ofrece la oportunidad de “tomar decisiones estratégicas con impacto fiscal”, sostienen los expertos. Algunos ejemplos son comenzar a hacer aportaciones a planes de pensiones (hasta 1.500 euros individualmente, incrementables si eres autónomo o con plan de empleo), reorganizar inversiones aprovechando diferimientos fiscales (como traspasos entre fondos de inversión), planificación de dividendos si se es titular de una sociedad, y aplicar una correcta imputación de gastos en inmuebles en alquiler para reducir la tributación. Asimismo, los mayores de 65 años pueden beneficiarse de ventajas en la transmisión de activos si reinvierten en rentas vitalicias.En definitiva, a pesar de que muchos contribuyentes la ven como un trámite engorroso, la declaración de la renta puede convertirse en una herramienta clave para mejorar la gestión de las finanzas personales. Sin embargo, dejarse llevar por las prisas o confirmar a la primera de cambio el borrador puede ser contraproducente. Para evitarlo, se recomienda dedicarle tiempo, revisando los detalles de manera minuciosa y, si es preciso, contar con asesoramiento profesional.Raquel Quelart (Barcelona, 1982) es licenciada en Periodismo por la UAB. Desde el 2009 forma parte de La Vanguardia donde escribe en la sección de Economía y presenta el podcast 'Bolsillo'. Autora del libro de finanzas 'Cuida tu bolsillo'